Capítulo I
Ìbà Olódùmarè ati Ègúngún — Moyuba: Invocación a Olódùmarè y a los Ancestros
Omi tútù, ọ̀nà tútù, ilé tútù, tútù Laróyè, tútù Baba, tútù Yèyé, tútù ilẹ̀, tútù àwa ọmọ. Àrikú babawa.
Agua fresca, camino fresco, casa fresca; fresca sea la encrucijada de Laroye, fresco el Padre, fresca la Madre, fresca la tierra y frescos nosotros, sus hijos. Que alcancemos larga vida e inmortalidad junto a nuestros mayores [Àrikú babawa].✦
Omi tútù, ọ̀nà tútù, ilé tútù: Fórmula inaugural de toda ceremonia en la Regla de Osha-Ifá (tradición lucumí afrocubana) al verter tres gotas de agua fresca en el suelo. En la teología yoruba-lucumí, tútù («fresco, sereno, apaciguado») es la cualidad espiritual que templa el calor de la aflicción (gbígbóná) y abre la comunicación armónica con lo sagrado.
Àrikú babawa: Del yoruba àìkú bàbá ìwà («la inmortalidad o ausencia de muerte es el padre del ser y del carácter»). Invocación perenne de salud, longevidad y firmeza espiritual.
Mo júbà Olódùmarè, Ọba Àìrí, Ọba Àìkú, Ẹlẹ́dàá ohun gbogbo. Mo júbà Olófin, mo júbà Olọ́run, Kábíyèsí Olódùmarè, àṣẹ wa.
Yo rindo reverencia [Mo júbà] a Olódùmarè, el Rey Invisible, el Rey Inmortal, Creador de todas las cosas. Rindo reverencia a Olófin, rindo reverencia a Olọ́run; ¡Salve a Su Majestad Inapelable [Kábíyèsí], Olódùmarè, fuente de nuestro poder espiritual [àṣẹ]!✦
Mo júbà (Moyuba): En yoruba clásico mo júbà (contracción de mo jí ìbà, «yo entrego homenaje o reverencia»). En el lucumí cubano dio origen al sustantivo y verbo ritual «moyuba / moyubar», plegaria liminar de reconocimiento a Dios, a los ancestros y a los mayores antes de cualquier acto sagrado.
Olódùmarè · Olófin · Olọ́run: La trilogía de manifestaciones del Ser Supremo en la teología yoruba-lucumí (documentada por S. A. Crowther, 1852; A. B. Ellis, 1894; y F. Ortiz, 1906): Olódùmarè (Señor de las Esferas Supremas y del Destino Eterno), Olọ́run (Dueño del Cielo y manifestación solar de la Luz) y Olófin (Señor del Palacio de la Ley Divina y dispensador directo del àṣẹ a los Orishas).
Ìbà àṣẹ oòrùn àti ìla-oòrùn; ìbà àṣẹ ìwọ̀-oòrùn; ìbà àṣẹ àríwá àti gúúsù; ìbà àṣẹ Ilẹ̀ Ogéré afọkọ́yẹrí, ìyá mi, a-bi-imọ-lẹ́nu.
Homenaje a la fuerza creadora del sol y del oriente; homenaje al occidente; homenaje al norte y al sur; homenaje a la Madre Tierra [Ilẹ̀ Ogéré], la que se peina con el arado, madre mía que alimenta a todas las criaturas.✦
Ilẹ̀ Ogéré afọkọ́yẹrí: Epíteto poético tradicional (oríkì) de la Tierra Sagrada (Ilẹ̀ o Afokoyeri en lucumí), literalmente «la que se peina los cabellos con la azada», invocada como testigo incorruptible de todo juramento (Lijadu, 1897).
Ìbà Ègúngún ilé, ìbà Ègúngún ọ̀nà. Gbogbo ara ọ̀run, ìbà é bayé tònú! Ki wọn máa gbè wá, ki wọn fun wa ní ìmọ́lẹ̀, àlàáfíà àti ìlera.
Homenaje a los Ancestros [Ègúngún / Eggun] de la casa, homenaje a los Ancestros del camino. ¡A todos los habitantes del cielo invisible, que descansen en paz en su morada eterna [ìbà é bayé tònú]! Que ellos nos asistan siempre y nos concedan luz, paz y firmeza de salud.✦
Ìbà é bayé tònú (Ibaé bayé tonú): Fórmula litúrgica lucumí dedicada a los difuntos (Eggun) al pronunciar sus nombres de consagración. En la tradición afrocubana rige el axioma sagrado «Ikú lóbi Osha» («el muerto parió al santo»): ninguna ceremonia a los Orishas comienza sin honrar primero a los ancestros de sangre y de linaje espiritual.
Ìbà bàbá t’ó bí mi, ìbà ìyá t’ó bí mi, ìbà Olúwo, ìbà Oyugbona, ìbà Apetebí, ìbà gbogbo Olorìṣà àti Babaláwo t’ó kọ́ wa ní ọ̀nà Ifá.
Homenaje al padre que me engendró, homenaje a la madre que me dio a luz; homenaje al padrino mayor [Olúwo], a la segunda madrina [Oyugbona], a la custodia del tablero [Apetebí], y a todos los sacerdotes y sacerdotisas de Osha e Ifá que nos enseñaron el camino de la sabiduría.✦
Olúwo · Oyugbona · Apetebí: Jerarquía iniciática de la casa-templo (ilé osha): el padrino o madrina principal (Bàbálórìṣà / Ìyálórìṣà u Olúwo en Ifá), la Oyugbona (del yoruba ojú gbọ̀nà, «el ojo que vigila y guía el camino» del neófito o iyawó) y la Apetebí (del yoruba apètèbí, consorte y asistente ritual de Orunmila).
Kò sí ikú, kò sí àrùn, kò sí òfò, kò sí èpè, kò sí ẹjọ́, kò sí ìjà. Iré owó, iré ọmọ, iré àrikú babawa. Àṣẹ, àṣẹ, àṣẹ o!
Que no haya muerte prematura [ikú], que no haya enfermedad [àrùn], que no haya pérdida [òfò], que no haya maldición [èpè], que no haya pleito [ẹjọ́] ni discordia [ìjà]. Que venga la bendición [iré] del sustento honesto, la bendición de los hijos y la bendición de una vida larga y firme. ¡Así sea por el poder de la palabra sagrada [Àṣẹ]!✦
Osogbo (Ikú, Àrùn, Òfò, Ẹjọ́) frente a Iré: Los dos polos de la lectura oracular en el Diloggún y en Ifá: las perturbaciones u obstáculos (osogbo: muerte, enfermedad, pérdida, tragedia) que se disuelven mediante la ética y el sacrificio (ẹbọ), y las bendiciones de plenitud alineada con el destino (iré).
Àṣẹ (Ashé): Concepto metafísico central del pensamiento yoruba y lucumí: la energía espiritual creadora, el mandato divino eficaz y el soplo realizador con el que Olódùmarè trajo el universo a la existencia. Equivale a la vez a «poder sagrado», «ley vital» y «así se cumpla».
Fuente del texto original: Textos de la tradición oral yoruba y lucumí (rezos, oríkì, suyeres, versos de Ifá y proverbios), recopilados y transcritos en ortografía yoruba moderna; no reproducen una edición impresa concreta. Obras de consulta para su contexto: S. A. Crowther (1852), A. B. Ellis (1894), E. M. Lijadu (1897, 1908) y F. Ortiz (1906), todas de dominio público.