Tania, Sháar ha-Yijud ve-ha-Emuná · Sección 10
תַּנְיָא, שַׁעַר הַיִּחוּד וְהָאֱמוּנָה, סִימָן י׳
אַךְ מִכָּל מָקוֹם, הוֹאִיל ״וְדִבְּרָה תוֹרָה כִּלְשׁוֹן בְּנֵי אָדָם״, ״לְשַׁכֵּךְ אֶת הָאֹזֶן מַה שֶּׁהִיא יְכוֹלָה לִשְׁמוֹעַ״, לְכָךְ נִיתַּן רְשׁוּת לְחַכְמֵי הָאֱמֶת לְדַבֵּר בִּסְפִירוֹת בְּדֶרֶךְ מָשָׁל, וְקָרְאוּ אוֹתָן ״אוֹרוֹת״, כְּדֵי שֶׁעַל יְדֵי הַמָּשָׁל הַזֶּה יוּבַן לָנוּ קְצָת עִנְיַן הַיִּחוּד שֶׁל הַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא וּמִדּוֹתָיו, שֶׁהוּא בְּדֶרֶךְ מָשָׁל, כְּעֵין יִחוּד אוֹר הַשֶּׁמֶשׁ שֶׁבְּתוֹךְ גּוּף כַּדּוּר הַשֶּׁמֶשׁ עִם גּוּף הַשֶּׁמֶשׁ – שֶׁנִּקְרָא ״מָאוֹר״, כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב: ״אֶת הַמָּאוֹר הַגָּדוֹל וְגוֹ׳״, וְהַזִּיו וְהַנִּיצוֹץ הַמִּתְפַּשֵּׁט וּמֵאִיר מִמֶּנּוּ – נִקְרָא ״אוֹר״, כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב: ״וַיִּקְרָא אֱלֹהִים לָאוֹר יוֹם״, וּכְשֶׁהָאוֹר הוּא בִּמְקוֹרוֹ בְּגוּף הַשֶּׁמֶשׁ – הוּא מְיוּחָד עִמּוֹ בְּתַכְלִית הַיִּחוּד, כִּי אֵין שָׁם, רַק עֶצֶם אֶחָד שֶׁהוּא גּוּף הַמָּאוֹר הַמֵּאִיר, כִּי הַזִּיו וְהָאוֹר שָׁם – עֶצֶם אֶחָד מַמָּשׁ עִם גּוּף הַמָּאוֹר הַמֵּאִיר, וְאֵין לוֹ שׁוּם מְצִיאוּת כְּלָל בִּפְנֵי עַצְמוֹ.
Sin embargo, puesto que «la Torá habló según el lenguaje de los hombres» y «para apaciguar el oído con lo que puede oír», se dio licencia a los sabios de la verdad para hablar de las sefirot a modo de parábola, y las llamaron «luces», para que por medio de esta parábola se nos entienda un poco el asunto de la unidad del Santo, bendito sea, y de sus atributos, que es, a modo de parábola, algo semejante a la unión de la luz del sol que está dentro del cuerpo del globo solar con el cuerpo del sol —que se llama «luminaria» (maor), como está escrito: «La luminaria grande, etc.» [Gn 1:16]—, mientras que el resplandor y la chispa que se extiende e ilumina desde él se llama «luz» (or), como está escrito: «Y llamó Dios a la luz día» [Gn 1:5]. Y cuando la luz está en su fuente, en el cuerpo del sol, está unida a él en la perfección de la unidad, pues allí no hay sino una sola sustancia, que es el cuerpo de la luminaria que ilumina, porque el resplandor y la luz allí son verdaderamente una sola sustancia con el cuerpo de la luminaria que ilumina, y no tiene ninguna existencia en absoluto por sí misma.✦
«La Torá habló según el lenguaje de los hombres»: expresión talmúdica; «para apaciguar el oído» (leshakej et ha-ozen): lit. «para aquietar el oído».
וְכַדְּבָרִים הָאֵלֶּה מַמָּשׁ, וְיוֹתֵר מִזֶּה, הֵן מִדּוֹתָיו שֶׁל הַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא וּרְצוֹנוֹ וְחָכְמָתוֹ בְּעוֹלַם הָאֲצִילוּת עִם מַהוּתוֹ וְעַצְמוּתוֹ כִּבְיָכוֹל, הַמִּתְלַבֵּשׁ בְּתוֹכָם וּמִתְיַיחֵד עִמָּהֶם בְּתַכְלִית הַיִּחוּד, מֵאַחַר שֶׁנִּמְשְׁכוּ וְנֶאֶצְלוּ מֵאִתּוֹ יִתְבָּרֵךְ, עַל דֶּרֶךְ מָשָׁל כְּדֶרֶךְ הִתְפַּשְּׁטוּת הָאוֹר מֵהַשֶּׁמֶשׁ. אַךְ לֹא מַמָּשׁ בְּדֶרֶךְ זֶה, רַק בְּדֶרֶךְ רְחוֹקָה וְנִפְלָאָה מֵהַשָּׂגָתֵינוּ, כִּי גָּבְהוּ דְרָכָיו מִדְּרָכֵינוּ.
Y exactamente como estas cosas, y más aún, son los atributos del Santo, bendito sea, y su voluntad y su sabiduría en el mundo de la Emanación con su esencia y su ser esencial, por así decir, que se reviste en ellos y se une con ellos en la perfección de la unidad, puesto que se derivaron y emanaron de Él, bendito sea, a modo de parábola, como la manera en que la luz se extiende desde el sol. Pero no exactamente de esta manera, sino de una manera lejana y maravillosa, más allá de nuestra comprensión, pues «sus caminos son más altos que nuestros caminos» [cf. Is 55:9].
וּמִכָּל מָקוֹם, לְשַׁכֵּךְ הָאֹזֶן, נִשְׁמַע וְנִתְבּוֹנֵן מִמְּשַׁל אוֹר הַשֶּׁמֶשׁ, הַמְיוּחָד וּבָטֵל בִּמְקוֹרוֹ וְאֵינוֹ עוֹלֶה בְּשֵׁם כְּלָל בִּפְנֵי עַצְמוֹ, רַק שֵׁם הַמָּקוֹר לְבַדּוֹ – כָּךְ כָּל מִדּוֹתָיו שֶׁל הַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא וּרְצוֹנוֹ וְחָכְמָתוֹ, אֵינָן עוֹלוֹת וְנִקְרָאוֹת בְּשֵׁמוֹת אֵלּוּ כְּלָל, אֶלָּא לְגַבֵּי הַנִּבְרָאִים עֶלְיוֹנִים וְתַחְתּוֹנִים, שֶׁהֲוָויָיתָם וְחַיּוּתָם וְהַנְהָגָתָם, שֶׁהַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא מְהַוֶּה וּמְחַיֶּה אוֹתָם וּמַנְהִיגָם, הוּא בִּרְצוֹנוֹ וְחָכְמָתוֹ וּבִינָתוֹ וְדַעְתּוֹ הַמִּתְלַבְּשׁוֹת בְּמִדּוֹתָיו הַקְּדוֹשׁוֹת, כִּדְאִיתָא בַּמִּדְרָשׁ: ״בַּעֲשָׂרָה דְבָרִים נִבְרָא הָעוֹלָם: בְּחָכְמָה, בִּתְבוּנָה וּבְדַעַת וְכוּ׳, דִּכְתִיב, ׳ה׳ בְּחָכְמָה יָסַד אָרֶץ, כּוֹנֵן שָׁמַיִם בִּתְבוּנָה, בְּדַעְתּוֹ תְּהוֹמוֹת נִבְקָעוּ וְגוֹ׳״. וּכְמַאֲמַר אֵלִיָּהוּ: ״דְּאַפִּיקַת עֲשַׂר תִּיקּוּנִין, וְקָרִינָן לְהוֹן עֲשַׂר סְפִירָן, לְאַנְהָגָא בְהוֹן עָלְמִין סְתִימִין דְּלָא אִתְגַּלְיָין וְעָלְמִין דְּאִתְגַּלְיָין, וּבְהוֹן אִתְכְּסִיאַת כוּ׳״.
Con todo, para apaciguar el oído, oigamos y consideremos desde la parábola de la luz del sol, que está unida y anulada en su fuente y en modo alguno se menciona con nombre por sí misma, sino solo con el nombre de la fuente; así todos los atributos del Santo, bendito sea, y su voluntad y su sabiduría no se mencionan ni se llaman con estos nombres en absoluto, sino solo respecto de las criaturas, superiores e inferiores, cuya existencia, vitalidad y conducción — que el Santo, bendito sea, produce, vivifica y conduce— son por su voluntad, su sabiduría, su entendimiento y su conocimiento, revestidos en sus atributos santos, como se dice en el Midrash: «Con diez dichos fue creado el mundo: con sabiduría, con inteligencia y con conocimiento, etc., como está escrito: ‘El Eterno con sabiduría fundó la tierra, estableció los cielos con inteligencia; con su conocimiento se abrieron los abismos, etc.’» [Pr 3:19-20]. Y como dijo Elías: «que hiciste surgir diez aderezos (tikunim), y los llamamos diez sefirot, para conducir con ellos mundos ocultos que no se revelan y mundos que se revelan, y con ellos te ocultaste, etc.».✦
«Elías»: así se atribuye la cita en el texto; procede de los Tikunei ha-Zóhar. «Aderezos» (tikunim): lit. «arreglos» o «configuraciones».
עַל דֶּרֶךְ מָשָׁל, בְּיוֹם רִאשׁוֹן מִשֵּׁשֶׁת יְמֵי בְרֵאשִׁית – נִגְלֵית מִדַּת הַחֶסֶד, כְּלוּלָה מִכָּל מִדּוֹתָיו הַקְּדוֹשׁוֹת, וּרְצוֹנוֹ וְחָכְמָתוֹ וּבִינָתוֹ וְדַעְתּוֹ מְלוּבָּשִׁין בָּהּ, וּבָרָא בָהּ אֶת הָאוֹר – בְּמַאֲמַר ״יְהִי אוֹר״, שֶׁהִיא בְּחִינַת הִתְפַּשְּׁטוּת וְהַמְשָׁכַת הָאוֹר לָעוֹלָם מִלְמַעְלָה, וְהִתְפַּשְּׁטוּתוֹ בָּעוֹלָם מִסּוֹף הָעוֹלָם עַד סוֹפוֹ, שֶׁהִיא בְּחִינַת מִדַּת חֶסֶד; רַק מִפְּנֵי שֶׁכְּלוּלָה גַּם מִמִּדַּת גְּבוּרָה, לָכֵן לֹא הָיָה רוּחָנִי כְּאוֹר שֶׁל מַעְלָה מַמָּשׁ, וְגַם נִתְלַבֵּשׁ בָּעוֹלָם הַזֶּה שֶׁהוּא בִּבְחִינַת גְּבוּל וְתַכְלִית, שֶׁהוּא מַהֲלַךְ תּ״ק שָׁנָה מֵהָאָרֶץ לָרָקִיעַ וּמִמִּזְרָח לְמַעֲרָב.
A modo de ejemplo, en el primer día de los seis días de la Creación se reveló el atributo de Jésed (Bondad), que incluye todos sus demás atributos santos, y su voluntad, su sabiduría, su entendimiento y su conocimiento están revestidos en él; y con él creó la luz, con el dicho «Sea la luz» [Gn 1:3], que es el aspecto de la extensión y derivación de la luz hacia el mundo desde lo alto, y su extensión por el mundo de un extremo a otro del mundo, lo cual es el aspecto del atributo de Jésed. Solo que, por estar incluida también en él el atributo de Guevurá (Rigor), no fue espiritual como la luz de arriba exactamente, y además se revistió en este mundo, que es del aspecto de límite y término, que es una distancia de quinientos años de camino de la tierra al firmamento y de oriente a occidente.✦
«Quinientos años de camino»: la distancia entre la tierra y el firmamento según la tradición talmúdica (ת״ק, 500).
וְכֵן בְּיוֹם שֵׁנִי – נִגְלֵית מִדַּת גְּבוּרָה, כְּלוּלָה מִשְּׁאָר מִדּוֹת, וּרְצוֹנוֹ כוּ׳, וּבָרָא בָהּ הָרָקִיעַ – בְּמַאֲמַר ״יְהִי רָקִיעַ בְּתוֹךְ הַמָּיִם, וִיהִי מַבְדִּיל בֵּין מַיִם לָמָיִם״, שֶׁהִיא בְּחִינַת צִמְצוּם וּגְבוּרוֹת לְהַעֲלִים מַיִם הָעֶלְיוֹנִים הָרוּחָנִיים מִמַּיִם הַתַּחְתּוֹנִים, וְעַל יְדֵי זֶה, נִתְגַּשְּׁמוּ הַתַּחְתּוֹנִים בְּהִבָּדְלָם מֵהָעֶלְיוֹנִים; וּמִדַּת חֶסֶד כְּלוּלָה בָּהּ, כִּי ״עוֹלָם חֶסֶד יִבָּנֶה״ שֶׁהַכֹּל כְּדֵי שֶׁתֵּרָאֶה הַיַּבָּשָׁה וְאָדָם עָלֶיהָ לַעֲבוֹד ה׳. וְכֵן כּוּלָּן.
Y asimismo en el segundo día se reveló el atributo de Guevurá, incluido en los demás atributos, y su voluntad, etc., y con él creó el firmamento, con el dicho «Sea un firmamento en medio de las aguas, y separe entre aguas y aguas» [Gn 1:6], que es el aspecto de contracción y rigores para ocultar las aguas superiores, espirituales, de las aguas inferiores; y por ello las inferiores se materializaron al separarse de las superiores; y el atributo de Jésed está incluido en él, pues «el mundo será edificado con bondad» [Sal 89:3], de modo que todo es para que aparezca lo seco y el hombre sobre él, para servir al Eterno. Y así todos ellos.
וְזֶהוּ שֶׁאָמַר אֵלִיָּהוּ בַּתִּיקּוּנִים שָׁם: ״לְאַחֲזָאָה אֵיךְ אִתְנַהֵיג עָלְמָא בְּצֶדֶק וּמִשְׁפָּט כוּ׳, צֶדֶק אִיהוּ דִין, מִשְׁפָּט אִיהוּ רַחֲמֵי כוּ׳, כּוֹלָּא לְאַחֲזָאָה אֵיךְ אִתְנַהֵיג עָלְמָא, אֲבָל לָאו דְּאִית לָךְ צֶדֶק יְדִיעָא דְּאִיהוּ דִין, וְלָא מִשְׁפָּט יְדִיעָא דְּאִיהוּ רַחֲמֵי, וְלָאו מִכָּל אִינּוּן מִדּוֹת כְּלָל״:
Y esto es lo que dijo Elías en los Tikunim allí: «para mostrar cómo se conduce el mundo con justicia y derecho, etc.; la justicia es juicio, el derecho es misericordia, etc.; todo para mostrar cómo se conduce el mundo; pero no porque tengas una justicia conocida que sea juicio, ni un derecho conocido que sea misericordia, ni de ninguno de esos atributos en absoluto»:
Fuente del texto original: Texto hebreo (corpus digital de Sefaria, Sefaria-Export): Kéter Shem Tov según «Keter Shem Tov, Zalkevo 1794-5»; Tzavaat ha-Rivash según «Warsaw, 1913»; Maguid Devarav le-Yaakov según «Koretz, 1781»; Tzetel Katán según «Noam Elimelech, Lvov, 1788»; Kedushat Leví según «Munkatch 1939»: dominio público. Tania según la edición de Kehot Publication Society, licencia CC BY-NC (uso no comercial, con atribución); en el Tania se han suprimido las marcas del ciclo de estudio diario. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).