Joel 1
יוֹאֵל א׳
דְּבַר־יְהוָה֙ אֲשֶׁ֣ר הָיָ֔ה אֶל־יוֹאֵ֖ל בֶּן־פְּתוּאֵֽל׃
Palabra del Eterno que vino a Joel, hijo de Petuel.
שִׁמְעוּ־זֹאת֙ הַזְּקֵנִ֔ים וְהַֽאֲזִ֔ינוּ כֹּ֖ל יוֹשְׁבֵ֣י הָאָ֑רֶץ הֶהָ֤יְתָה זֹּאת֙ בִּֽימֵיכֶ֔ם וְאִ֖ם בִּימֵ֥י אֲבֹֽתֵיכֶֽם׃
Escuchen esto, ancianos; presten oído, todos los habitantes de la tierra. ¿Ha sucedido algo así en sus días, o en los días de sus padres?
עָלֶ֖יהָ לִבְנֵיכֶ֣ם סַפֵּ֑רוּ וּבְנֵיכֶם֙ לִבְנֵיהֶ֔ם וּבְנֵיהֶ֖ם לְד֥וֹר אַחֵֽר׃
Cuéntenlo a sus hijos, y sus hijos a sus hijos, y sus hijos a la generación siguiente.
יֶ֤תֶר הַגָּזָם֙ אָכַ֣ל הָֽאַרְבֶּ֔ה וְיֶ֥תֶר הָאַרְבֶּ֖ה אָכַ֣ל הַיָּ֑לֶק וְיֶ֣תֶר הַיֶּ֔לֶק אָכַ֖ל הֶחָסִֽיל׃
Lo que dejó el cortador lo devoró la langosta; lo que dejó la langosta lo devoró el saltamontes; y lo que dejó el saltamontes lo devoró el devorador.✦
Cuatro nombres hebreos de langostas o de sus fases: gazam («cortador»), arbé, yélek y jasil («devorador»); su identificación exacta es incierta.
הָקִ֤יצוּ שִׁכּוֹרִים֙ וּבְכ֔וּ וְהֵילִ֖לוּ כָּל־שֹׁ֣תֵי יָ֑יִן עַל־עָסִ֕יס כִּ֥י נִכְרַ֖ת מִפִּיכֶֽם׃
Despierten, borrachos, y lloren; giman todos los que beben vino, por el vino nuevo, porque se les ha cortado de la boca.
כִּֽי־גוֹי֙ עָלָ֣ה עַל־אַרְצִ֔י עָצ֖וּם וְאֵ֣ין מִסְפָּ֑ר שִׁנָּיו֙ שִׁנֵּ֣י אַרְיֵ֔ה וּֽמְתַלְּע֥וֹת לָבִ֖יא לֽוֹ׃
Porque una nación ha subido contra mi tierra, poderosa e innumerable; sus dientes son dientes de león, y tiene muelas de leona.
שָׂ֤ם גַּפְנִי֙ לְשַׁמָּ֔ה וּתְאֵנָתִ֖י לִקְצָפָ֑ה חָשֹׂ֤ף חֲשָׂפָהּ֙ וְהִשְׁלִ֔יךְ הִלְבִּ֖ינוּ שָׂרִיגֶֽיהָ׃
Ha hecho de mi vid una desolación y de mi higuera un tronco astillado; la ha descortezado por completo y la ha arrojado; sus ramas han quedado blancas.
אֱלִ֕י כִּבְתוּלָ֥ה חֲגֻֽרַת־שַׂ֖ק עַל־בַּ֥עַל נְעוּרֶֽיהָ׃
Lamenta como una virgen vestida de saco por el marido de su juventud.
הָכְרַ֥ת מִנְחָ֛ה וָנֶ֖סֶךְ מִבֵּ֣ית יְהוָ֑ה אָֽבְלוּ֙ הַכֹּ֣הֲנִ֔ים מְשָׁרְתֵ֖י יְהוָֽה׃
Se ha cortado la ofrenda y la libación de la casa del Eterno; hacen duelo los sacerdotes, ministros del Eterno.
שֻׁדַּ֣ד שָׂדֶ֔ה אָבְלָ֖ה אֲדָמָ֑ה כִּ֚י שֻׁדַּ֣ד דָּגָ֔ן הוֹבִ֥ישׁ תִּיר֖וֹשׁ אֻמְלַ֥ל יִצְהָֽר׃
El campo está devastado, la tierra hace duelo, porque el grano está devastado, el mosto se ha secado, el aceite ha languidecido.
הֹבִ֣ישׁוּ אִכָּרִ֗ים הֵילִ֨ילוּ֙ כֹּֽרְמִ֔ים עַל־חִטָּ֖ה וְעַל־שְׂעֹרָ֑ה כִּ֥י אָבַ֖ד קְצִ֥יר שָׂדֶֽה׃
Se avergüenzan los labradores, gimen los viñadores por el trigo y por la cebada, porque se ha perdido la cosecha del campo.
הַגֶּ֣פֶן הוֹבִ֔ישָׁה וְהַתְּאֵנָ֖ה אֻמְלָ֑לָה רִמּ֞וֹן גַּם־תָּמָ֣ר וְתַפּ֗וּחַ כָּל־עֲצֵ֤י הַשָּׂדֶה֙ יָבֵ֔שׁוּ כִּֽי־הֹבִ֥ישׁ שָׂשׂ֖וֹן מִן־בְּנֵ֥י אָדָֽם׃ ס
La vid se ha secado y la higuera languidece; el granado, también la palmera y el manzano, todos los árboles del campo se han secado; porque se ha secado la alegría de entre los hijos de los hombres.
חִגְר֨וּ וְסִפְד֜וּ הַכֹּהֲנִ֗ים הֵילִ֨ילוּ֙ מְשָׁרְתֵ֣י מִזְבֵּ֔חַ בֹּ֚אוּ לִ֣ינוּ בַשַּׂקִּ֔ים מְשָׁרְתֵ֖י אֱלֹהָ֑י כִּ֥י נִמְנַ֛ע מִבֵּ֥ית אֱלֹהֵיכֶ֖ם מִנְחָ֥ה וָנָֽסֶךְ׃
Ciñanse y laméntense, sacerdotes; giman, ministros del altar; vengan, pasen la noche vestidos de saco, ministros de mi Dios, porque la ofrenda y la libación han sido retenidas de la casa de su Dios.
קַדְּשׁוּ־צוֹם֙ קִרְא֣וּ עֲצָרָ֔ה אִסְפ֣וּ זְקֵנִ֗ים כֹּ֚ל יֹשְׁבֵ֣י הָאָ֔רֶץ בֵּ֖ית יְהוָ֣ה אֱלֹהֵיכֶ֑ם וְזַעֲק֖וּ אֶל־יְהוָֽה׃
Santifiquen un ayuno, convoquen una asamblea solemne; reúnan a los ancianos y a todos los habitantes de la tierra en la casa del Eterno, su Dios, y clamen al Eterno.
אֲהָ֖הּ לַיּ֑וֹם כִּ֤י קָרוֹב֙ י֣וֹם יְהוָ֔ה וּכְשֹׁ֖ד מִשַׁדַּ֥י יָבֽוֹא׃
¡Ay de aquel día!, porque cercano está el día del Eterno, y como destrucción del Todopoderoso vendrá.✦
Hay un juego de sonidos en hebreo entre shod («destrucción») y Shaddái («Todopoderoso»).
הֲל֛וֹא נֶ֥גֶד עֵינֵ֖ינוּ אֹ֣כֶל נִכְרָ֑ת מִבֵּ֥ית אֱלֹהֵ֖ינוּ שִׂמְחָ֥ה וָגִֽיל׃
¿No ha sido cortado el alimento ante nuestros ojos, y de la casa de nuestro Dios la alegría y el regocijo?
עָבְשׁ֣וּ פְרֻד֗וֹת תַּ֚חַת מֶגְרְפֹ֣תֵיהֶ֔ם נָשַׁ֨מּוּ֙ אֹֽצָר֔וֹת נֶהֶרְס֖וּ מַמְּגֻר֑וֹת כִּ֥י הֹבִ֖ישׁ דָּגָֽן׃
Se pudren las semillas bajo sus terrones; están desoladas las despensas, derruidos los graneros, porque el grano se ha secado.✦
El sentido de la primera palabra (perudot) es incierto.
מַה־נֶּאֶנְחָ֣ה בְהֵמָ֗ה נָבֹ֨כוּ֙ עֶדְרֵ֣י בָקָ֔ר כִּ֛י אֵ֥ין מִרְעֶ֖ה לָהֶ֑ם גַּם־עֶדְרֵ֥י הַצֹּ֖אן נֶאְשָֽׁמוּ׃
¡Cómo gime el ganado! Las manadas de vacas andan confusas porque no tienen pasto; también los rebaños de ovejas sufren.
אֵלֶ֥יךָ יְהוָ֖ה אֶקְרָ֑א כִּ֣י אֵ֗שׁ אָֽכְלָה֙ נְא֣וֹת מִדְבָּ֔ר וְלֶ֣הָבָ֔ה לִהֲטָ֖ה כָּל־עֲצֵ֥י הַשָּׂדֶֽה׃
A ti, Eterno, clamo, porque el fuego ha devorado los pastos del desierto, y la llama ha abrasado todos los árboles del campo.
גַּם־בַּהֲמ֥וֹת שָׂדֶ֖ה תַּעֲר֣וֹג אֵלֶ֑יךָ כִּ֤י יָֽבְשׁוּ֙ אֲפִ֣יקֵי מָ֔יִם וְאֵ֕שׁ אָכְלָ֖ה נְא֥וֹת הַמִּדְבָּֽר׃ פ
También las bestias del campo braman hacia ti, porque se han secado los cauces de las aguas, y el fuego ha devorado los pastos del desierto.
Fuente del texto original: Texto hebreo: Westminster Leningrad Codex (dominio público), vía Open Scriptures Hebrew Bible (morphhb).