Qudsī 10 (n.º 10)
الْحَدِيثُ الْقُدْسِيُّ ١٠ · Qudsī X (n.º 10)
عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ رَضِيَ اللَّهُ عَنْهُ عَنِ النَّبِيِّ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ قَالَ: «يَقُولُ اللَّهُ عَزَّ وَجَلَّ: الصَّوْمُ لِي وَأَنَا أَجْزِي بِهِ، يَدَعُ شَهْوَتَهُ وَأَكْلَهُ وَشُرْبَهُ مِنْ أَجْلِي، وَالصَّوْمُ جُنَّةٌ، وَلِلصَّائِمِ فَرْحَتَانِ: فَرْحَةٌ حِينَ يُفْطِرُ، وَفَرْحَةٌ حِينَ يَلْقَى رَبَّهُ، وَلَخُلُوفُ فَمِ الصَّائِمِ أَطْيَبُ عِنْدَ اللَّهِ مِنْ رِيحِ الْمِسْكِ». رَوَاهُ الْبُخَارِيُّ (وَكَذَلِكَ مُسْلِمٌ وَمَالِكٌ وَالتِّرْمِذِيُّ وَالنَّسَائِيُّ وَابْنُ مَاجَهْ).
De parte de Abū Hurayra —que Dios esté complacido con él—, del Profeta —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—, quien dijo: «Dice Dios, Poderoso y Majestuoso: “El ayuno (aṣ-ṣawm) es para Mí y Yo mismo lo recompenso: [el ayunante] deja su deseo, su comida y su bebida por causa Mía”. Y el ayuno es un escudo protector (junna); y para el que ayuna hay dos alegrías: una alegría cuando rompe su ayuno y una alegría cuando se encuentra con su Señor; y ciertamente el aliento alterado (khulūf) de la boca del ayunante es más grato ante Dios que el aroma del almizcle». Lo transmitió al-Bukhārī (y asimismo Muslim, Mālik, at-Tirmiḏī, an-Nasāʾī e Ibn Mājah).✦
Incluido en el cap. 6 del tomo islámico 09 de la edición 1.0. Los comentaristas explican que, aunque toda obra piadosa es para Dios, el ayuno se atribuye a Él de modo especial (aṣ-ṣawmu lī, «el ayuno es para Mí») porque es una abstención interior e invisible que nadie salvo Dios puede verificar.
Fuente del texto original: Texto árabe clásico vocalizado de Al-Arbaʿūn an-Nawawiyya de Yaḥyā ibn Sharaf an-Nawawī (631–676 H / 1233–1277 d. C., los 42 hadices completos) y selección de 18 hadices qudsī canónicos de Al-Aḥādīth al-Qudsiyya (extraídos de Ṣaḥīḥ al-Bukhārī, Ṣaḥīḥ Muslim, Sunan at-Tirmiḏī y Sunan an-Nasāʾī). Traducción directa del árabe clásico al español neutro, notas filológicas y glosario técnico en transliteración ALA-LC simplificada.