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Pueblos antiguos · Popol Vuh (selección)

Capítulo 6 · La doncella Ixquic ante el árbol de jícaro de Hun-Hunahpú en Xibalbá: la semilla de la palabra y los búhos mensajeros

Xquic — V baꜫil Hun Hunahpu chuvi che

1

Va chi cute vꜩihoxic hun capoh vmeal hun ahau cuchumaquic vbi.

Y aquí está ahora la historia de una doncella, hija de un señor llamado Cuchumaquic.✦

2

Are cut ta xuta hun capoh vmeal hun ahau cuchumaquic vbi v cahau xquic cut vbi ri capoh ta xuta cut vꜩihoxic ri vvach che ta chiꜩihox chic rumal vcahau chumaihah cut ta chiꜩihoxic ma qui naoh vila ri che cabixic quiꜩih quz vvach cacha canutao xqha cut cate xbec xa vtuquel xapon cut chuxe che tiquil chipucbal chah tiquil vi hiiaa.

Ocurrió que la oyó una doncella, hija de un señor: Cuchumaquic era el nombre de su padre e Ixquic [Doncella Sangre] era el nombre de la joven. Cuando ella oyó la historia del fruto de aquel árbol [de jícaro], que era contada por su padre, se maravilló al escucharla y dijo: «¿Por qué no he de ir a ver ese árbol del que se habla? Ciertamente delicioso debe de ser su fruto, según oigo contar». Y enseguida se fue ella sola y llegó al pie del árbol que estaba plantado en Pucbal-Chah [el Cenicero del Sacrificio].✦

3

naquipe vvach vae che maqui pa quz chivachin vache. maquicam tah maquizach tah laquita xchin chup hunoc xqha curi capoh ta xqhau cut ri bac qo vla xol che naquipa caraih chire ri xa bac ri colocoxinac chucab tac che xqha ri vholom hun ahpu ta xqhavic chire ri capoh macaraih xuqha xic?

«¡Ah! ¿Qué frutos son los de este árbol? ¿Acaso no es admirable cómo fructifica este árbol? ¿Moriré acaso, me perderé si corto uno de ellos?», dijo la doncella. Entonces habló la calavera [bac] que estaba allá entre las ramas del árbol: «¿Qué es lo que deseas de esto que no es más que una calavera redonda puesta entre las ramas de los árboles?», dijo la cabeza de Hun-Hunahpú dirigiéndose a la joven. «¿Acaso lo deseas?», le preguntó.✦

4

canuraih xqha cut ri capoh uꜩbala chaliquiba vloc ri auiquicab vilana xqha ri bac ve xqha cu capoh xuliquiba acanoc vviquicab chuvach bac cate cut chipiꜩ caban v chub bac ta xpetic tacal cut pu cab capoh ta xril cut v pu cab huzuc xunicoh macuhabi vchub bac pucab xaretal mi xnuya chaue ri nu chub nu caxah.

«Sí, lo deseo», respondió la doncella. «Muy bien: extiende hacia acá tu mano derecha, para que yo la vea», dijo la calavera. «Bien», contestó la joven, y extendió hacia arriba su mano derecha delante de la calavera. Entonces la calavera lanzó con fuerza un chisguete de su saliva [chub], que fue a dar directamente en la palma de la mano de la doncella. Ella se miró al instante la palma de la mano para examinarla, pero ya no estaba la saliva de la calavera en su mano. «En mi saliva y en mi baba te he dado mi señal [mi descendencia].✦

5

are ri nu holom mahabi cachocon chivi xa bac mahabi chi v chac. xavi quehe vholom ve qui nimahaU xavtiohil vꜩ vi vvach. are cut ta chicamic chuxibih chirib vinac rumal vbaquil.

Ahora esta cabeza mía ya no tiene nada encima: no es más que un hueso despojado de toda su obra. Así mismo es la cabeza de cualquier gran señor: pues solo la carne hace hermoso su semblante; mas cuando muere, se espantan los hombres a causa de sus huesos.

6

quehe cut xa vqahol quehe ri vchub vcaxah vqoheic ve vqahol ahau ve puch vqahol naol, ahuchan xma chizach vi chibec chiꜩacatahic mavi chupel mapu maixel vvach ahau achih naol, ahvqhan xa xichicanahic vmial vqahol ta chuxoc. quehe mi xnuban chave.

Pero así es su hijo, cuya naturaleza es como la saliva y la baba, ya sea hijo de un señor, ya sea hijo de un sabio o de un maestro de la palabra: no se pierde, sino que va y se completa; no se apaga ni se aniquila la faz del señor, del varón fuerte, del sabio o del orador, sino que queda heredada en las hijas y en los hijos que engendra. ¡Así he hecho yo contigo!✦

7

catacan cut chila chuvach vleu mavi cacamic catoc paꜩih ta chuxoc xqhari vholom hun hunahpu vvcub hun ahpu. xavi qui naoh taxquibano are vꜩih huracan chipicaculha, raxa caculha chiquech. quehe cu vꜩalihic chic capoh chi rochoch quia pixab xbÿx chirech. huzu cu xvinaquir ral chupam rumal ri xachub.

Sube, pues, allá sobre la faz de la tierra; no morirás. ¡Entra en la palabra; que así sea!», dijo la cabeza de Hun-Hunahpú y de Vucub-Hunahpú. Y por su propio consejo lo hicieron ambos, cumpliendo la palabra que les habían dado Huracán, Chipi-Caculhá y Raxa-Caculhá. Así volvió la doncella a su casa llevando consigo muchos consejos que se le habían dicho; y al instante fueron concebidos los hijos en su vientre por la sola virtud de aquella saliva.

8

are cut quivinaquiric hun ahpu xbalanque ta xopon cut chi rochoch ri capoh xzacat cut vacaquib ic ta xnauachil rumal vcahau ri cuchumaquic vbi v cahau

Y este fue el engendramiento de Hunahpú y de Ixbalanqué. Llegó, pues, la joven a su casa; y habiéndose cumplido seis meses [seis lunas], fue advertido su estado por su padre, aquel llamado Cuchumaquic.

9

Cate puch vnatahic capoh rumal vcahau ta xil ri ral cochic ta xquicuch cut qui naoh conohel ahauab hun came vvcub came ruc ri cuchumaquic are ri numeal qochi ral ixahauab xa vhoxbal xqha curi cuchuma quic ta xoponic cuq ahauab vꜩbala chacoto vchi ri tama cubÿh chipuz cut chinaht chibe puzu vi vꜩbala alac ahauab xqha cut.

Al punto reparó su padre en la doncella, al ver que ya llevaba hijo en su seno. Entonces reunieron su consejo todos los señores —Hun-Camé y Vucub-Camé— junto con Cuchumaquic. «Esta hija mía está encinta, oh señores; es fruto de su fornicación», dijo Cuchumaquic al comparecer ante los señores. «Pues bien: interrógala para que declare la verdad; y si se niega a hablar, que sea sacrificada; que la lleven lejos a sacrificarla», respondieron. «Muy bien, venerables señores», contestó él.

10

ca te cut xuꜩonoh chirech vmeal a pa ahchoce ri aval co chapam at nu meal?

Enseguida interrogó a su hija: «¿De quién es el hijo que llevas en el vientre, hija mía?».

11

xqha cut mahabi val lalnu cahau, mahabi achih vetaam vvach xqhacut uꜩ bala quiꜩih vi chi at hoxol chec chipuzu ix rahpop achih chicama vloc ri vqux chupan zel chiquicololeh ahauab vacamic xevqhax cuta ri tucur, e cahib ta xebec quitiquem ri zel ta xebec quichelem ri capoh cucaam ri zaquitoc puzbal re.

Ella respondió: «No tengo hijo de varón alguno, señor y padre mío; no hay hombre cuyo rostro yo haya conocido». Entonces él dijo: «¡Pues bien, en verdad eres una fornicaria! ¡Llévenla a sacrificar, ustedes, guerreros principales [rahpop achih]; traigan acá su corazón dentro de una jícara, para que hoy mismo lo reciban en sus manos los señores!», les ordenó a los búhos [tucur]. Cuatro eran ellos cuando partieron sosteniendo la jícara y llevando en andas a la doncella, empuñando el cuchillo de pedernal blanco [zaquitoc] para sacrificarla.✦

12

maui chuꜩinic quinicamizah ix zamahel rumal maui nu hoxbal ri qo chinupam xaqui xvinaquiric xere xbenumaihah ri vholom hun hunahpu qochi pucbal chah quequeta cut maui qui puz ix zamahel xqhari capoh a xqhauic.

«No es posible que ustedes me maten, oh mensajeros, porque no es obra de fornicación lo que llevo en mi vientre, sino que se engendró por sí solo cuando fui a maravillarme ante la cabeza de Hun-Hunahpú que está en Pucbal-Chah. ¡Así pues, no debo ser sacrificada, oh mensajeros!», dijo la joven hablándoles.

13

naquipa xchicacoh v quexel ri iqux mi xbÿx vloc rumal acahau chicam vloc ri vqux xchiquiꜩololeh ahauab, xchiqui ꜩaquixtah xhi quihunam vachih v ꜩaquic chanim chicama vloc pazel chicoloba cahoc vqux chupan zel mapa mi xohvqhax vloc naquila cut xchicaya pazel cacahtanabec mata catcamic xe qha curi zamahel.

«¿Y qué pondremos entonces en lugar de tu corazón? Pues nos ha sido ordenado por tu padre: 'Traigan acá su corazón; lo palparán los señores, se satisfarán y comprobarán juntos su hechura; tráiganlo enseguida en la jícara y depositen su corazón en el cuenco'. ¿Acaso no se nos habló así? ¿Qué pondremos, pues, en la jícara? Nosotros bien quisiéramos que tú no murieras», le respondieron los mensajeros.

14

vꜩ bala maui quech ri qux ta chuxoc ruq maui varal ivochoch chuxic macu xachichih vinac chicamic cate qui ꜩih ivech ri qui ꜩih hoxol cate naipu rech hun came, vvcub came, xa quic, xa holomax rech ta chuxoc are chicut chuvach. maui are ri qux chicat chuvach ta chuxoc.

«Muy bien: este corazón no puede pertenecerles a ellos, ni tampoco la morada de ustedes ha de seguir estando aquí. No tolerarán ustedes por fuerza que mueran los seres humanos; de ustedes serán más bien en verdad los verdaderos culpables, y de Hun-Camé y Vucub-Camé serán solamente la sangre de savia y los grumos de resina [quic, holomax]: eso será lo que esté ante sus rostros, y no será el corazón el que sea quemado ante ellos. ¡Que así sea!✦

15

chicoho ri vvach che qhacut ri capoh ƐaƐ cut v vaal ri che xelic xcul pazel cate puch xuvon rib coloquic xuxic vque xel vqux ta iiꜩ chicul vvaal.

¡Pongan, pues, el fruto de este árbol!», dijo la doncella. Y entonces brotó roja la savia de aquel árbol, se derramó en la jícara y enseguida se cuajó, volviéndose redonda como sustituto de su corazón mientras manaba el jugo del árbol.

16

cac che queheri quic v vaal che xelic vquexel v quiquel taxu colo chila ri quic chupan ri v va al ƐaƐche quehe curi quic rih xuxic ƐaƐ luhluh chic colom chi pazel ta xcop cut ri che rumal capoh. chuh ƐaƐche chuqhaxic. are curi quic xubinaah rumal quic holomax chuchaxic.

Semejante a la sangre brotó la savia del árbol rojo [cac che] en lugar de su sangre; y cuando ella recogió allá aquella resina dentro de la savia del árbol rojo, su corteza se tornó de un rojo resplandeciente y quedó cuajada en la jícara, mientras el árbol resplandecía por obra de la joven. «Árbol Rojo de Grana [Chuh Cacche]» fue llamado; y aquella savia recibió por eso el nombre de «Sangre de Drago en Grumos [Quic Holomax]», como se la llama.

17

chila cut quix locox vi chuvach vleu qo ivech chuxic xqha cut chique ri tucur vꜩbala at capoh. xcabeba cauaba acanoc xa cabin apanoc oh nacaya ixtah v va vquexevachaqux chiquivach ahauab xeqha cut ri zamahel. ta xopon cut chiquivach ahauab quezeleuachin conohel. maui xuꜩinic xqha cut hun came. mi xuꜩinic ixahauab vana cu vqux >xe qo pazel.

«¡Allá arriba, pues, serán ustedes amados sobre la faz de la tierra y tendrán lo que les pertenece!», dijo ella a los búhos. «Está bien, doncella. Nosotros mismos iremos a acompañarte allá arriba; sigue caminando mientras nosotros vamos primero a poner este sustituto de tu corazón ante la vista de los señores», dijeron los mensajeros. Cuando llegaron ante la presencia de los señores, todos estaban aguardando con avidez. «¿Se ha cumplido ya?», preguntó entonces Hun-Camé. «Todo se ha cumplido, oh señores; aquí mismo en el fondo de la jícara está su corazón».

18

uꜩbala vila cut xqha curi hun came ta xuchuieh cu a can oc eaturur rih chicomah ꜫaꜫ luhluh rih chiquic vꜩ chiluu v vach ꜫaꜫ chiya chuvi ꜫaꜫ xqha cut hun came.

«¡Muy bien! Veamos, pues», dijo Hun-Camé; y tomándolo entre los dedos lo alzó: su corteza goteaba humedecida en roja sangre reluciente. «¡Aticen bien la brasa del fuego y pónganlo sobre las llamas!», ordenó Hun-Camé.

19

cate puch xquichaquih chuvi ꜫaꜫ coc cut xquina xibalba xequiz yacatah vloc conohel xe chique chuvi quiꜩih chi quz xquinao ri vzibel quic are cut e chiquichoh vi canoc ta xebe ri tucur e uabai rech capoh xuquia acanoc chihul chau vbi vleuh xzalih chicu cah oc ri vabanel.

Y apenas lo pusieron a secar sobre el fuego, sintieron los de Xibalbá su fragancia; y levantándose todos hasta el último, se acercaron inquietos sobre él, pues en verdad sintieron cuán delicioso era el perfume de aquel humo de resina. Y mientras ellos quedaban allá embelesados mirándolo, se marcharon los búhos, servidores de la doncella, la hicieron subir en abundancia por una abertura hacia la tierra, y enseguida regresaron abajo sus guías.✦

20

quehe cut xe chacatah vi rahaual xibalba ri rumal capoh xemoyvachixic conohel.

De esta manera fueron vencidos los señores de Xibalbá por una doncella: todos ellos quedaron cegados en su vista.

Fuente del texto original: Manuscrito de fray Francisco Ximénez (ca. 1701–1703), Newberry Library de Chicago, Ayer MS 1515, vol. 2, dominio público. Transcripción de la Ohio State University Libraries en la edición digital del proyecto Multepal, https://github.com/ontoligent/popolwuj, licencia MIT; cotejada con la edición de Brasseur de Bourbourg (París, 1861, dominio público).