Deuteronomio 6
דְּבָרִים ו׳
וְזֹ֣את הַמִּצְוָ֗ה הַֽחֻקִּים֙ וְהַמִּשְׁפָּטִ֔ים אֲשֶׁ֥ר צִוָּ֛ה יְהוָ֥ה אֱלֹהֵיכֶ֖ם לְלַמֵּ֣ד אֶתְכֶ֑ם לַעֲשׂ֣וֹת בָּאָ֔רֶץ אֲשֶׁ֥ר אַתֶּ֛ם עֹבְרִ֥ים שָׁ֖מָּה לְרִשְׁתָּֽהּ׃
«Y este es el mandamiento, los estatutos y los decretos que el Eterno su Dios mandó enseñarles, para que los pongan por obra en la tierra a la cual ustedes pasan para tomar posesión de ella;
לְמַ֨עַן תִּירָ֜א אֶת־יְהוָ֣ה אֱלֹהֶ֗יךָ לִ֠שְׁמֹר אֶת־כָּל־חֻקֹּתָ֣יו וּמִצְוֺתָיו֮ אֲשֶׁ֣ר אָנֹכִ֣י מְצַוֶּךָ֒ אַתָּה֙ וּבִנְךָ֣ וּבֶן־בִּנְךָ֔ כֹּ֖ל יְמֵ֣י חַיֶּ֑יךָ וּלְמַ֖עַן יַאֲרִכֻ֥ן יָמֶֽיךָ׃
a fin de que temas al Eterno tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te ordeno, tú, tu hijo y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, y para que se prolonguen tus días.
וְשָׁמַעְתָּ֤ יִשְׂרָאֵל֙ וְשָׁמַרְתָּ֣ לַעֲשׂ֔וֹת אֲשֶׁר֙ יִיטַ֣ב לְךָ֔ וַאֲשֶׁ֥ר תִּרְבּ֖וּן מְאֹ֑ד כַּאֲשֶׁר֩ דִּבֶּ֨ר יְהוָ֜ה אֱלֹהֵ֤י אֲבֹתֶ֨יךָ֙ לָ֔ךְ אֶ֛רֶץ זָבַ֥ת חָלָ֖ב וּדְבָֽשׁ׃ פ
Escucha, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien y para que ustedes se multipliquen en gran manera, tal como te ha hablado el Eterno, el Dios de tus padres, en una tierra que mana leche y miel.
שְׁמַ֖ע יִשְׂרָאֵ֑ל יְהוָ֥ה אֱלֹהֵ֖ינוּ יְהוָ֥ה ׀ אֶחָֽד׃
«¡Escucha, Israel: el Eterno nuestro Dios, el Eterno uno es!»✦
Otra traducción posible: «El Eterno es nuestro Dios, el Eterno es uno» o «…el Eterno solo».
Este versículo se conoce como el Shemá («Escucha»).
וְאָ֣הַבְתָּ֔ אֵ֖ת יְהוָ֣ה אֱלֹהֶ֑יךָ בְּכָל־לְבָבְךָ֥ וּבְכָל־נַפְשְׁךָ֖ וּבְכָל־מְאֹדֶֽךָ׃
«Y amarás al Eterno tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas.»✦
Heb. me'odéja, lit. «tu mucho»; se traduce «tus fuerzas», pero significa «todo lo que tienes en abundancia».
וְהָי֞וּ הַדְּבָרִ֣ים הָאֵ֗לֶּה אֲשֶׁ֨ר אָנֹכִ֧י מְצַוְּךָ֛ הַיּ֖וֹם עַל־לְבָבֶֽךָ׃
«Y estas palabras que yo te ordeno hoy estarán sobre tu corazón;
וְשִׁנַּנְתָּ֣ם לְבָנֶ֔יךָ וְדִבַּרְתָּ֖ בָּ֑ם בְּשִׁבְתְּךָ֤ בְּבֵיתֶ֨ךָ֙ וּבְלֶכְתְּךָ֣ בַדֶּ֔רֶךְ וּֽבְשָׁכְבְּךָ֖ וּבְקוּמֶֽךָ׃
y las inculcarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
וּקְשַׁרְתָּ֥ם לְא֖וֹת עַל־יָדֶ֑ךָ וְהָי֥וּ לְטֹטָפֹ֖ת בֵּ֥ין עֵינֶֽיךָ׃
Las atarás como señal sobre tu mano, y serán como frontales entre tus ojos;✦
Heb. totafot, término de sentido incierto; aquí «frontales» (cintas o adornos sobre la frente).
וּכְתַבְתָּ֛ם עַל־מְזוּזֹ֥ת בֵּיתֶ֖ךָ וּבִשְׁעָרֶֽיךָ׃ ס
y las escribirás en las jambas de tu casa y en tus puertas.
וְהָיָ֞ה כִּ֥י יְבִיאֲךָ֣ ׀ יְהוָ֣ה אֱלֹהֶ֗יךָ אֶל־הָאָ֜רֶץ אֲשֶׁ֨ר נִשְׁבַּ֧ע לַאֲבֹתֶ֛יךָ לְאַבְרָהָ֛ם לְיִצְחָ֥ק וּֽלְיַעֲקֹ֖ב לָ֣תֶת לָ֑ךְ עָרִ֛ים גְּדֹלֹ֥ת וְטֹבֹ֖ת אֲשֶׁ֥ר לֹא־בָנִֽיתָ׃
«Y sucederá que cuando el Eterno tu Dios te haya introducido en la tierra que juró a tus padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob, que te daría: ciudades grandes y buenas que tú no edificaste,
וּבָ֨תִּ֜ים מְלֵאִ֣ים כָּל־טוּב֮ אֲשֶׁ֣ר לֹא־מִלֵּאתָ֒ וּבֹרֹ֤ת חֲצוּבִים֙ אֲשֶׁ֣ר לֹא־חָצַ֔בְתָּ כְּרָמִ֥ים וְזֵיתִ֖ים אֲשֶׁ֣ר לֹא־נָטָ֑עְתָּ וְאָכַלְתָּ֖ וְשָׂבָֽעְתָּ׃
y casas llenas de todo bien que tú no colmaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares que tú no plantaste, y comas y te sacies;
הִשָּׁ֣מֶר לְךָ֔ פֶּן־תִּשְׁכַּ֖ח אֶת־יְהוָ֑ה אֲשֶׁ֧ר הוֹצִֽיאֲךָ֛ מֵאֶ֥רֶץ מִצְרַ֖יִם מִבֵּ֥ית עֲבָדִֽים׃
cuídate de no olvidar al Eterno, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
אֶת־יְהוָ֧ה אֱלֹהֶ֛יךָ תִּירָ֖א וְאֹת֣וֹ תַעֲבֹ֑ד וּבִשְׁמ֖וֹ תִּשָּׁבֵֽעַ׃
Al Eterno tu Dios temerás, y a él servirás, y por su nombre jurarás.
לֹ֣א תֵֽלְכ֔וּן אַחֲרֵ֖י אֱלֹהִ֣ים אֲחֵרִ֑ים מֵאֱלֹהֵי֙ הָֽעַמִּ֔ים אֲשֶׁ֖ר סְבִיבוֹתֵיכֶֽם׃
No irán tras otros dioses, de los dioses de los pueblos que están en derredor de ustedes;
כִּ֣י אֵ֥ל קַנָּ֛א יְהוָ֥ה אֱלֹהֶ֖יךָ בְּקִרְבֶּ֑ךָ פֶּן־יֶ֠חֱרֶה אַף־יְהוָ֤ה אֱלֹהֶ֨יךָ֙ בָּ֔ךְ וְהִשְׁמִ֣ידְךָ֔ מֵעַ֖ל פְּנֵ֥י הָאֲדָמָֽה׃ ס
porque Dios celoso es el Eterno tu Dios en medio de ti; no sea que se encienda el furor del Eterno tu Dios contra ti y te extermine de sobre la faz de la tierra.
לֹ֣א תְנַסּ֔וּ אֶת־יְהוָ֖ה אֱלֹהֵיכֶ֑ם כַּאֲשֶׁ֥ר נִסִּיתֶ֖ם בַּמַּסָּֽה׃
No pondrán a prueba al Eterno su Dios, como lo pusieron a prueba en Masá.✦
Masá significa «prueba»; el nombre recuerda el episodio de Éxodo 17.
שָׁמ֣וֹר תִּשְׁמְר֔וּן אֶת־מִצְוֺ֖ת יְהוָ֣ה אֱלֹהֵיכֶ֑ם וְעֵדֹתָ֥יו וְחֻקָּ֖יו אֲשֶׁ֥ר צִוָּֽךְ׃
Guardarán cuidadosamente los mandamientos del Eterno su Dios, y sus testimonios y sus estatutos que él te ha mandado.
וְעָשִׂ֛יתָ הַיָּשָׁ֥ר וְהַטּ֖וֹב בְּעֵינֵ֣י יְהוָ֑ה לְמַ֨עַן֙ יִ֣יטַב לָ֔ךְ וּבָ֗אתָ וְיָֽרַשְׁתָּ֙ אֶת־הָאָ֣רֶץ הַטֹּבָ֔ה אֲשֶׁר־נִשְׁבַּ֥ע יְהוָ֖ה לַאֲבֹתֶֽיךָ׃
Y harás lo recto y lo bueno a los ojos del Eterno, para que te vaya bien y entres y tomes posesión de la buena tierra que el Eterno juró a tus padres,
לַהֲדֹ֥ף אֶת־כָּל־אֹיְבֶ֖יךָ מִפָּנֶ֑יךָ כַּאֲשֶׁ֖ר דִּבֶּ֥ר יְהוָֽה׃ ס
arrojando a todos tus enemigos de delante de ti, tal como el Eterno ha hablado.
כִּֽי־יִשְׁאָלְךָ֥ בִנְךָ֛ מָחָ֖ר לֵאמֹ֑ר מָ֣ה הָעֵדֹ֗ת וְהַֽחֻקִּים֙ וְהַמִּשְׁפָּטִ֔ים אֲשֶׁ֥ר צִוָּ֛ה יְהוָ֥ה אֱלֹהֵ֖ינוּ אֶתְכֶֽם׃
«Cuando mañana te pregunte tu hijo, diciendo: “¿Qué significan los testimonios, los estatutos y los decretos que el Eterno nuestro Dios les mandó a ustedes?”,
וְאָמַרְתָּ֣ לְבִנְךָ֔ עֲבָדִ֛ים הָיִ֥ינוּ לְפַרְעֹ֖ה בְּמִצְרָ֑יִם וַיּוֹצִיאֵ֧נוּ יְהוָ֛ה מִמִּצְרַ֖יִם בְּיָ֥ד חֲזָקָֽה׃
entonces dirás a tu hijo: “Siervos éramos del Faraón en Egipto, y el Eterno nos sacó de Egipto con mano fuerte.
וַיִּתֵּ֣ן יְהוָ֡ה אוֹתֹ֣ת וּ֠מֹפְתִים גְּדֹלִ֨ים וְרָעִ֧ים ׀ בְּמִצְרַ֛יִם בְּפַרְעֹ֥ה וּבְכָל־בֵּית֖וֹ לְעֵינֵֽינוּ׃
Y el Eterno dio señales y prodigios grandes y terribles en Egipto, contra el Faraón y contra toda su casa, ante nuestros ojos;
וְאוֹתָ֖נוּ הוֹצִ֣יא מִשָּׁ֑ם לְמַ֨עַן֙ הָבִ֣יא אֹתָ֔נוּ לָ֤תֶת לָ֨נוּ֙ אֶת־הָאָ֔רֶץ אֲשֶׁ֥ר נִשְׁבַּ֖ע לַאֲבֹתֵֽינוּ׃
y a nosotros nos sacó de allá para traernos y darnos la tierra que había jurado a nuestros padres.
וַיְצַוֵּ֣נוּ יְהוָ֗ה לַעֲשׂוֹת֙ אֶת־כָּל־הַחֻקִּ֣ים הָאֵ֔לֶּה לְיִרְאָ֖ה אֶת־יְהוָ֣ה אֱלֹהֵ֑ינוּ לְט֥וֹב לָ֨נוּ֙ כָּל־הַיָּמִ֔ים לְחַיֹּתֵ֖נוּ כְּהַיּ֥וֹם הַזֶּֽה׃
Y nos mandó el Eterno poner por obra todos estos estatutos, temiendo al Eterno nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días y para conservarnos la vida, como en el día de hoy.
וּצְדָקָ֖ה תִּֽהְיֶה־לָּ֑נוּ כִּֽי־נִשְׁמֹ֨ר לַעֲשׂ֜וֹת אֶת־כָּל־הַמִּצְוָ֣ה הַזֹּ֗את לִפְנֵ֛י יְהוָ֥ה אֱלֹהֵ֖ינוּ כַּאֲשֶׁ֥ר צִוָּֽנוּ׃ ס
Y habrá justicia para nosotros si cuidamos de poner por obra todo este mandamiento delante del Eterno nuestro Dios, tal como él nos lo ha mandado.”»
Fuente del texto original: Texto hebreo: Westminster Leningrad Codex (dominio público), vía Open Scriptures Hebrew Bible (morphhb).