Libro III, 44 · De no atraer a sí las cosas exteriores
De non attrahendo res exteriores
Fili, oportet te in multis esse inscium et æstimare te tamquam mortuum super terram et cui mundus totus crucifixus sit. Multa etiam oportet surda aure pertransire et quæ tuæ pacis sunt magis cogitare. Utilius est oculos a rebus displicentibus avertere, et unicuique suum sentire relinquere, quam contentiosis sermonibus deservire. Si bene steteris cum Deo, et ejus judicium aspexeris facilius te victum portabis.
Hijo, conviene que ignores muchas cosas y te tengas como muerto sobre la tierra y como aquel para quien todo el mundo está crucificado. Conviene también pasar muchas cosas con oído sordo y pensar más bien en lo que toca a tu paz. Es más útil apartar los ojos de las cosas que desagradan y dejar a cada uno su parecer que entregarse a discusiones porfiadas. Si estás bien con Dios y miras a su juicio, más fácilmente llevarás el verte vencido.✦
Ga 6,14.
O, Domine, quousque venimus? Ecce damnum defletur temporale: pro modico quæstu laboratur et curritur et spirituale detrimentum in oblivionem transit, et vix sero reditur. Quod parum vel nihil prodest, attenditur et quod summe necessarium est, negligenter præteritur, quia totus homo ad externa defluit, et nisi cito resipiscat, libens in exterioribus jacet.
¡Oh Señor! ¿A qué hemos llegado? He aquí que se llora un daño temporal; por una pequeña ganancia se trabaja y se corre, y el daño espiritual pasa al olvido, y apenas tarde se vuelve sobre él. Se atiende a lo que poco o nada aprovecha, y lo que es sumamente necesario se pasa por alto con negligencia; porque todo el hombre se derrama en lo exterior y, si no vuelve pronto en sí, se queda de buena gana tendido en las cosas exteriores.
Fuente del texto original: Texto latino: The Latin Library (thelatinlibrary.com), marcado como dominio público; se han corregido sus erratas evidentes, y donde a esta edición le faltan palabras se traduce lo que dice.