Eijá Rabá, proemio 24 · Raquel llora por sus hijos
איכה רבה, פתיחתא כד
בְּאוֹתָהּ שָׁעָה קָפְצָה רָחֵל אִמֵּנוּ לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְאָמְרָה רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם, גָּלוּי לְפָנֶיךָ שֶׁיַּעֲקֹב עַבְדְּךָ אֲהָבַנִּי אַהֲבָה יְתֵרָה וְעָבַד בִּשְׁבִילִי לְאַבָּא שֶׁבַע שָׁנִים, וּכְשֶׁהִשְׁלִימוּ אוֹתָן שֶׁבַע שָׁנִים וְהִגִּיעַ זְמַן נִשֹּׂוּאַי לְבַעְלִי, יָעַץ אָבִי לְהַחְלִיפֵנִי לְבַעְלִי בִּשְׁבִיל אֲחוֹתִי, וְהֻקְשָׁה עָלַי הַדָּבָר עַד מְאֹד כִּי נוֹדְעָה לִי הָעֵצָה, וְהוֹדַעְתִּי לְבַעְלִי וּמָסַרְתִּי לוֹ סִימָן שֶׁיַּכִּיר בֵּינִי וּבֵין אֲחוֹתִי כְּדֵי שֶׁלֹא יוּכַל אָבִי לְהַחֲלִיפֵנִי, וּלְאַחַר כֵּן נִחַמְתִּי בְּעַצְמִי וְסָבַלְתִּי אֶת תַּאֲוָתִי וְרִחַמְתִּי עַל אֲחוֹתִי שֶׁלֹא תֵצֵא לְחֶרְפָּה, וְלָעֶרֶב חִלְּפוּ אֲחוֹתִי לְבַעְלִי בִּשְׁבִילִי, וּמָסַרְתִּי לַאֲחוֹתִי כָּל הַסִּימָנִין שֶׁמָּסַרְתִּי לְבַעְלִי, כְּדֵי שֶׁיְהֵא סָבוּר שֶׁהִיא רָחֵל.
En aquella hora, Raquel, nuestra madre, se adelantó ante el Santo, bendito sea, y dijo: «Señor del mundo, sabes bien que Jacob, tu siervo, me amó con un amor inmenso y trabajó por mí siete años para mi padre. Cuando se cumplieron aquellos siete años y llegó el momento de mi boda con mi marido, mi padre planeó cambiarme por mi hermana. Aquello me resultó muy duro, porque supe del plan; se lo hice saber a mi marido y le di una señal para que pudiera distinguirme de mi hermana, de modo que mi padre no pudiera cambiarme. Pero después me arrepentí, contuve mi deseo y tuve compasión de mi hermana, para que no fuera avergonzada. Por la noche cambiaron a mi hermana por mí ante mi marido, y yo le di a mi hermana todas las señales que había dado a mi marido, para que él pensara que ella era Raquel.✦
En aquella hora: tras la destrucción del Templo, Abraham, Isaac, Jacob y Moisés han suplicado a Dios por Israel sin éxito. La historia de Raquel y Lea está en Génesis 29.
וְלֹא עוֹד אֶלָּא שֶׁנִּכְנַסְתִּי תַּחַת הַמִּטָּה שֶׁהָיָה שׁוֹכֵב עִם אֲחוֹתִי וְהָיָה מְדַבֵּר עִמָּהּ וְהִיא שׁוֹתֶקֶת וַאֲנִי מְשִׁיבַתּוּ עַל כָּל דָּבָר וְדָבָר, כְּדֵי שֶׁלֹא יַכִּיר לְקוֹל אֲחוֹתִי וְגָמַלְתִּי חֶסֶד עִמָּהּ, וְלֹא קִנֵּאתִי בָּהּ וְלֹא הוֹצֵאתִיהָ לְחֶרְפָּה. וּמָה אֲנִי שֶׁאֲנִי בָּשָׂר וָדָם עָפָר וָאֵפֶר לֹא קִנֵּאתִי לַצָּרָה שֶׁלִּי וְלֹא הוֹצֵאתִיהָ לְבוּשָׁה וּלְחֶרְפָּה, וְאַתָּה מֶלֶךְ חַי וְקַיָּם, רַחֲמָן, מִפְּנֵי מָה קִנֵאתָ לַעֲבוֹדַת כּוֹכָבִים שֶׁאֵין בָּהּ מַמָּשׁ, וְהִגְלֵיתָ בָּנַי וְנֶהֶרְגוּ בַּחֶרֶב וְעָשׂוּ אוֹיְבִים בָּם כִּרְצוֹנָם.
Y no solo eso: me metí debajo de la cama en que él estaba acostado con mi hermana; él le hablaba y ella callaba, y yo le respondía a cada palabra, para que no reconociera la voz de mi hermana. Tuve bondad con ella, no tuve celos de ella y no la expuse a la vergüenza. Y si yo, que soy carne y sangre, polvo y ceniza, no tuve celos de mi rival ni la expuse a la deshonra y la vergüenza, tú, Rey vivo y eterno, misericordioso, ¿por qué tuviste celos de una idolatría que no es nada, y desterraste a mis hijos, y fueron muertos a espada, y los enemigos hicieron con ellos lo que quisieron?».
מִיָּד נִתְגַּלְגְּלוּ רַחֲמָיו שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְאָמַר, בִּשְׁבִילֵךְ רָחֵל אֲנִי מַחֲזִיר אֶת יִשְׂרָאֵל לִמְקוֹמָן, הֲדָא הוּא דִכְתִיב (ירמיה לא, טו): כֹּה אָמַר ה' קוֹל בְּרָמָה נִשְׁמָע נְהִי בְּכִי תַמְרוּרִים רָחֵל מְבַכָּה עַל בָּנֶיהָ מֵאֲנָה לְהִנָּחֵם עַל בָּנֶיהָ כִּי אֵינֶנּוּ. וּכְתִיב (ירמיה לא, טז): כֹּה אָמַר ה' מִנְעִי קוֹלֵךְ מִבֶּכִי וְעֵינַיִךְ מִדִּמְעָה כִּי יֵשׁ שָׂכָר לִפְעֻלָּתֵךְ וגו', וּכְתִיב (ירמיה לא, יז): וְיֵשׁ תִּקְוָה לְאַחֲרִיתֵךְ נְאֻם ה' וְשָׁבוּ בָנִים לִגְבוּלָם.
Al instante se conmovió la misericordia del Santo, bendito sea, y dijo: «Por ti, Raquel, haré volver a Israel a su lugar». Es lo que está escrito: Así dice el Señor: Una voz se oye en Ramá, lamento y llanto amargo: Raquel llora por sus hijos, y no quiere ser consolada por sus hijos, porque ya no están. Y está escrito: Así dice el Señor: Reprime tu voz del llanto y tus ojos de las lágrimas, porque hay recompensa para tu obra… Y está escrito: Y hay esperanza para tu porvenir, dice el Señor, y los hijos volverán a su tierra.✦
Las citas son Jeremías 31:15-17. Donde no bastaron los méritos de los patriarcas ni de Moisés, bastó la bondad de Raquel con su hermana.
Fuente del texto original: Texto hebreo y arameo: Midrash Rabá según la edición de Vilna (1878), transcripción vocalizada de Torat Emet (toratemetfreeware.com), del corpus digital de Sefaria (Sefaria-Export, «Midrash Rabbah -- TE»). Sefaria la marca como dominio público en Shir HaShirim, Eijá y Kohelet Rabá; en Bereshit y Shemot Rabá no declara licencia, pero es la misma transcripción de una edición de dominio público. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).