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Cristianismo · Imitación de Cristo

Libro I, 19 · De los ejercicios del buen religioso

De exercitiis boni Religiosi

1

Vita boni Religiosi omnibus virtutibus pollere debet, ut sit talis interius qualis ab hominibus videtur exterius. Et multo plus debet esse intus, quam quod cernitur foris, quia inspector noster est Deus quem summopere revereri debemus ubicumque fuerimus, et tamquam Angeli in conspectu ejus mundi incedere. Omni die renovare debemus propositum nostrum, et ad fervorem nos excitare, quasi hodie primum ad conversionem venissemus ac dicere: Adjuva me Deus in bono proposito et sancto servitio tuo, et da mihi nunc hodie perfecte incipere, quia nihil est, quod hactenus feci.

La vida del buen religioso debe abundar en todas las virtudes, de modo que sea tal por dentro cual parece por fuera a los hombres. Y mucho más debe haber por dentro de lo que se ve por fuera, porque quien nos mira es Dios, al cual debemos reverenciar sumamente dondequiera que estemos, y andar puros en su presencia como los ángeles. Cada día debemos renovar nuestro propósito y avivarnos al fervor, como si hoy hubiéramos venido por primera vez a la conversión, y decir: «Ayúdame, Dios mío, en el buen propósito y en tu santo servicio, y concédeme comenzar hoy perfectamente, porque nada es lo que hasta ahora he hecho».

2

Secundum propositum nostrum est cursus profectus nostri, et multa diligentia opus est bene proficere volenti. Quod si fortiter proponens sæpe deficit, quid faciet ille qui raro aut minus fixe aliquid proponit? Variis tamen modis contingit desertio propositi nostri. Et levis omissio exercitiorum vix sine aliquo dispendio transit. Justorum propositum in gratia potius Dei, quam in propria sapientia pendet. In quo et semper confidunt quidquid arripiunt. Nam homo proponit, sed Deus disponit, nec est in homine via ejus.

Según sea nuestro propósito, así será nuestro aprovechamiento; y mucha diligencia necesita el que quiere aprovechar bien. Y si el que propone firmemente falta muchas veces, ¿qué hará el que rara vez o con poca firmeza propone algo? De diversas maneras sucede, sin embargo, que abandonamos nuestro propósito, y la ligera omisión de los ejercicios apenas pasa sin algún daño. El propósito de los justos depende más de la gracia de Dios que de su propia sabiduría, y en ella confían siempre en todo lo que emprenden. Porque el hombre propone, pero Dios dispone, y no está en mano del hombre su camino.✦

3

Si pietatis causa, aut fraternæ utilitatis proposito, quandoque consuetum omittitur exercitium, facile postea poterit recuperari. Si autem tædio animi, vel negligentia faciliter relinquitur, satis culpabile est et nocivum sentitur. Conemur quantum possumus, adhuc leviter deficiemus in multis. Semper tamen aliquid certi proponendum est, et proponenda sunt illa præcipue quæ amplius nos impediunt. Exteriora nostra et interiora pariter nobis scrutanda sunt, et ordinanda, quia utraque expediunt ad proprium profectum.

Si por causa de piedad o con el propósito de ser útil a un hermano se omite alguna vez el ejercicio acostumbrado, fácilmente podrá recuperarse después. Pero si se deja con ligereza por tedio del ánimo o por negligencia, es bastante culpable y se siente dañoso. Por mucho que nos esforcemos, todavía faltaremos fácilmente en muchas cosas. Pero siempre hay que proponerse algo determinado, y sobre todo contra aquello que más nos estorba. Debemos examinar y ordenar igualmente lo exterior y lo interior, porque ambas cosas convienen al propio aprovechamiento.

4

Si non continue te vales colligere, saltem interdum, et ad minus semel in die, mane videlicet aut vespere. Mane propone, vespere discute mores tuos, qualis hodie fuisti in verbo, opere et cogitatione, quia in his forsan Deum sæpius offendisti et proximum. Accinge te sicut vir fortis contra diabolicas nequitias, fræna gulam et omnem carnis inclinationem facilius frænabis. Numquam sis ex toto otiosus, sed aut legens, aut scribens, aut orans, aut meditans, aut aliquid utilitatis pro communi laborans. Corporalia tamen exercitia discrete sunt agenda, nec omnibus æqualiter assumenda.

Si no puedes recogerte continuamente, hazlo a lo menos de cuando en cuando, y por lo menos una vez al día, es decir, por la mañana o por la tarde. Por la mañana propón; por la tarde examina tu conducta: cómo has sido hoy en palabras, obras y pensamientos, porque en esto quizá ofendiste muchas veces a Dios y al prójimo. Ármate como varón fuerte contra las maldades del diablo; refrena la gula, y refrenarás más fácilmente toda inclinación de la carne. Nunca estés del todo ocioso, sino leyendo, o escribiendo, u orando, o meditando, o trabajando en algo útil para la comunidad. Pero los ejercicios corporales se han de hacer con discreción, y no han de emprenderlos todos por igual.✦

5

Quæ communia non sunt, non sunt foris ostendenda, nam in secreto tutius exercentur privata. Cavendum tamen ne piger sis ad communia, et ad singularia promptior. Sed expletis integre et fideliter debitis, et injunctis, si jam ultra tempus vacat, redde te tibi, prout tua devotio desiderat. Non possunt omnes habere exercitium unum, sed aliud isti, aliud illi magis deservit, et pro temporis congruentia diversa placent exercitia, quia alia in festis, alia in feriatis magis sapiunt diebus, aliis indigemus tempore tentationis, et aliis tempore pacis et quietis. Alia, cum tristamur, libet cogitare, et alia, cum læti in Domino fuerimus.

Los [ejercicios] que no son comunes no se han de mostrar en público, pues los particulares se practican con más seguridad en secreto. Guárdate, sin embargo, de ser perezoso para lo común y más pronto para lo singular; pero cumplido entera y fielmente lo que debes y se te ha mandado, si aún te queda tiempo, vuélvete a ti mismo, según desee tu devoción. No todos pueden tener un mismo ejercicio: uno conviene más a este, otro a aquel. Y según la oportunidad del tiempo agradan diversos ejercicios: unos son más sabrosos en los días de fiesta, otros en los días ordinarios; unos necesitamos en el tiempo de la tentación, y otros en el tiempo de paz y sosiego. En unas cosas nos gusta pensar cuando estamos tristes, y en otras cuando estamos alegres en el Señor.

6

Circa principalia festa renovanda sunt bona exercitia, et Sanctorum suffragia ferventius imploranda. De festo in festum proponere debemus quasi tunc de sæculo migraturi, et ad æternum festum perventuri. Ideoque sollicite nos præparare debemus in devotis temporibus, et devotius conversari, atque omnem observantiam strictius custodire, tanquam in brevi laboris nostri præmium a Deo percepturi.

En torno a las fiestas principales se han de renovar los buenos ejercicios e implorar con más fervor la intercesión de los santos. De fiesta en fiesta debemos hacer propósitos como si entonces hubiéramos de partir de este siglo y llegar a la fiesta eterna. Por eso debemos prepararnos con solicitud en los tiempos de devoción, vivir con más devoción y guardar con más rigor toda observancia, como quien ha de recibir en breve de Dios el premio de su trabajo.

7

Et si dilatum fuerit, credamus nos minus bene paratos, atque indignos tantæ gloriæ, quæ revelabitur in nobis tempore præfinito et studeamus nos melius ad exitum præparare. Beatus servus ait Evangelista Lucas, quem, cum venerit Dominus, invenerit vigilantem. Amen dico vobis, super omnia bona sua constituet eum.

Y si se dilata, creamos que no estamos bien preparados y que somos indignos de tanta gloria como se revelará en nosotros en el tiempo señalado; y procuremos prepararnos mejor para la partida. «Dichoso el siervo —dice el evangelista Lucas— a quien su señor, cuando venga, halle velando. En verdad les digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes».✦

Fuente del texto original: Texto latino: The Latin Library (thelatinlibrary.com), marcado como dominio público; se han corregido sus erratas evidentes, y donde a esta edición le faltan palabras se traduce lo que dice.