Nawawī 19
الْحَدِيثُ التَّاسِعَ عَشَرَ · Nawawī 19
عَنْ أَبِي الْعَبَّاسِ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عَبَّاسٍ رَضِيَ اللَّهُ عَنْهُمَا قَالَ: كُنْتُ خَلْفَ رَسُولِ اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ يَوْمًا، فَقَالَ: «يَا غُلَامُ، إِنِّي أُعَلِّمُكَ كَلِمَاتٍ: احْفَظِ اللَّهَ يَحْفَظْكَ، احْفَظِ اللَّهَ تَجِدْهُ تُجَاهَكَ، إِذَا سَأَلْتَ فَاسْأَلِ اللَّهَ، وَإِذَا اسْتَعَنْتَ فَاسْتَعِنْ بِاللَّهِ، وَاعْلَمْ أَنَّ الْأُمَّةَ لَوِ اجْتَمَعَتْ عَلَى أَنْ يَنْفَعُوكَ بِشَيْءٍ لَمْ يَنْفَعُوكَ إِلَّا بِشَيْءٍ قَدْ كَتَبَهُ اللَّهُ لَكَ، وَإِنِ اجْتَمَعُوا عَلَى أَنْ يَضُرُّوكَ بِشَيْءٍ لَمْ يَضُرُّوكَ إِلَّا بِشَيْءٍ قَدْ كَتَبَهُ اللَّهُ عَلَيْكَ، رُفِعَتِ الْأَقْلَامُ وَجَفَّتِ الصُّحُفُ».
De parte de Abū l-ʿAbbās ʿAbd Allāh ibn ʿAbbās —que Dios esté complacido con ambos—, quien dijo: Estaba yo un día detrás del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— [sobre su montura], y me dijo: «¡Oh muchacho!, ciertamente te enseñaré unas palabras: guarda a Dios [en Sus mandatos] y Él te guardará; guarda a Dios y lo encontrarás frente a ti. Cuando pidas, pide a Dios; y cuando busques auxilio, busca auxilio en Dios. Y sabe que si la comunidad entera se reuniera para beneficiarte con algo, no te beneficiarían sino con algo que Dios ya hubiera escrito para ti; y si se reunieran para perjudicarte con algo, no te perjudicarían sino con algo que Dios ya hubiera escrito sobre ti: se han alzado los cálamos y se han secado las páginas».✦
Ibn ʿAbbās (619–687 d. C.), primo del Profeta, era un niño de unos diez años cuando recibió esta enseñanza. «Se han alzado los cálamos y se han secado las páginas» (rufiʿati l-aqlāmu wa-jaffati ṣ-ṣuḥuf) expresa que el decreto divino no puede ser alterado por ningún poder creado.
رَوَاهُ التِّرْمِذِيُّ وَقَالَ: حَدِيثٌ حَسَنٌ صَحِيحٌ. وَفِي رِوَايَةِ غَيْرِ التِّرْمِذِيِّ: «احْفَظِ اللَّهَ تَجِدْهُ أَمَامَكَ، تَعَرَّفْ إِلَى اللَّهِ فِي الرَّخَاءِ يَعْرِفْكَ فِي الشِّدَّةِ، وَاعْلَمْ أَنَّ مَا أَخْطَأَكَ لَمْ يَكُنْ لِيُصِيبَكَ، وَمَا أَصَابَكَ لَمْ يَكُنْ لِيُخْطِئَكَ، وَاعْلَمْ أَنَّ النَّصْرَ مَعَ الصَّبْرِ، وَأَنَّ الْفَرَجَ مَعَ الْكَرْبِ، وَأَنَّ مَعَ الْعُسْرِ يُسْرًا».
Lo transmitió at-Tirmiḏī y dijo: «Es un hadiz bueno y auténtico (ḥasan ṣaḥīḥ)». Y en una transmisión distinta de la de at-Tirmiḏī: «Guarda a Dios y lo encontrarás delante de ti; reconoce a Dios en la prosperidad y Él te reconocerá en la adversidad; y sabe que lo que te erró no habría podido alcanzarte, y lo que te alcanzó no habría podido errarte; y sabe que la victoria está con la paciencia (ṣabr), que el alivio (faraj) está con la aflicción y que con la dificultad hay facilidad».✦
La segunda recensión citada por an-Nawawī proviene del Musnad de Aḥmad ibn Ḥanbal y cierra con el eco directo de Corán 94:5–6 («Ciertamente con la dificultad hay facilidad»).
Fuente del texto original: Texto árabe clásico vocalizado de Al-Arbaʿūn an-Nawawiyya de Yaḥyā ibn Sharaf an-Nawawī (631–676 H / 1233–1277 d. C., los 42 hadices completos) y selección de 18 hadices qudsī canónicos de Al-Aḥādīth al-Qudsiyya (extraídos de Ṣaḥīḥ al-Bukhārī, Ṣaḥīḥ Muslim, Sunan at-Tirmiḏī y Sunan an-Nasāʾī). Traducción directa del árabe clásico al español neutro, notas filológicas y glosario técnico en transliteración ALA-LC simplificada.