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Pueblos antiguos · Popol Vuh (selección)

Capítulo 8 · La revelación triunfal de Hunahpú e Ixbalanqué en Xibalbá, la derrota de los Señores de la Muerte y la ascensión como Sol y Luna

Chiri cut xquiqutuba vi quib — Xebe chi cah, hun cut ꜫih, hun cut ic

1

Chitaa cabi xchicabÿh. xchicabÿh naipuch vbi cacahau chive ohva, oh xhun ahpu xbalanque cabi arecu ca cahau ri xicamizah hun hunahpu vvcub hun ahpu quibi oh cu pacol re vae quirail qui caxcol ri cacahau quehe cut mixcacuyu vi ronohel caxcol mixiban chique.

«¡Escuchen nuestros nombres, que ahora les declararemos, y les diremos también el nombre de nuestros padres! ¡Mírennos: nosotros somos Hunahpú e Ixbalanqué —esos son nuestros nombres—, y nuestros padres son aquellos a quienes ustedes dieron muerte: Hun-Hunahpú y Vucub-Hunahpú! Nosotros, pues, somos los vengadores de los dolores y de los tormentos de nuestros padres; y por eso hemos padecido todos los males que ustedes les hicieron a ellos.✦

2

quehe cut quix cazach vi ivonohel quixcamizah mahabi chic colotahel chive xevqhax cut cate puch que lahic coquic conohel xibalba tocob ca vach ixhunahpu xbalanque/ quiꜩih vi xohmacunic chique ri icahau quibÿh la cute e mucul chi pucbal chah xeqha cut.

Por consiguiente, acabaremos con todos ustedes y les daremos muerte, sin que ni uno solo de ustedes pueda escapar», les dijeron. Al punto cayeron de rodillas, llorando, todos los de Xibalbá: «¡Tengan piedad de nosotros, oh Hunahpú e Ixbalanqué! Es verdad que pecamos contra sus padres de quienes ustedes hablan, y que están sepultados en Pucbal-Chah», suplicaron.

3

vꜩbala areba ri caꜩih xchicabÿh chive chitaa ivonohel ix xibalba rumal mana nim chiiquih ivalaxic chuxic ruq naipuch mavi nim chi icochibal xzcaquin chic chi quic holomax mavi chahom quic ive xa xot, xaacam, xa chuch chire xheraxic xa naipu ral quim ral tolob chivechah macu ivech ri ronohel zaquil al zaquil qahol xanoh chiꜩaco rib chivach.

«Está bien: esta es nuestra sentencia que pronunciaremos sobre ustedes. ¡Escúchenla todos ustedes, los de Xibalbá! Porque ya no será grande el día de ustedes ni su linaje, y porque tampoco serán grandes sus ofrendas: quedan reducidas tan solo a savia de sangre de drago en grumos [quic holomax]; no será para ustedes la sangre limpia, sino solo comales viejos, jícaras rotas y cosas quebradas; y comerán tan solo a los hijos de las malezas y a los hijos de los matorrales; ni serán de ustedes todos los hijos esclarecidos ni los vasallos de la luz, sino únicamente los que por sí mismos se entreguen ante ustedes.✦

4

are ri ahmac ah labal, ah biz, ah moquen chac na vmac quixoc vi mana xa rax chapom ronohel vinac chibano quixtaon puch chuvi ri quic holomax, xevqhax cut conohel xibalba, quehe cut ticarinac qui zachic vmaixic naipuch quiziquixic.

Los culpables, los pendencieros, los entregados a la tristeza, los que se dan al vicio y tienen ya su culpa sobre sí: sobre esos sí entrarán ustedes; mas no arrebatarán de improviso a todos los seres humanos. ¡Escuchen, pues, y aténganse a la savia del árbol de sangre!», se les dijo a todos los de Xibalbá. Así comenzó su ruina y la decadencia de su invocación.

5

maui nim qui quih oher xa xrah ꜩa vi vinac oher quiꜩih mana cabavil quibi oher xavi xibal oher iꜩel quivach e ahꜩa ahtucur, e tac chinel chimac chilabal; enaipu ah muculic qux, e quecail zaquiilah moxvach, ahlaꜩab que vqhaxic. chixeon quivach que culutahic; quehe cut vzachic qui nimal cacal, maui nim chi cahavarem xuxic.

No era grande su gloria antiguamente, sino que tan solo aborrecían a los seres humanos en otro tiempo; en verdad no tenían nombre de dioses [cabavil] antiguamente, sino que sus rostros perversos solo infundían espanto: eran señores de la enemistad y de los búhos, incitadores al pecado y a la guerra; eran también de corazón encubierto, negros y blancos [hipócritas de doble cara], envidiosos y tiranos opresores, como se les llama. Pintábanse y se untaban los rostros para ser temidos; y así se perdió su grandeza y su esplendor, y nunca más volvió a ser grande su señorío.✦

6

are xebanou ri xhun ahpu, xba lan que. are cut coquic caziquin ri catit chuvach ri ah ri xquitic canoc xpevtux ri ah cate xchaquih chic are cut taxecat pachoh taxpe chicut vtux riah catecut xcaton ricatit xucat ri pom chuvach riah vnatabal quech rÿ.

Esto fue lo que consumaron Hunahpú e Ixbalanqué. Entretanto lloraba y gemía la abuela de ellos delante de las cañas verdes [ah] que habían dejado plantadas: pues las cañas habían retoñado, luego se secaron cuando ellos fueron quemados en la hoguera [en Xibalbá], y después volvieron a retoñar otra vez las cañas. Entonces la abuela encendió el fuego y quemó copal [pom] delante de las cañas en memoria de sus nietos.✦

7

are xquicot vi vqux catit ri chu camul xpe vtux ri ah ta xcabauilax rumal catit ta xubinatizah cut nicah ha, ni cah bi choc. cazamah chatam vleu vbi xuxic are cut xubinaah vi nicah ha, nicah bichoc rumal xa chunicahal vpa cochoch xquitic ah.

Y se alegró el corazón de su abuela cuando por segunda vez brotaron los retoños de las cañas; entonces fueron veneradas por la abuela, quien las llamó el Centro de la Casa [Nicah Ha], el Centro de la Morada [Nicah Bichoc], Cañas Vivas [Cazam Ah] y Tierra Aplanada [Chatam Vleu]. Y las llamó Centro de la Casa y Centro de la Morada porque justamente en medio del interior de su casa habían plantado las cañas;

8

are chi cu xubinaah vi chatam vleu cazam ah chuvi chata vleu quitic vi ah. are nai pu xubinaah vi cazam ah rumal xpe vtux ah ta xcoh vbi rumal xmucane xquitic can oc hunahpu xbalanque xanatabal que rumal atit.

y las llamó Tierra Aplanada y Cañas Vivas porque sobre la tierra lisa del piso habían plantado las cañas; y les dio también el nombre de Cañas Vivas [Cazam Ah] porque retoñó el brote de la caña. Este nombre les fue puesto por Xmucané a las que habían dejado sembradas Hunahpú e Ixbalanqué para que fueran recordados por su abuela.

9

are curi nabe quicahau xoheroc quecamoc ri hun hunahpu vvcub hun ahpu xquil chicut vvachri qui cahau chila chi xibalba. xqhau chic qui cahau chiquetax xquichac xibalba.

En cuanto a sus primeros padres que habían muerto antiguamente —Hun-Hunahpú y Vucub-Hunahpú—, vieron entonces de nuevo el rostro de su padre allá en Xibalbá, y su padre habló otra vez con sus hijos cuando estos hubieron vencido a Xibalbá.

10

Vacute vviquic chic qui cahau cumal are xquivic ri vvcub hunahpu chila xbe quivica vi chi pucbal chah xavi xere vvach x rah vxic xꜩonox cut chire vbi ronohel vchi vꜩam vbac vvach xuric nabe vbi xacu zcaquin chic xchatahvi xere maui xu bÿh chi vbi ri vhunalpuil vchi xerepu xchatah chivi quehe cut ta xquinimah vi canahoc v qux qui cahau xaui xcanah chi pucbachah chiri quixziquix vi chuxic xeqha chivqahol chirech ta xcubax vquxnabe chel ive nabe naipuch.

Y aquí está cómo fue recompuesto de nuevo su padre por ellos: aderezaron a Vucub-Hunahpú y allá en Pucbal-Chah fueron a recomponer a Hun-Hunahpú, queriendo que su rostro volviese a ser tal como era. Le preguntaron el nombre de cada parte: su boca, su nariz y las cuencas de sus ojos. Él encontró primero los nombres, pero muy poco más pudo hablar: ya no pudo pronunciar el nombre de sus labios, sino que hasta allí nomás llegó su palabra. Y así honraron ellos el corazón de su padre, que hubo de quedarse allí en Pucbal-Chah: «¡Aquí será usted invocado —le dijeron sus hijos consolando su corazón—; primero saldrá su suerte y será usted el primero

11

quixquihiloxic rumal zaquil al zaquil ꜭahol maui chizachic ibita chuxoc xe qha chirech qui cahau ta xquicuba vqux xa oh pacolicamic izachic caxcol rail xban chiue quehe cut quipixabic ri xchacatahinac oc ronohel xibalba taxeacan culoc varale nicahzaC huzu cu xeacan chicah.

en ser adorado por los hijos esclarecidos y por los vasallos de la luz! ¡Su nombre no se perderá! ¡Así sea!», dijeron a sus padres mientras consolaban su corazón. «Nosotros no hemos hecho más que vengar la muerte y la pérdida de ustedes, los dolores y tormentos que les infligieron». Así fue su despedida, cuando ya todo Xibalbá había sido derrotado. Y enseguida subieron acá en medio de la luz, y al instante ascendieron al cielo:

12

hun cu quih hun naipu ic chique ta xzaquiric vpam cah v vach vleu chi cah xeqo heui are cut cachacanic ri omuch qaholab xecam rumal zipacna are cut cachbil xuxic e vchumilal cah xevxic.

al uno le tocó el Sol y al otro la Luna; entonces se iluminó el seno del cielo y la faz de la tierra, y ellos quedaron morando en el cielo. Entonces subieron también los cuatrocientos muchachos [omuch qaholab] a quienes había matado Zipacná: ellos llegaron a ser su cortejo y se convirtieron en las estrellas del cielo.✦

Fuente del texto original: Manuscrito de fray Francisco Ximénez (ca. 1701–1703), Newberry Library de Chicago, Ayer MS 1515, vol. 2, dominio público. Transcripción de la Ohio State University Libraries en la edición digital del proyecto Multepal, https://github.com/ontoligent/popolwuj, licencia MIT; cotejada con la edición de Brasseur de Bourbourg (París, 1861, dominio público).