Salmos 119
תְּהִלִּים קי״ט
אַשְׁרֵ֥י תְמִֽימֵי־דָ֑רֶךְ הַֽ֝הֹלְכִ֗ים בְּתוֹרַ֥ת יְהוָֽה׃
Dichosos los íntegros de camino, los que andan en la Torá del Eterno.✦
Los versículos de este salmo se agrupan en estrofas de ocho; cada una comienza, en cada verso, con una misma letra del alfabeto hebreo (acróstico): vv. 1-8 con álef, vv. 9-16 con bet, etc.
אַ֭שְׁרֵי נֹצְרֵ֥י עֵדֹתָ֗יו בְּכָל־לֵ֥ב יִדְרְשֽׁוּהוּ׃
Dichosos los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón lo buscan.
אַ֭ף לֹֽא־פָעֲל֣וּ עַוְלָ֑ה בִּדְרָכָ֥יו הָלָֽכוּ׃
Tampoco cometen injusticia; por sus caminos han andado.
אַ֭תָּה צִוִּ֥יתָה פִקֻּדֶ֗יךָ לִשְׁמֹ֥ר מְאֹֽד׃
Tú ordenaste que tus preceptos se guarden con esmero.
אַ֭חֲלַי יִכֹּ֥נוּ דְרָכָ֗י לִשְׁמֹ֥ר חֻקֶּֽיךָ׃
Ojalá se afirmen mis caminos para guardar tus estatutos.
אָ֥ז לֹא־אֵב֑וֹשׁ בְּ֝הַבִּיטִ֗י אֶל־כָּל־מִצְוֺתֶֽיךָ׃
Entonces no me avergonzaré cuando mire todos tus mandamientos.
א֭וֹדְךָ בְּיֹ֣שֶׁר לֵבָ֑ב בְּ֝לָמְדִ֗י מִשְׁפְּטֵ֥י צִדְקֶֽךָ׃
Te daré gracias con rectitud de corazón cuando aprenda tus justos juicios.
אֶת־חֻקֶּ֥יךָ אֶשְׁמֹ֑ר אַֽל־תַּעַזְבֵ֥נִי עַד־מְאֹֽד׃
Tus estatutos guardaré; no me abandones del todo.
בַּמֶּ֣ה יְזַכֶּה־נַּ֭עַר אֶת־אָרְח֑וֹ לִ֝שְׁמֹ֗ר כִּדְבָרֶֽךָ׃
¿Con qué mantendrá puro el joven su camino? Guardándolo conforme a tu palabra.
בְּכָל־לִבִּ֥י דְרַשְׁתִּ֑יךָ אַל־תַּ֝שְׁגֵּ֗נִי מִמִּצְוֺתֶֽיךָ׃
Con todo mi corazón te he buscado; no me dejes desviarme de tus mandamientos.
בְּ֭לִבִּי צָפַ֣נְתִּי אִמְרָתֶ֑ךָ לְ֝מַ֗עַן לֹ֣א אֶֽחֱטָא־לָֽךְ׃
En mi corazón guardé tu dicho, para no pecar contra ti.
בָּר֖וּךְ אַתָּ֥ה יְהוָ֗ה לַמְּדֵ֥נִי חֻקֶּֽיךָ׃
Bendito eres tú, oh Eterno; enséñame tus estatutos.
בִּשְׂפָתַ֥י סִפַּ֑רְתִּי כֹּ֝֗ל מִשְׁפְּטֵי־פִֽיךָ׃
Con mis labios conté todos los juicios de tu boca.
בְּדֶ֖רֶךְ עֵדְוֺתֶ֥יךָ שַׂ֗שְׂתִּי כְּעַ֣ל כָּל־הֽוֹן׃
En el camino de tus testimonios me alegré como por toda riqueza.
בְּפִקֻּדֶ֥יךָ אָשִׂ֑יחָה וְ֝אַבִּ֗יטָה אֹרְחֹתֶֽיךָ׃
En tus preceptos meditaré y contemplaré tus sendas.
בְּחֻקֹּתֶ֥יךָ אֶֽשְׁתַּעֲשָׁ֑ע לֹ֭א אֶשְׁכַּ֣ח דְּבָרֶֽךָ׃
En tus estatutos me deleitaré; no olvidaré tu palabra.
גְּמֹ֖ל עַֽל־עַבְדְּךָ֥ אֶֽחְיֶ֗ה וְאֶשְׁמְרָ֥ה דְבָרֶֽךָ׃
Retribuye bien a tu siervo, y viviré; y guardaré tu palabra.
גַּל־עֵינַ֥י וְאַבִּ֑יטָה נִ֝פְלָא֗וֹת מִתּוֹרָתֶֽךָ׃
Descubre mis ojos, y contemplaré las maravillas de tu Torá.
גֵּ֣ר אָנֹכִ֣י בָאָ֑רֶץ אַל־תַּסְתֵּ֥ר מִ֝מֶּ֗נִּי מִצְוֺתֶֽיךָ׃
Forastero soy yo en la tierra; no ocultes de mí tus mandamientos.
גָּרְסָ֣ה נַפְשִׁ֣י לְתַאֲבָ֑ה אֶֽל־מִשְׁפָּטֶ֥יךָ בְכָל־עֵֽת׃
Mi alma se consume de anhelo por tus juicios en todo tiempo.✦
Heb. garsá, «se quebranta, se consume».
גָּ֭עַרְתָּ זֵדִ֣ים אֲרוּרִ֑ים הַ֝שֹּׁגִים מִמִּצְוֺתֶֽיךָ׃
Reprendiste a los soberbios, los malditos, que se desvían de tus mandamientos.
גַּ֣ל מֵֽ֭עָלַי חֶרְפָּ֣ה וָב֑וּז כִּ֖י עֵדֹתֶ֣יךָ נָצָֽרְתִּי׃
Aparta de mí el oprobio y el desprecio, porque he guardado tus testimonios.
גַּ֤ם יָֽשְׁב֣וּ שָׂ֭רִים בִּ֣י נִדְבָּ֑רוּ עַ֝בְדְּךָ֗ יָשִׂ֥יחַ בְּחֻקֶּֽיךָ׃
Aunque los príncipes se sentaron a hablar contra mí, tu siervo meditaba en tus estatutos.
גַּֽם־עֵ֭דֹתֶיךָ שַׁעֲשֻׁעָ֗י אַנְשֵׁ֥י עֲצָתִֽי׃
También tus testimonios son mi deleite, ellos son los hombres de mi consejo.
דָּֽבְקָ֣ה לֶעָפָ֣ר נַפְשִׁ֑י חַ֝יֵּ֗נִי כִּדְבָרֶֽךָ׃
Mi alma está pegada al polvo; vivifícame conforme a tu palabra.
דְּרָכַ֣י סִ֭פַּרְתִּי וַֽתַּעֲנֵ֗נִי לַמְּדֵ֥נִי חֻקֶּֽיךָ׃
Te conté mis caminos, y me respondiste; enséñame tus estatutos.
דֶּֽרֶךְ־פִּקּוּדֶ֥יךָ הֲבִינֵ֑נִי וְ֝אָשִׂ֗יחָה בְּנִפְלְאוֹתֶֽיךָ׃
Hazme comprender el camino de tus preceptos, y meditaré en tus maravillas.
דָּלְפָ֣ה נַ֭פְשִׁי מִתּוּגָ֑ה קַ֝יְּמֵ֗נִי כִּדְבָרֶֽךָ׃
Mi alma gotea de tristeza; levántame conforme a tu palabra.✦
Heb. dalfá, «gotea»; imagen de un alma que se derrama.
דֶּֽרֶךְ־שֶׁ֭קֶר הָסֵ֣ר מִמֶּ֑נִּי וְֽתוֹרָתְךָ֥ חָנֵּֽנִי׃
Aparta de mí el camino de la falsedad, y concédeme graciosamente tu Torá.
דֶּֽרֶךְ־אֱמוּנָ֥ה בָחָ֑רְתִּי מִשְׁפָּטֶ֥יךָ שִׁוִּֽיתִי׃
He escogido el camino de la fidelidad; he puesto tus juicios delante de mí.
דָּבַ֥קְתִּי בְעֵֽדְוֺתֶ֑יךָ יְ֝הוָ֗ה אַל־תְּבִישֵֽׁנִי׃
Me he aferrado a tus testimonios, oh Eterno; no me avergüences.
דֶּֽרֶךְ־מִצְוֺתֶ֥יךָ אָר֑וּץ כִּ֖י תַרְחִ֣יב לִבִּֽי׃
Correré por el camino de tus mandamientos, cuando ensanches mi corazón.✦
Heb. tarjiv libbi, «ensanches mi corazón»; el corazón es también sede del entendimiento.
הוֹרֵ֣נִי יְ֭הוָה דֶּ֥רֶךְ חֻקֶּ֗יךָ וְאֶצְּרֶ֥נָּה עֵֽקֶב׃
Enséñame, oh Eterno, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin.✦
Heb. ekev, «hasta el final» o «como recompensa».
הֲ֭בִינֵנִי וְאֶצְּרָ֥ה תֽוֹרָתֶ֗ךָ וְאֶשְׁמְרֶ֥נָּה בְכָל־לֵֽב׃
Hazme comprender, y guardaré tu Torá, y la observaré con todo el corazón.
הַ֭דְרִיכֵנִי בִּנְתִ֣יב מִצְוֺתֶ֑יךָ כִּי־ב֥וֹ חָפָֽצְתִּי׃
Hazme andar por la senda de tus mandamientos, porque en ella me deleito.
הַט־לִ֭בִּי אֶל־עֵדְוֺתֶ֗יךָ וְאַ֣ל אֶל־בָּֽצַע׃
Inclina mi corazón a tus testimonios y no a la ganancia injusta.
הַעֲבֵ֣ר עֵ֭ינַי מֵרְא֣וֹת שָׁ֑וְא בִּדְרָכֶ֥ךָ חַיֵּֽנִי׃
Aparta mis ojos de mirar la vanidad; vivifícame en tu camino.
הָקֵ֣ם לְ֭עַבְדְּךָ אִמְרָתֶ֑ךָ אֲ֝שֶׁ֗ר לְיִרְאָתֶֽךָ׃
Cumple a tu siervo tu dicho, que es para quienes te temen.
הַעֲבֵ֣ר חֶ֭רְפָּתִי אֲשֶׁ֣ר יָגֹ֑רְתִּי כִּ֖י מִשְׁפָּטֶ֣יךָ טוֹבִֽים׃
Aparta mi oprobio, que temo, porque tus juicios son buenos.
הִ֭נֵּה תָּאַ֣בְתִּי לְפִקֻּדֶ֑יךָ בְּצִדְקָתְךָ֥ חַיֵּֽנִי׃
He aquí que anhelé tus preceptos; vivifícame con tu justicia.
וִֽיבֹאֻ֣נִי חֲסָדֶ֣ךָ יְהוָ֑ה תְּ֝שֽׁוּעָתְךָ֗ כְּאִמְרָתֶֽךָ׃
Que vengan a mí tus bondades, oh Eterno, tu salvación, conforme a tu dicho.
וְאֶֽעֱנֶ֣ה חֹרְפִ֣י דָבָ֑ר כִּֽי־בָ֝טַחְתִּי בִּדְבָרֶֽךָ׃
Y responderé una palabra al que me afrenta, porque confío en tu palabra.
וְֽאַל־תַּצֵּ֬ל מִפִּ֣י דְבַר־אֱמֶ֣ת עַד־מְאֹ֑ד כִּ֖י לְמִשְׁפָּטֶ֣ךָ יִחָֽלְתִּי׃
No quites de mi boca la palabra de verdad del todo, porque en tus juicios he esperado.
וְאֶשְׁמְרָ֖ה תוֹרָתְךָ֥ תָמִ֗יד לְעוֹלָ֥ם וָעֶֽד׃
Guardaré tu Torá siempre, por los siglos de los siglos.
וְאֶתְהַלְּכָ֥ה בָרְחָבָ֑ה כִּ֖י פִקֻּדֶ֣יךָ דָרָֽשְׁתִּי׃
Y andaré en amplitud, porque he buscado tus preceptos.
וַאֲדַבְּרָ֣ה בְ֭עֵדֹתֶיךָ נֶ֥גֶד מְלָכִ֗ים וְלֹ֣א אֵבֽוֹשׁ׃
Hablaré de tus testimonios delante de reyes y no me avergonzaré.
וְאֶשְׁתַּֽעֲשַׁ֥ע בְּמִצְוֺתֶ֗יךָ אֲשֶׁ֣ר אָהָֽבְתִּי׃
Me deleitaré en tus mandamientos, que he amado.
וְאֶשָּֽׂא־כַפַּ֗י אֶֽל־מִ֭צְוֺתֶיךָ אֲשֶׁ֥ר אָהָ֗בְתִּי וְאָשִׂ֥יחָה בְחֻקֶּֽיךָ׃
Alzaré mis manos hacia tus mandamientos, que he amado, y meditaré en tus estatutos.
זְכֹר־דָּבָ֥ר לְעַבְדֶּ֑ךָ עַ֝֗ל אֲשֶׁ֣ר יִֽחַלְתָּֽנִי׃
Recuerda la palabra dada a tu siervo, en la que me hiciste esperar.
זֹ֣את נֶחָמָתִ֣י בְעָנְיִ֑י כִּ֖י אִמְרָתְךָ֣ חִיָּֽתְנִי׃
Este es mi consuelo en mi aflicción: que tu dicho me ha dado vida.
זֵ֭דִים הֱלִיצֻ֣נִי עַד־מְאֹ֑ד מִ֝תּֽוֹרָתְךָ֗ לֹ֣א נָטִֽיתִי׃
Los soberbios me escarnecieron sobremanera; de tu Torá no me he apartado.
זָ֘כַ֤רְתִּי מִשְׁפָּטֶ֖יךָ מֵעוֹלָ֥ם ׀ יְהוָ֗ה וָֽאֶתְנֶחָֽם׃
Recordé tus juicios de antaño, oh Eterno, y me consolé.
זַלְעָפָ֣ה אֲ֭חָזַתְנִי מֵרְשָׁעִ֑ים עֹ֝זְבֵ֗י תּוֹרָתֶֽךָ׃
Un ardor me sobrecogió a causa de los malvados que abandonan tu Torá.✦
Heb. zalafá, «ardor, estremecimiento»; también «tormenta».
זְ֭מִרוֹת הָֽיוּ־לִ֥י חֻקֶּ֗יךָ בְּבֵ֣ית מְגוּרָֽי׃
Cánticos fueron para mí tus estatutos en la casa de mis peregrinaciones.
זָ֘כַ֤רְתִּי בַלַּ֣יְלָה שִׁמְךָ֣ יְהוָ֑ה וָֽ֝אֶשְׁמְרָ֗ה תּוֹרָתֶֽךָ׃
De noche recordé tu nombre, oh Eterno, y guardé tu Torá.
זֹ֥את הָֽיְתָה־לִּ֑י כִּ֖י פִקֻּדֶ֣יךָ נָצָֽרְתִּי׃
Esto me ha tocado a mí: haber guardado tus preceptos.
חֶלְקִ֖י יְהוָ֥ה אָמַ֗רְתִּי לִשְׁמֹ֥ר דְּבָרֶֽיךָ׃
Mi porción es el Eterno; dije que guardaría tus palabras.
חִלִּ֣יתִי פָנֶ֣יךָ בְכָל־לֵ֑ב חָ֝נֵּ֗נִי כְּאִמְרָתֶֽךָ׃
Supliqué tu favor con todo el corazón; ten piedad de mí conforme a tu dicho.
חִשַּׁ֥בְתִּי דְרָכָ֑י וָאָשִׁ֥יבָה רַ֝גְלַ֗י אֶל־עֵדֹתֶֽיךָ׃
Examiné mis caminos y volví mis pies a tus testimonios.
חַ֭שְׁתִּי וְלֹ֣א הִתְמַהְמָ֑הְתִּי לִ֝שְׁמֹ֗ר מִצְוֺתֶֽיךָ׃
Me apresuré y no me demoré para guardar tus mandamientos.
חֶבְלֵ֣י רְשָׁעִ֣ים עִוְּדֻ֑נִי תּֽ֝וֹרָתְךָ֗ לֹ֣א שָׁכָֽחְתִּי׃
Las cuerdas de los malvados me envolvieron; no olvidé tu Torá.
חֲצֽוֹת־לַ֗יְלָה אָ֭קוּם לְהוֹד֣וֹת לָ֑ךְ עַ֝֗ל מִשְׁפְּטֵ֥י צִדְקֶֽךָ׃
A medianoche me levanto para darte gracias por tus justos juicios.
חָבֵ֣ר אָ֭נִי לְכָל־אֲשֶׁ֣ר יְרֵא֑וּךָ וּ֝לְשֹׁמְרֵ֗י פִּקּוּדֶֽיךָ׃
Compañero soy de todos los que te temen y de los que guardan tus preceptos.
חַסְדְּךָ֣ יְ֭הוָה מָלְאָ֥ה הָאָ֗רֶץ חֻקֶּ֥יךָ לַמְּדֵֽנִי׃
De tu bondad, oh Eterno, está llena la tierra; enséñame tus estatutos.
ט֭וֹב עָשִׂ֣יתָ עִֽם־עַבְדְּךָ֑ יְ֝הוָ֗ה כִּדְבָרֶֽךָ׃
Hiciste el bien con tu siervo, oh Eterno, conforme a tu palabra.
ט֤וּב טַ֣עַם וָדַ֣עַת לַמְּדֵ֑נִי כִּ֖י בְמִצְוֺתֶ֣יךָ הֶאֱמָֽנְתִּי׃
Buen juicio y conocimiento enséñame, porque en tus mandamientos he creído.
טֶ֣רֶם אֶ֭עֱנֶה אֲנִ֣י שֹׁגֵ֑ג וְ֝עַתָּ֗ה אִמְרָתְךָ֥ שָׁמָֽרְתִּי׃
Antes de ser afligido, yo andaba errante; pero ahora guardo tu dicho.
טוֹב־אַתָּ֥ה וּמֵטִ֗יב לַמְּדֵ֥נִי חֻקֶּֽיךָ׃
Bueno eres tú y haces el bien; enséñame tus estatutos.
טָפְל֬וּ עָלַ֣י שֶׁ֣קֶר זֵדִ֑ים אֲ֝נִ֗י בְּכָל־לֵ֤ב ׀ אֱצֹּ֬ר פִּקּוּדֶֽיךָ׃
Los soberbios han forjado mentira contra mí; yo, con todo el corazón, observo tus preceptos.✦
Heb. tafelu, «han untado, pegado»: me han embadurnado con mentira.
טָפַ֣שׁ כַּחֵ֣לֶב לִבָּ֑ם אֲ֝נִ֗י תּוֹרָתְךָ֥ שִֽׁעֲשָֽׁעְתִּי׃
Su corazón se ha vuelto insensible como grasa; yo me deleito en tu Torá.
טֽוֹב־לִ֥י כִֽי־עֻנֵּ֑יתִי לְ֝מַ֗עַן אֶלְמַ֥ד חֻקֶּֽיךָ׃
Bueno me fue ser afligido, para aprender tus estatutos.
טֽוֹב־לִ֥י תֽוֹרַת־פִּ֑יךָ מֵ֝אַלְפֵ֗י זָהָ֥ב וָכָֽסֶף׃
Mejor es para mí la Torá de tu boca que millares de oro y plata.
יָדֶ֣יךָ עָ֭שׂוּנִי וַֽיְכוֹנְנ֑וּנִי הֲ֝בִינֵ֗נִי וְאֶלְמְדָ֥ה מִצְוֺתֶֽיךָ׃
Tus manos me hicieron y me afirmaron; hazme comprender, y aprenderé tus mandamientos.
יְ֭רֵאֶיךָ יִרְא֣וּנִי וְיִשְׂמָ֑חוּ כִּ֖י לִדְבָרְךָ֣ יִחָֽלְתִּי׃
Los que te temen me verán y se alegrarán, porque en tu palabra he esperado.
יָדַ֣עְתִּי יְ֭הוָה כִּי־צֶ֣דֶק מִשְׁפָּטֶ֑יךָ וֶ֝אֱמוּנָ֗ה עִנִּיתָֽנִי׃
Sé, oh Eterno, que tus juicios son justos, y que con fidelidad me afligiste.
יְהִי־נָ֣א חַסְדְּךָ֣ לְנַחֲמֵ֑נִי כְּאִמְרָתְךָ֥ לְעַבְדֶּֽךָ׃
Sea ahora tu bondad para consolarme, conforme a tu dicho a tu siervo.
יְבֹא֣וּנִי רַחֲמֶ֣יךָ וְאֶֽחְיֶ֑ה כִּי־תֽ֝וֹרָתְךָ֗ שַֽׁעֲשֻׁעָֽי׃
Vengan a mí tus compasiones, y viviré, porque tu Torá es mi deleite.
יֵבֹ֣שׁוּ זֵ֭דִים כִּי־שֶׁ֣קֶר עִוְּת֑וּנִי אֲ֝נִ֗י אָשִׂ֥יחַ בְּפִקּוּדֶֽיךָ׃
Sean avergonzados los soberbios, porque con falsedad me torcieron; yo meditaré en tus preceptos.✦
Heb. sheker, «falsedad, engaño»: me torcieron con engaño.
יָשׁ֣וּבוּ לִ֣י יְרֵאֶ֑יךָ וידעו [קרי: וְ֝יֹדְעֵ֗י] עֵדֹתֶֽיךָ׃
Vuelvan a mí los que te temen y los que conocen tus testimonios.✦
[קרי: וְ֝יֹדְעֵ֗י], «y los que conocen»; el texto escrito dice «y conozcan».
יְהִֽי־לִבִּ֣י תָמִ֣ים בְּחֻקֶּ֑יךָ לְ֝מַ֗עַן לֹ֣א אֵבֽוֹשׁ׃
Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, para que no me avergüence.
כָּלְתָ֣ה לִתְשׁוּעָתְךָ֣ נַפְשִׁ֑י לִדְבָרְךָ֥ יִחָֽלְתִּי׃
Mi alma se consume por tu salvación; en tu palabra he esperado.
כָּל֣וּ עֵ֭ינַי לְאִמְרָתֶ֑ךָ לֵ֝אמֹ֗ר מָתַ֥י תְּֽנַחֲמֵֽנִי׃
Mis ojos se consumen por tu dicho, diciendo: «¿Cuándo me consolarás?».
כִּֽי־הָ֭יִיתִי כְּנֹ֣אד בְּקִיט֑וֹר חֻ֝קֶּ֗יךָ לֹ֣א שָׁכָֽחְתִּי׃
Aunque he llegado a ser como odre en el humo, no he olvidado tus estatutos.
כַּמָּ֥ה יְמֵֽי־עַבְדֶּ֑ךָ מָתַ֬י תַּעֲשֶׂ֖ה בְרֹדְפַ֣י מִשְׁפָּֽט׃
¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
כָּֽרוּ־לִ֣י זֵדִ֣ים שִׁיח֑וֹת אֲ֝שֶׁ֗ר לֹ֣א כְתוֹרָתֶֽךָ׃
Los soberbios cavaron para mí fosas, lo cual no es conforme a tu Torá.
כָּל־מִצְוֺתֶ֥יךָ אֱמוּנָ֑ה שֶׁ֖קֶר רְדָפ֣וּנִי עָזְרֵֽנִי׃
Todos tus mandamientos son fidelidad; con falsedad me persiguen; ayúdame.
כִּ֭מְעַט כִּלּ֣וּנִי בָאָ֑רֶץ וַ֝אֲנִ֗י לֹא־עָזַ֥בְתִּי פִקֻּודֶֽיךָ׃
Casi me acabaron en la tierra, pero yo no abandoné tus preceptos.
כְּחַסְדְּךָ֥ חַיֵּ֑נִי וְ֝אֶשְׁמְרָ֗ה עֵד֥וּת פִּֽיךָ׃
Conforme a tu bondad vivifícame, y guardaré el testimonio de tu boca.
לְעוֹלָ֥ם יְהוָ֑ה דְּ֝בָרְךָ֗ נִצָּ֥ב בַּשָּׁמָֽיִם׃
Para siempre, oh Eterno, tu palabra está firme en los cielos.
לְדֹ֣ר וָ֭דֹר אֱמֽוּנָתֶ֑ךָ כּוֹנַ֥נְתָּ אֶ֝֗רֶץ וַֽתַּעֲמֹֽד׃
De generación en generación es tu fidelidad; afirmaste la tierra, y ella permanece.
לְֽ֭מִשְׁפָּטֶיךָ עָמְד֣וּ הַיּ֑וֹם כִּ֖י הַכֹּ֣ל עֲבָדֶֽיךָ׃
Por tus juicios permanecen hasta hoy, porque todo está a tu servicio.
לוּלֵ֣י ת֭וֹרָתְךָ שַׁעֲשֻׁעָ֑י אָ֝֗ז אָבַ֥דְתִּי בְעָנְיִֽי׃
Si tu Torá no fuera mi deleite, ya habría perecido en mi aflicción.
לְ֭עוֹלָם לֹא־אֶשְׁכַּ֣ח פִּקּוּדֶ֑יךָ כִּ֥י בָ֝֗ם חִיִּיתָֽנִי׃
Nunca olvidaré tus preceptos, porque con ellos me has vivificado.
לְֽךָ־אֲ֭נִי הוֹשִׁיעֵ֑נִי כִּ֖י פִקּוּדֶ֣יךָ דָרָֽשְׁתִּי׃
Tuyo soy yo; sálvame, porque he buscado tus preceptos.
לִ֤י קִוּ֣וּ רְשָׁעִ֣ים לְאַבְּדֵ֑נִי עֵ֝דֹתֶ֗יךָ אֶתְבּוֹנָֽן׃
Los malvados me acechan para destruirme; yo atiendo a tus testimonios.
לְֽכָל תִּ֭כְלָה רָאִ֣יתִי קֵ֑ץ רְחָבָ֖ה מִצְוָתְךָ֣ מְאֹֽד׃
He visto que toda perfección tiene su límite; muy amplio es tu mandamiento.
מָֽה־אָהַ֥בְתִּי תוֹרָתֶ֑ךָ כָּל־הַ֝יּ֗וֹם הִ֣יא שִׂיחָתִֽי׃
¡Cuánto amo tu Torá! Todo el día es ella mi meditación.
מֵ֭אֹ֣יְבַי תְּחַכְּמֵ֣נִי מִצְוֺתֶ֑ךָ כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם הִיא־לִֽי׃
Más sabio que mis enemigos me hace tu mandamiento, pues para siempre es mío.
מִכָּל־מְלַמְּדַ֥י הִשְׂכַּ֑לְתִּי כִּ֥י עֵ֝דְוֺתֶ֗יךָ שִׂ֣יחָה לִֽֿי׃
Más que todos mis maestros he entendido, porque tus testimonios son mi meditación.
מִזְּקֵנִ֥ים אֶתְבּוֹנָ֑ן כִּ֖י פִקּוּדֶ֣יךָ נָצָֽרְתִּי׃
Más que los ancianos tengo discernimiento, porque he guardado tus preceptos.
מִכָּל־אֹ֣רַח רָ֭ע כָּלִ֣אתִי רַגְלָ֑י לְ֝מַ֗עַן אֶשְׁמֹ֥ר דְּבָרֶֽךָ׃
De todo mal camino contuve mis pies, para guardar tu palabra.
מִמִּשְׁפָּטֶ֥יךָ לֹא־סָ֑רְתִּי כִּֽי־אַ֝תָּ֗ה הוֹרֵתָֽנִי׃
De tus juicios no me aparté, porque tú me enseñaste.
מַה־נִּמְלְצ֣וּ לְ֭חִכִּי אִמְרָתֶ֗ךָ מִדְּבַ֥שׁ לְפִֽי׃
¡Qué dulces son a mi paladar tus dichos, más que la miel a mi boca!
מִפִּקּוּדֶ֥יךָ אֶתְבּוֹנָ֑ן עַל־כֵּ֝֗ן שָׂנֵ֤אתִי ׀ כָּל־אֹ֬רַח שָֽׁקֶר׃
Por tus preceptos adquiero discernimiento; por eso aborrezco todo camino de falsedad.
נֵר־לְרַגְלִ֥י דְבָרֶ֑ךָ וְ֝א֗וֹר לִנְתִיבָתִֽי׃
Lámpara es para mis pies tu palabra y luz para mi sendero.
נִשְׁבַּ֥עְתִּי וָאֲקַיֵּ֑מָה לִ֝שְׁמֹ֗ר מִשְׁפְּטֵ֥י צִדְקֶֽךָ׃
Juré, y lo cumpliré: guardar tus justos juicios.
נַעֲנֵ֥יתִי עַד־מְאֹ֑ד יְ֝הוָ֗ה חַיֵּ֥נִי כִדְבָרֶֽךָ׃
Estoy muy afligido, oh Eterno; vivifícame conforme a tu palabra.
נִדְב֣וֹת פִּ֭י רְצֵה־נָ֣א יְהוָ֑ה וּֽמִשְׁפָּטֶ֥יךָ לַמְּדֵֽנִי׃
Acepta, oh Eterno, las ofrendas voluntarias de mi boca, y enséñame tus juicios.
נַפְשִׁ֣י בְכַפִּ֣י תָמִ֑יד וְ֝תֽוֹרָתְךָ֗ לֹ֣א שָׁכָֽחְתִּי׃
Mi vida está continuamente en mi mano, y no he olvidado tu Torá.✦
Expresión idiomática, «llevar la vida en la mano», es decir, en constante peligro.
נָתְנ֬וּ רְשָׁעִ֣ים פַּ֣ח לִ֑י וּ֝מִפִּקּוּדֶ֗יךָ לֹ֣א תָעִֽיתִי׃
Los malvados me tendieron una trampa, pero no me desvié de tus preceptos.
נָחַ֣לְתִּי עֵדְוֺתֶ֣יךָ לְעוֹלָ֑ם כִּֽי־שְׂשׂ֖וֹן לִבִּ֣י הֵֽמָּה׃
Por heredad tomé tus testimonios para siempre, porque son el gozo de mi corazón.
נָטִ֣יתִי לִ֭בִּי לַעֲשׂ֥וֹת חֻקֶּ֗יךָ לְעוֹלָ֥ם עֵֽקֶב׃
Incliné mi corazón a cumplir tus estatutos, para siempre, hasta el fin.
סֵעֲפִ֥ים שָׂנֵ֑אתִי וְֽתוֹרָתְךָ֥ אָהָֽבְתִּי׃
Aborrezco a los de doble ánimo, y amo tu Torá.✦
Heb. se'afim, «divididos, vacilantes».
סִתְרִ֣י וּמָגִנִּ֣י אָ֑תָּה לִדְבָרְךָ֥ יִחָֽלְתִּי׃
Mi refugio y mi escudo eres tú; en tu palabra he esperado.
סֽוּרוּ־מִמֶּ֥נִּי מְרֵעִ֑ים וְ֝אֶצְּרָ֗ה מִצְוֺ֥ת אֱלֹהָֽי׃
Aléjense de mí, malhechores, y guardaré los mandamientos de mi Dios.
סָמְכֵ֣נִי כְאִמְרָתְךָ֣ וְאֶֽחְיֶ֑ה וְאַל־תְּ֝בִישֵׁ֗נִי מִשִּׂבְרִֽי׃
Sostenme conforme a tu dicho, y viviré, y no me avergüences de mi esperanza.
סְעָדֵ֥נִי וְאִוָּשֵׁ֑עָה וְאֶשְׁעָ֖ה בְחֻקֶּ֣יךָ תָמִֽיד׃
Apóyame, y seré salvado, y atenderé siempre a tus estatutos.
סָ֭לִיתָ כָּל־שׁוֹגִ֣ים מֵחֻקֶּ֑יךָ כִּי־שֶׁ֝֗קֶר תַּרְמִיתָֽם׃
Desechaste a todos los que se desvían de tus estatutos, pues su engaño es falsedad.
סִגִ֗ים הִשְׁבַּ֥תָּ כָל־רִשְׁעֵי־אָ֑רֶץ לָ֝כֵ֗ן אָהַ֥בְתִּי עֵדֹתֶֽיךָ׃
Como escoria hiciste cesar a todos los malvados de la tierra; por eso amo tus testimonios.
סָמַ֣ר מִפַּחְדְּךָ֣ בְשָׂרִ֑י וּֽמִמִּשְׁפָּטֶ֥יךָ יָרֵֽאתִי׃
Mi carne se eriza por el temor que te tengo, y de tus juicios tengo reverencia.
עָ֭שִׂיתִי מִשְׁפָּ֣ט וָצֶ֑דֶק בַּל־תַּ֝נִּיחֵ֗נִי לְעֹֽשְׁקָֽי׃
Hice juicio y justicia; no me abandones a mis opresores.
עֲרֹ֣ב עַבְדְּךָ֣ לְט֑וֹב אַֽל־יַעַשְׁקֻ֥נִי זֵדִֽים׃
Sé fiador de tu siervo para bien; que no me opriman los soberbios.
עֵ֭ינַי כָּל֣וּ לִֽישׁוּעָתֶ֑ךָ וּלְאִמְרַ֥ת צִדְקֶֽךָ׃
Mis ojos se consumen por tu salvación y por el dicho de tu justicia.
עֲשֵׂ֖ה עִם־עַבְדְּךָ֥ כְחַסְדֶּ֗ךָ וְחֻקֶּ֥יךָ לַמְּדֵֽנִי׃
Obra con tu siervo conforme a tu bondad y enséñame tus estatutos.
עַבְדְּךָ־אָ֥נִי הֲבִינֵ֑נִי וְ֝אֵדְעָ֗ה עֵדֹתֶֽיךָ׃
Siervo tuyo soy; hazme comprender, y conoceré tus testimonios.
עֵ֭ת לַעֲשׂ֣וֹת לַיהוָ֑ה הֵ֝פֵ֗רוּ תּוֹרָתֶֽךָ׃
Es tiempo de actuar para el Eterno: han quebrantado tu Torá.
עַל־כֵּ֭ן אָהַ֣בְתִּי מִצְוֺתֶ֑יךָ מִזָּהָ֥ב וּמִפָּֽז׃
Por eso amo tus mandamientos más que el oro, más que el oro fino.
עַל־כֵּ֤ן ׀ כָּל־פִּקּ֣וּדֵי כֹ֣ל יִשָּׁ֑רְתִּי כָּל־אֹ֖רַח שֶׁ֣קֶר שָׂנֵֽאתִי׃
Por eso estimo rectos todos los preceptos de todo; aborrezco todo camino de falsedad.✦
El hebreo es difícil; otra lectura: «tengo por rectos todos tus preceptos».
פְּלָא֥וֹת עֵדְוֺתֶ֑יךָ עַל־כֵּ֝֗ן נְצָרָ֥תַם נַפְשִֽׁי׃
Maravillosos son tus testimonios; por eso los guarda mi alma.
פֵּ֖תַח דְּבָרֶ֥יךָ יָאִ֗יר מֵבִ֥ין פְּתָיִֽים׃
La apertura de tus palabras alumbra, da entendimiento a los ingenuos.
פִּֽי־פָ֭עַרְתִּי וָאֶשְׁאָ֑פָה כִּ֖י לְמִצְוֺתֶ֣יךָ יָאָֽבְתִּי׃
Abrí mi boca y aspiré, porque anhelé tus mandamientos.
פְּנֵה־אֵלַ֥י וְחָנֵּ֑נִי כְּ֝מִשְׁפָּ֗ט לְאֹהֲבֵ֥י שְׁמֶֽךָ׃
Vuélvete a mí y ten piedad de mí, como es justo con los que aman tu nombre.
פְּ֭עָמַי הָכֵ֣ן בְּאִמְרָתֶ֑ךָ וְֽאַל־תַּשְׁלֶט־בִּ֥י כָל־אָֽוֶן׃
Afirma mis pasos en tu dicho, y que no me domine ninguna iniquidad.
פְּ֭דֵנִי מֵעֹ֣שֶׁק אָדָ֑ם וְ֝אֶשְׁמְרָ֗ה פִּקּוּדֶֽיךָ׃
Redímeme de la opresión del hombre, y guardaré tus preceptos.
פָּ֭נֶיךָ הָאֵ֣ר בְּעַבְדֶּ֑ךָ וְ֝לַמְּדֵ֗נִי אֶת־חֻקֶּֽיךָ׃
Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo y enséñame tus estatutos.
פַּלְגֵי־מַ֭יִם יָרְד֣וּ עֵינָ֑י עַ֝֗ל לֹא־שָׁמְר֥וּ תוֹרָתֶֽךָ׃
Arroyos de agua bajaron de mis ojos porque no guardan tu Torá.
צַדִּ֣יק אַתָּ֣ה יְהוָ֑ה וְ֝יָשָׁ֗ר מִשְׁפָּטֶֽיךָ׃
Justo eres tú, oh Eterno, y rectos son tus juicios.
צִ֭וִּיתָ צֶ֣דֶק עֵדֹתֶ֑יךָ וֶֽאֱמוּנָ֥ה מְאֹֽד׃
Ordenaste tus testimonios con justicia y con suma fidelidad.
צִמְּתַ֥תְנִי קִנְאָתִ֑י כִּֽי־שָׁכְח֖וּ דְבָרֶ֣יךָ צָרָֽי׃
Mi celo me consumió, porque mis adversarios olvidaron tus palabras.
צְרוּפָ֖ה אִמְרָתְךָ֥ מְאֹ֗ד וְֽעַבְדְּךָ֥ אֲהֵבָֽהּ׃
Muy refinado es tu dicho, y tu siervo lo ama.
צָעִ֣יר אָנֹכִ֣י וְנִבְזֶ֑ה פִּ֝קֻּדֶ֗יךָ לֹ֣א שָׁכָֽחְתִּי׃
Pequeño soy y despreciado; no he olvidado tus preceptos.
צִדְקָתְךָ֣ צֶ֣דֶק לְעוֹלָ֑ם וְֽתוֹרָתְךָ֥ אֱמֶֽת׃
Tu justicia es justicia eterna, y tu Torá es verdad.
צַר־וּמָצ֥וֹק מְצָא֑וּנִי מִ֝צְוֺתֶ֗יךָ שַׁעֲשֻׁעָֽי׃
Angustia y aprieto me alcanzaron; tus mandamientos son mi deleite.
צֶ֖דֶק עֵדְוֺתֶ֥יךָ לְעוֹלָ֗ם הֲבִינֵ֥נִי וְאֶחְיֶֽה׃
Justicia eterna son tus testimonios; hazme comprender, y viviré.
קָרָ֣אתִי בְכָל־לֵ֭ב עֲנֵ֥נִי יְהוָ֗ה חֻקֶּ֥יךָ אֶצֹּֽרָה׃
Clamé con todo el corazón: respóndeme, oh Eterno; guardaré tus estatutos.
קְרָאתִ֥יךָ הוֹשִׁיעֵ֑נִי וְ֝אֶשְׁמְרָ֗ה עֵדֹתֶֽיךָ׃
Te invoqué: sálvame, y guardaré tus testimonios.
קִדַּ֣מְתִּי בַ֭נֶּשֶׁף וָאֲשַׁוֵּ֑עָה לדבריך [קרי: לִדְבָרְךָ֥] יִחָֽלְתִּי׃
Me anticipé al alba y clamé; en tu palabra he esperado.✦
[קרי: לִדְבָרְךָ֥], «en tu palabra»; el texto escrito dice «en tus palabras».
קִדְּמ֣וּ עֵ֭ינַי אַשְׁמֻר֑וֹת לָ֝שִׂ֗יחַ בְּאִמְרָתֶֽךָ׃
Mis ojos se anticiparon a las vigilias para meditar en tu dicho.
ק֭וֹלִי שִׁמְעָ֣ה כְחַסְדֶּ֑ךָ יְ֝הוָ֗ה כְּֽמִשְׁפָּטֶ֥ךָ חַיֵּֽנִי׃
Oye mi voz conforme a tu bondad; oh Eterno, vivifícame conforme a tu juicio.
קָ֭רְבוּ רֹדְפֵ֣י זִמָּ֑ה מִתּוֹרָתְךָ֥ רָחָֽקוּ׃
Se acercan los que persiguen la infamia; de tu Torá se han alejado.
קָר֣וֹב אַתָּ֣ה יְהוָ֑ה וְֽכָל־מִצְוֺתֶ֥יךָ אֱמֶֽת׃
Cercano estás tú, oh Eterno, y todos tus mandamientos son verdad.
קֶ֣דֶם יָ֭דַעְתִּי מֵעֵדֹתֶ֑יךָ כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם יְסַדְתָּֽם׃
Desde antiguo supe de tus testimonios que para siempre los fundaste.
רְאֵֽה־עָנְיִ֥י וְחַלְּצֵ֑נִי כִּי־תֽ֝וֹרָתְךָ֗ לֹ֣א שָׁכָֽחְתִּי׃
Mira mi aflicción y líbrame, porque no he olvidado tu Torá.
רִיבָ֣ה רִ֭יבִי וּגְאָלֵ֑נִי לְאִמְרָתְךָ֥ חַיֵּֽנִי׃
Defiende mi causa y rescátame; vivifícame conforme a tu dicho.
רָח֣וֹק מֵרְשָׁעִ֣ים יְשׁוּעָ֑ה כִּֽי־חֻ֝קֶּיךָ לֹ֣א דָרָֽשׁוּ׃
Lejos de los malvados está la salvación, porque no buscaron tus estatutos.
רַחֲמֶ֖יךָ רַבִּ֥ים ׀ יְהוָ֑ה כְּֽמִשְׁפָּטֶ֥יךָ חַיֵּֽנִי׃
Muchas son tus compasiones, oh Eterno; vivifícame conforme a tus juicios.
רַ֭בִּים רֹדְפַ֣י וְצָרָ֑י מֵ֝עֵדְוֺתֶ֗יךָ לֹ֣א נָטִֽיתִי׃
Muchos son los que me persiguen y me oprimen; de tus testimonios no me he desviado.
רָאִ֣יתִי בֹ֭גְדִים וָֽאֶתְקוֹטָ֑טָה אֲשֶׁ֥ר אִ֝מְרָתְךָ֗ לֹ֣א שָׁמָֽרוּ׃
Vi a los traidores y me indigné, porque no guardan tu dicho.
רְ֭אֵה כִּי־פִקּוּדֶ֣יךָ אָהָ֑בְתִּי יְ֝הוָ֗ה כְּֽחַסְדְּךָ֥ חַיֵּֽנִי׃
Mira que he amado tus preceptos; oh Eterno, vivifícame conforme a tu bondad.
רֹאשׁ־דְּבָרְךָ֥ אֱמֶ֑ת וּ֝לְעוֹלָ֗ם כָּל־מִשְׁפַּ֥ט צִדְקֶֽךָ׃
La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia.✦
Heb. rosh devarejá: «la cabeza» o «la suma» de tu palabra; también «el principio».
שָׂ֭רִים רְדָפ֣וּנִי חִנָּ֑ם ומדבריך [קרי: וּ֝מִדְּבָרְךָ֗] פָּחַ֥ד לִבִּֽי׃
Príncipes me persiguieron sin motivo, pero de tu palabra tuvo temor mi corazón.✦
[קרי: וּ֝מִדְּבָרְךָ֗], «y de tu palabra»; el texto escrito dice «y de tus palabras».
שָׂ֣שׂ אָ֭נֹכִֽי עַל־אִמְרָתֶ֑ךָ כְּ֝מוֹצֵ֗א שָׁלָ֥ל רָֽב׃
Me alegro yo por tu dicho como quien halla un gran botín.
שֶׁ֣קֶר שָׂ֭נֵאתִי וַאֲתַעֵ֑בָה תּוֹרָתְךָ֥ אָהָֽבְתִּי׃
La falsedad aborrezco y detesto; tu Torá amo.
שֶׁ֣בַע בַּ֭יּוֹם הִלַּלְתִּ֑יךָ עַ֝֗ל מִשְׁפְּטֵ֥י צִדְקֶֽךָ׃
Siete veces al día te alabo por tus justos juicios.✦
Heb. sheva, «siete»; también puede entenderse como «muchas veces».
שָׁל֣וֹם רָ֭ב לְאֹהֲבֵ֣י תוֹרָתֶ֑ךָ וְאֵֽין־לָ֥מוֹ מִכְשֽׁוֹל׃
Mucha paz tienen los que aman tu Torá, y no hay para ellos tropiezo.
שִׂבַּ֣רְתִּי לִֽישׁוּעָתְךָ֣ יְהוָ֑ה וּֽמִצְוֺתֶ֥יךָ עָשִֽׂיתִי׃
He esperado tu salvación, oh Eterno, y he cumplido tus mandamientos.
שָֽׁמְרָ֣ה נַ֭פְשִׁי עֵדֹתֶ֑יךָ וָאֹהֲבֵ֥ם מְאֹֽד׃
Mi alma ha guardado tus testimonios, y los amo mucho.
שָׁמַ֣רְתִּי פִ֭קּוּדֶיךָ וְעֵדֹתֶ֑יךָ כִּ֖י כָל־דְּרָכַ֣י נֶגְדֶּֽךָ׃
He guardado tus preceptos y tus testimonios, porque todos mis caminos están delante de ti.
תִּקְרַ֤ב רִנָּתִ֣י לְפָנֶ֣יךָ יְהוָ֑ה כִּדְבָרְךָ֥ הֲבִינֵֽנִי׃
Llegue mi clamor ante ti, oh Eterno; hazme comprender conforme a tu palabra.
תָּב֣וֹא תְּחִנָּתִ֣י לְפָנֶ֑יךָ כְּ֝אִמְרָתְךָ֗ הַצִּילֵֽנִי׃
Llegue mi súplica ante ti; líbrame conforme a tu dicho.
תַּבַּ֣עְנָה שְׂפָתַ֣י תְּהִלָּ֑ה כִּ֖י תְלַמְּדֵ֣נִי חֻקֶּֽיךָ׃
Mis labios rebosarán alabanza, porque me enseñas tus estatutos.
תַּ֣עַן לְ֭שׁוֹנִי אִמְרָתֶ֑ךָ כִּ֖י כָל־מִצְוֺתֶ֣יךָ צֶּֽדֶק׃
Que mi lengua cante tu dicho, porque todos tus mandamientos son justicia.
תְּהִֽי־יָדְךָ֥ לְעָזְרֵ֑נִי כִּ֖י פִקּוּדֶ֣יךָ בָחָֽרְתִּי׃
Sea tu mano mi ayuda, porque he escogido tus preceptos.
תָּאַ֣בְתִּי לִֽישׁוּעָתְךָ֣ יְהוָ֑ה וְ֝תֽוֹרָתְךָ֗ שַׁעֲשֻׁעָֽי׃
Anhelo tu salvación, oh Eterno, y tu Torá es mi deleite.
תְּֽחִי־נַ֭פְשִׁי וּֽתְהַֽלְלֶ֑ךָּ וּֽמִשְׁפָּטֶ֥ךָ יַעֲזְרֻֽנִי׃
Viva mi alma y te alabe, y tus juicios me ayuden.
תָּעִ֗יתִי כְּשֶׂ֣ה אֹ֭בֵד בַּקֵּ֣שׁ עַבְדֶּ֑ךָ כִּ֥י מִ֝צְוֺתֶ֗יךָ לֹ֣א שָׁכָֽחְתִּי׃
Me he extraviado como oveja perdida; busca a tu siervo, porque no he olvidado tus mandamientos.
Fuente del texto original: Texto hebreo: Westminster Leningrad Codex (dominio público), vía Open Scriptures Hebrew Bible (morphhb).