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Pueblos antiguos · Popol Vuh

Capítulo 26 · Las casas de los dioses, los ayunos y la plegaria de los señores

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Arecut xchicabÿhchic vbiro choch cabauil xavi xere xubinaah rochoch ri vbi cabauil nimac ꜩac tohil vbi ꜩac rochoch tohil rech cauiquib avlix cut vbi ꜩac rochoch aulix rech nihaibab. hacaviꜩ chi cut vbi ꜩac rochoch vcabauil ahau quiche. ꜩutuha quilna cahbaha vbichic. nimac ꜩac xqoheri abah xquihiloxic rumal ahauab quiche quihilox puch rumal ronohel amac choc na vcatoh amac nabe chuvach ri tohil cate cut tachuquihila chic ahpop ahpop camha cate chul quiya qui cuc quipatan chuvach ahau.

Ahora diremos también el nombre de la casa del dios; la casa recibió el mismo nombre del dios. Gran Edificio de Tohil era el nombre del edificio, casa de Tohil, de los Cavec. Avilix era el nombre del edificio, casa de Avilix, de los Nihaib. Y Hacavitz era el nombre del edificio, casa del dios de los Ahau Quiché. Tzutuhá, que se ve en Cahbahá, es el nombre de otro gran edificio, donde estaba la piedra que adoraban los señores del Quiché y que adoraban todos los pueblos. Los pueblos entraban primero a presentar su ofrenda ante Tohil; después iban a honrar al ahpop y al ahpop camhá, y luego venían a entregar sus plumas de quetzal y su tributo ante el señor.

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are ahau chic arechipuch qui ꜩucun quicoon ahpop ahpop camha xcazan quitinamit enima ahauab enaual tac vinac naual ahau ri cucumaꜩ cotuha, naual ahau ri cucumaꜩ cotuha naual ahau curi quicab, cauizimah quetaam vve labal chibanic calah chiquivach ronohel chiquilo vve camic vve vaih, vve qhaoh chibanic xax quetaam vi qo cut ibal re qo vvh popol vvh vbi cumal manaxa quehe e ahauab nimqui qoheic nim naipuch qui mevahic are locbal ꜩac locbal pu ahauarem cumal nahtic chic xemevahic xe cahbic chuvach qui cabavil.

Estos eran los señores a quienes sostenían y alimentaban, el ahpop y el ahpop camhá, que habían conquistado sus pueblos. Eran grandes señores, hombres prodigiosos: prodigiosos señores eran Gucumatz y Cotuhá, y prodigiosos señores también Quicab y Cavizimah. Sabían si se iba a hacer la guerra; todo estaba claro ante sus ojos; veían si habría muerte, si habría hambre, si habría riña. Bien lo sabían, porque había un instrumento para ver, había un libro: Popol Vuh lo llamaban ellos. Pero no así nomás eran señores: grande era su ser, y grande también su ayuno. Ese era el precio de los edificios, el precio del señorío. Largo tiempo ayunaban y hacían penitencia ante su dios.✦

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va cute qui mevahibal, belehvinac que mevahic hubeleh cut que cahbic quecatonic. o xlahu vinac chic quimevahibal o xlahuchicut quecahbic quecatonic chuvach tohil chuvach pu qui cabauil xa tulul, xa ahache, xa quinom, chiquiloo are mahabi va chiquiveeh vve cut vclahuh vinac quecahbic vvelahuh cut quemeuahic maui quevaic quiꜩih vi chinimaauazinic chiquibano are retal quiqoheic e ahauab ruq cut mahabi ixoc chivar cut xaquituquel chiqui chahih quib quemevahic xa pa rochoch cabauil queqohevi hu ta quih, xa quihilonic, xa catonic xa pu cahbic chiquibano xavi chiri e qovi xquec zaquiric xa choc qui qux, xapu choc qui pam ta queꜩononic chirech vzac vqazlem cal quiqahol chire naipuch cahauarem. chiquipacaba quivach chicah vacute quiꜩonobal chuvach qui cabauil taqueꜩononic are cut roqueh qui quxva

Este era su ayuno: nueve veintenas [de días] ayunaban, y otras nueve hacían penitencia y quemaban ofrendas. O trece veintenas era su ayuno, o trece más hacían penitencia y quemaban ofrendas ante Tohil y ante sus dioses. Solo zapotes, solo matasanos, solo jocotes comían; no tenían tortillas que comer. Ya fueran diecisiete veintenas las que hacían penitencia, o diez las que ayunaban, de veras no comían. Guardaban un gran ayuno: esa era la señal del ser de los señores. Tampoco tenían mujer con quien dormir; solos se guardaban ellos mismos, ayunando. Solo en la casa del dios estaban todos los días; solo adorar, quemar ofrendas y hacer penitencia era lo que hacían. Allí estaban de noche y al amanecer; solo lloraba su corazón, solo lloraban sus entrañas cuando pedían por la claridad y la vida de sus hijos y vasallos, y también por su señorío. Levantaban el rostro al cielo. Y esta era su súplica ante su dios cuando le rogaban; este era el llanto de su corazón:✦

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Acarroc atoob vquih, athuracan, at vquxcah vleu, at yaolrech eanal raxal atpuyaol mial qahol chaꜩiloh, chamaquih vloc araxal aeanal chayatah v qazeic vinaquiric val nuqahol chipoctah, chivinaquirtah ꜩucul ave, cool ave; ziqui ave pabe, pahoc, pabe ya, pazivan xeche xecaam chayaa quimial quiqahol.

[He aquí la gran plegaria de los señores en sus ayunos:] «¡Oh, hermoso y bendito es tu día, tú, Huracán; tú, Corazón del Cielo y de la Tierra; tú, dador de la abundancia gualda y del verdor [eanal, raxal], y tú, dador de las hijas y de los hijos! ¡Vuélvete hacia acá, derrama tu verdor y tu riqueza dorada; concede vida y crecimiento a mis hijos y a mis nacidos! ¡Que se multipliquen y crezcan quienes te sustentan y te mantienen, quienes te invocan en los caminos y en las sendas, a la orilla de los ríos y en las barrancas, bajo los árboles y bajo los bejucos! ¡Dales sus hijas y sus hijos!✦

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matahabi il ꜩap ian quexo mata choc qaxtoqonel chiquih chiquivach mepahic me zocotahic me hoxouic me catovic me cahic requem be rahzic be. ma ta habi pac toxcom chiquih chiquivach. que a yatah paraxa be, paraxa hoc. mata habi quil qui ꜩap acuil aviꜩmal.

¡Que no haya desgracia ni tropiezo, ni infortunio ni desdicha! ¡Que no entre el engañador [qaxtoqonel] ni detrás ni delante de ellos! ¡Que no caigan ni sean heridos, que no forniquen ni sean condenados, que no se despeñen ni en la cuesta abajo del camino ni en la subida del sendero! ¡Que no haya golpe ni obstáculo detrás ni delante de ellos! ¡Ponlos en el camino verde y en la senda verde! ¡Que no tengan infortunio ni calamidad por culpa tuya ni por tu hechizo!

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vꜩtah qui qoheic ꜩucul ave cool ave chachi chavach at vqux cah at vqux vleu at pizom, ꜫaꜫal at puchtohil aulixhacaviꜩ pam cah v pam vleu. cah ꜩuc cahxucut. xa ta zac, xata amac vpam chachi chavach at cabauil. que hecut riahauab ta quemevahic chupan ri beleh vinac oxlahu vinac vclahu vinac puch quimeuaih quih.

¡Que sea buena la existencia de quienes te sustentan y te nutren ante tu boca y ante tu rostro, oh tú, Corazón del Cielo; tú, Corazón de la Tierra; tú, Envoltorio de la Majestad; y tú también, Tohil, Avilix y Hacavitz, en el vientre del cielo y en la faz de la tierra, en las cuatro esquinas y en los cuatro lados! ¡Que haya tan solo claridad y paz dentro de los pueblos ante tu boca y ante tu rostro, oh Dios [Cabauil]!». De esta manera oraban los señores mientras ayunaban durante los nueve veintenas de días [180 días], trece veintenas [260 días] y diecisiete veintenas [340 días]: ayunaban de día,✦

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choc qui qux chuvi cal qui qahol chui puch ronohel ixoc alcual taxquiban quipatan hu hun chiahauab are locbal zac qazlem locbal puch ahauarem are rahauarem ahpop ahpop camha ealel ahꜩic vinac e ca cab ta queoquic quehalou quib chireealixic a mac ruq ronohel queche vinac xahun xel vi vxeꜩih vxepuch ꜩucuh cooh xavi vxe ꜩih.

y lloraban sus corazones sobre sus hijos y sus nacidos, y sobre todas las mujeres y los niños, cuando cumplían su oficio cada uno de los señores. Este era el precio de la vida clara y el precio del señorío: tal era el gobierno del Ahpop, del Ahpop-Camhá, del Galel y del Ahtzic-Vinac, quienes entraban de dos en dos turnándose para llevar sobre sus hombros la carga del pueblo y de toda la nación quiché. De un solo tronco salía la raíz de la palabra y la raíz del sustento y del mantenimiento; y era asimismo el origen de la palabra✦

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xa ui quehe cubano tamubilocab ruq rabinaleb ꜫaꜫchequeleb, ahq'iquinaha, tuhalaha, vchabaha xahun cheel vi ta xiquin chiri queche ta chuban rech ronohel mana xaqui quehe xeahauaric mana xa xquicac cochih ꜩucul quecool quexata qui vain v caha xquibano.

que igualmente guardaban los de Tamub e Ilocab, junto con los Rabinales, los Cakchiqueles, los de Tziquinahá, Tuhalhá y Uchabahá: de un solo lugar salía el oído en el Quiché para regirlo todo. Pues no fue así nomás como ejercieron el señorío, ni recibieron en vano los dones de quienes los sustentaban y mantenían, ni se limitaron tan solo a comer y a beber;

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mapu xaloc tah xquiꜩubu xqueleꜫahcahauare- quiꜫaꜫal qui tepeval manai pu xata quehe xcah vzivan vtinamit chuti amac, nima amac nim rahil xquiyao xul xit xul puac xul puch cahcab racantuic racan chi cual chi yamanic xul puch raxon cubul chactic vpatan ronohelamac xul chiquivach naual ahauab cucumaꜩ cotuh chuvach puch quicab cavizimah ri ahpop ahpop camha ꜫalel ahzic vinac mauixachutin xquibano manai pu xata zcaquin chi amac xquicazah quia chob chi amac xulvptan quiche caxcol cut xcamvi xyaquex vi cumal maui atan xvinaquiric quiꜫaꜫal.

tampoco embaucaron ni robaron su señorío, su majestad y su soberanía, ni fue por casualidad como se rindieron las barrancas y las ciudades de los pueblos pequeños y de los pueblos grandes. Grande fue el rescate que pagaron: llegaron entonces las turquesas y la plata, llegó la miel con sartas de esmeraldas y de pedrería, y llegaron también los tributos de plumas azules de cotinga y verdes de quetzal de todos los pueblos ante la presencia de los reyes prodigiosos Gucumatz y Cotuhá, y ante la faz de Quicab y Cavizimah, del Ahpop, del Ahpop-Camhá, del Galel y del Ahtzic-Vinac. No fue poco lo que hicieron, ni fueron pocos los pueblos que sometieron: muchas ramas de pueblos vinieron a tributar al Quiché, y con gran sufrimiento y fatiga fue ganado y levantado por ellos, por lo cual no tardó en engrandecerse su majestad.

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ca cucumaꜩ vxenimal chi ahauarem quehe cut vticaric vnimaric ri vnimaric puch quiche are chicut xchicacholo vleel ahavab ruq quibi conohel ahauab xchicabÿh chic.

De Gucumatz procede la raíz suprema del reino; y así fue el principio de su engrandecimiento y de la grandeza del Quiché. Y en seguida ordenaremos las generaciones de los señores junto con los nombres de todos los reyes que nombraremos.

Fuente del texto original: Manuscrito de fray Francisco Ximénez (ca. 1701–1703), Newberry Library de Chicago, Ayer MS 1515, dominio público. Transcripción de la Ohio State University Libraries en la edición digital del proyecto Multepal, https://github.com/ontoligent/popolwuj, licencia MIT. Completo: los 155 párrafos de la columna k'iche' del manuscrito, sin omitir nada (379 pasajes; los párrafos largos se dividen en pasajes). La traducción castellana del propio Ximénez se consultó como apoyo. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).