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Cristianismo · Imitación de Cristo

Libro I, 13 · De la resistencia a las tentaciones

De resistendis tentationibus

1

Quamdiu in mundo vivimus sine tribulatione et tentatione esse non possumus. Unde in Job scriptum est: Tentatio est vita hominis super terram. Ideo unusquisque sollicitus esse deberet circa tentationes suas, et vigilare in orationibus, ne Diabolus inveniret locum decipiendi, qui nunquam dormitat, sed circuit quærens quem devoret. Nemo tam sanctus et perfectus est, qui non habeat aliquando tentationes, et plene eis carere non possimus.

Mientras vivimos en el mundo no podemos estar sin tribulación y tentación. Por eso está escrito en Job: «La vida del hombre sobre la tierra es tentación». Por tanto, cada uno debería ser solícito acerca de sus tentaciones y velar en oración, para que no halle el diablo ocasión de engañarle; pues nunca duerme, sino que anda alrededor buscando a quién devorar. Nadie es tan santo y perfecto que no tenga a veces tentaciones, y no podemos estar enteramente libres de ellas.✦

2

Sunt tamen tentationes hominibus valde utiles, licet molestæ sint et graves, quia in his homo humiliatur, purgatur et eruditur. Omnes Sancti per multas tribulationes et tentationes transierunt et profecerunt, et qui tentationes sustinere nequiverunt, reprobi facti sunt, et defecerunt. Non est aliquis ordo tam sanctus, et locus tam secretus, ubi non sint tentationes et adversitates.

Pero las tentaciones son muy útiles al hombre, aunque sean molestas y graves, porque en ellas el hombre es humillado, purificado e instruido. Todos los santos pasaron por muchas tribulaciones y tentaciones, y aprovecharon; y los que no pudieron soportar las tentaciones fueron reprobados y desfallecieron. No hay orden tan santa ni lugar tan apartado donde no haya tentaciones y adversidades.

3

Non est homo securus a tentationibus totaliter, quam diu vixerit, quia in nobis est unde tentamur. Ex quo in concupiscentia nati sumus, una tribulatione vel tentatione recedente alia supervenit, et semper aliquid ad patiendum habemus. Nam bonum felicitatis perdidimus. Multi quærunt tentationes fugere, et gravius incidunt in eas. Per solam fugam non possumus vincere, sed per patientiam et veram humilitatem, omnibus hostibus efficimur fortiores.

No está el hombre del todo seguro de las tentaciones mientras vive, porque en nosotros mismos está la causa por la que somos tentados, puesto que nacimos en la concupiscencia. Al retirarse una tribulación o tentación sobreviene otra, y siempre tendremos algo que sufrir, porque perdimos el bien de nuestra felicidad [primera]. Muchos procuran huir de las tentaciones y caen en ellas más gravemente. No podemos vencer solo con la huida; pero con la paciencia y la verdadera humildad nos hacemos más fuertes que todos los enemigos.

4

Qui tantummodo exterius declinat, nec radicem evellit, parum proficiet, imo citius ad eum tentationes redient, et pejus sævient. Paulatim, et per patientiam cum longanimitate Deo juvante melius superabis, quam cum duritia et importunitate propria. Sæpe accipe consilium in tentatione, et cum tentato noli duriter agere, sed consolationes ingere, sicut tibi optares fieri.

El que solo las esquiva por fuera y no arranca la raíz, poco aprovechará; antes bien, las tentaciones volverán a él más pronto y se encrudecerán. Poco a poco, y con paciencia y longanimidad, con la ayuda de Dios, vencerás mejor que con dureza y porfía propias. Toma consejo a menudo en la tentación, y no seas duro con el tentado, sino dale consuelo, como quisieras que se hiciera contigo.

5

Initium omnium malarum tentationum inconstantia animi est, et parva ad Deum confidentia, quia sicut navis sine gubernaculo hinc inde a fluctibus impellitur, ita homo remissus, et suum propositum deserens varie tentatur. Ignis probat ferrum, et tentatio hominem justum. Nescimus sæpe quid possumus, sed tentatio aperit quid sumus. Vigilandum tamen præcipue circa initium tentationis, quia tunc facilius hostis vincitur, si ostium mentis nullatenus intrare sinitur, sed extra limen statim ut pulsaverit illi obviatur. Unde quidam dixit, Principiis obsta, sero medicina paratur. Nam primo occurrit menti simplex cogitatio, deinde fortis imaginatio, postea delectatio, et motus pravus, et assensio, sicque paulatim hostis malignus ex toto ingreditur, dum illi non resistitur in principio. Et quanto diutius ad resistendum quis torpuerit, tanto in se quotidie debilior fit, et hostis contra eum potentior.

El principio de todas las malas tentaciones es la inconstancia del ánimo y la poca confianza en Dios; porque como la nave sin timón es llevada de acá para allá por las olas, así el hombre descuidado y que abandona su propósito es tentado de diversas maneras. El fuego prueba el hierro, y la tentación al hombre justo. Muchas veces no sabemos lo que podemos, pero la tentación descubre lo que somos. Sin embargo, se ha de velar principalmente al comienzo de la tentación, porque entonces es más fácil vencer al enemigo, si no se le deja en modo alguno entrar por la puerta del alma, sino que se le sale al encuentro fuera del umbral en cuanto llama. Por eso dijo alguien: «Resiste a los comienzos; tarde se prepara el remedio [cuando el mal ha crecido]». Porque primero se presenta al alma un simple pensamiento, después una imaginación fuerte, luego la delectación y el movimiento desordenado, y el consentimiento; y así, poco a poco, el enemigo maligno entra del todo, porque no se le resistió al principio. Y cuanto más tiempo se queda uno remiso en resistir, tanto más débil se vuelve cada día en sí mismo, y el enemigo más poderoso contra él.✦

6

Quidam in principio conversionis suæ graviores tentationes patiuntur, quidam in fine, quidam quasi per totam vitam suam male habent. Nonnulli satis leviter tentantur, secundum divinæ ordinationis sapientiam et æquitatem, quæ statum, et hominum merita pensat, et cuncta ad electorum suorum salutem præordinat.

Algunos padecen las tentaciones más graves al principio de su conversión; otros, al final; otros sufren casi toda su vida. Algunos son tentados bastante ligeramente, según la sabiduría y equidad de la ordenación divina, que pesa el estado y los méritos de los hombres y todo lo ordena de antemano para la salvación de sus elegidos.

7

Ideo non debemus desperare, cum tentamur, sed eo ferventius Deum exorare, quatenus dignetur in omni tribulatione nostra nos adjuvare, qui utique, secundum dictum S. Pauli, etiam faciet cum tentatione proventum, ut possimus sustinere. Humiliemus ergo animas nostras sub manu Dei in omni tentatione et tribulatione, quia humiles spiritu salvabit, et exultabit.

Por eso no debemos desesperar cuando somos tentados, sino rogar a Dios con más fervor que se digne ayudarnos en toda tribulación; pues él, según dice san Pablo, nos dará con la tentación también la salida, para que podamos resistir. Humillemos, pues, nuestras almas bajo la mano de Dios en toda tentación y tribulación, porque él salvará y ensalzará a los humildes de espíritu.✦

8

In tentationibus et tribulationibus probatur homo quantum profecit, et ibi majus meritum existit, et virtus melius patescit. Nec magnum est, si homo devotus fit, et fervidus, cum gravitatem non sentit, sed si tempore adversitatis patienter se sustinet, spes magni profectus erit. Quidam a magnis tentationibus custodiuntur, et in quotidianis tam sæpe vincuntur, ut humiliati, nunquam de se ipsis in magnis confidant, qui in tam modicis infirmantur.

En las tentaciones y tribulaciones se prueba cuánto ha aprovechado el hombre; y allí está el mayor mérito y se manifiesta mejor la virtud. No es mucho que el hombre sea devoto y fervoroso cuando no siente pesadumbre; pero si en el tiempo de la adversidad se soporta con paciencia, habrá esperanza de gran aprovechamiento. Algunos son guardados de grandes tentaciones y son vencidos tan a menudo en las cotidianas, para que, humillados, nunca confíen en sí mismos en las cosas grandes, ellos que son tan flacos en las tan pequeñas.

Fuente del texto original: Texto latino: The Latin Library (thelatinlibrary.com), marcado como dominio público; se han corregido sus erratas evidentes, y donde a esta edición le faltan palabras se traduce lo que dice.