Capítulo 7 · Capítulo V. Autoridades en confirmación del nombre Perú
Capítulo V: Autoridades en confirmación del nombre Perú. Este es el principio y origen del nombre Perú, tan famoso en el mundo, y con razón famoso, pues a todo él ha llenado de oro y plata, de perlas y piedras preciosas. Y por auer sido assi impuesto acaso, los indios naturales del Perú, avnque ha setenta y dos años que se conquistó, no toman este nombre en la boca, como nombre nunca por ellos impuesto, y avnque por la comunicación de los Españoles entienden ya lo que quiere dezir, ellos no vsan de él porque en su lenguage no tuvieron nombre genérico para nombrar en junto los reinos y provincias que sus Reyes naturales señorearon, como dezir España, Italia o Francia, que contienen en si muchas provincias. Supieron nombrar cada provincia por su propio nombre, como se verá largamente en el discurso de la historia, empero nombre propio que significase todo el reino junto no lo tuvieron, llamábanle Tauantinsuyu, que quiere dezir: las quatro partes del mundo.
Capítulo V: Autoridades en confirmación del nombre Perú. Este es el principio y origen del nombre Perú, tan famoso en el mundo, y con razón famoso, pues a todo él ha llenado de oro y plata, de perlas y piedras preciosas. Y por haber sido así impuesto acaso, los indios naturales del Perú, aunque ha setenta y dos años que se conquistó, no toman este nombre en la boca, como nombre nunca por ellos impuesto, y aunque por la comunicación de los españoles entienden ya lo que quiere decir, ellos no usan de él porque en su lenguaje no tuvieron nombre genérico para nombrar en junto los reinos y provincias que sus Reyes naturales señorearon, como decir España, Italia o Francia, que contienen en si muchas provincias. Supieron nombrar cada provincia por su propio nombre, como se verá largamente en el discurso de la historia, empero nombre propio que significase todo el reino junto no lo tuvieron, llamábanle Tauantinsuyu, que quiere decir: las cuatro partes del mundo.✦
Cita a la letra los testimonios de Pedro de Cieza de León, del padre José de Acosta y de Francisco López de Gómara para demostrar que los indios del Imperio incaico jamás conocieron el nombre Perú, sino que llamaban a su tierra Tahuantinsuyu («las cuatro partes del reino»).
El nombre Berú, como se ha visto, fiie nombre propio de vn indio y es nombre de los que vsauan entre los indios yungas de los llanos y costa de la mar, y no en los de la sierra ni del general lenguage, que, como en España hay nombres y apellidos que ellos mismo dizen de qué provincia son, assi los auia entre los indios del Perú. Que haya sido nombre impuesto por los Españoles y que no lo tenían los indios en su lenguage común, lo da a entender Pedro de Cieza de León en tres partes. En el capítulo tercero, hablando de la isla llamada Gorgona dize: "Aqui estuvo el Marqués Don Francisco Pizarro con treze cristianos Españoles, compañeros suyos, que fueron los descubridores de esta tierra que llamamos Perú, etc. En el capítulo treze dize: "Por lo qual será necesario que desde el Quitu, que es donde verdaderamente comienza lo que llamamos Perú, etc. Capitulo diez y ocho dize: "Por las relaciones que los indios del Cuzco nos dan, se colige que auia antiguamente gran desorden en todas las provincias de este reino que nosotros llamamos Perú, etc.
El nombre Berú, como se ha visto, fiie nombre propio de un indio y es nombre de los que usaban entre los indios yungas de los llanos y costa de la mar, y no en los de la sierra ni del general lenguaje, que, como en España hay nombres y apellidos que ellos mismo dicen de qué provincia son, así los había entre los indios del Perú. Que haya sido nombre impuesto por los españoles y que no lo tenían los indios en su lenguaje común, lo da a entender Pedro de Cieza de León en tres partes. En el capítulo tercero, hablando de la isla llamada Gorgona dice: "Aqui estuvo el Marqués Don Francisco Pizarro con trece cristianos españoles, compañeros suyos, que fueron los descubridores de esta tierra que llamamos Perú, etc. En el capítulo trece dice: "Por lo cual será necesario que desde el Quitu, que es donde verdaderamente comienza lo que llamamos Perú, etc. Capitulo diez y ocho dice: "Por las relaciones que los indios del Cuzco nos dan, se colige que había antiguamente gran desorden en todas las provincias de este reino que nosotros llamamos Perú, etc.
Decirlo tantas vezes por este mismo término llamamos es dar a entender que los Españoles se lo llaman, porque lo dize hablando con ellos, y que los indios no tenían tal dicción en su general lenguage, de lo qual yo, como indio Inca, doy fe de ello. Lo mismo y mucho más dize el Padre Maestro Acosta en el Libro primero de la Historia Natural de las Indias, capítulo treze, donde, hablando en el mismo propósito, dize: "Ha sido costumbre muy ordinaria en estos descubrimientos del Nueuo Mundo poner nombres a las tierras y puertos de la ocasión que se les ofrecía, y assi se entiende auer passado en nombrar a este reino Pirú. Acá es opinión que de vn río en que a los principios dieron los Españoles, llamado por los naturales Pirú, intitularon toda esta tierra Perú; y es argumento de esto, que los indios naturales del Pirú ni vsan ni saben tal nombre de su tierra, etc. Bastará la autoridad de tal varón para confundir las novedades que después acá se han inventado sobre este nombre, que adelante tocaremos algunas.
Decirlo tantas veces por este mismo término llamamos es dar a entender que los españoles se lo llaman, porque lo dice hablando con ellos, y que los indios no tenían tal dicción en su general lenguaje, de lo cual yo, como indio Inca, doy fe de ello. Lo mismo y mucho más dice el Padre Maestro Acosta en el Libro primero de la Historia Natural de las Indias, capítulo trece, donde, hablando en el mismo propósito, dice: "Ha sido costumbre muy ordinaria en estos descubrimientos del Nuevo Mundo poner nombres a las tierras y puertos de la ocasión que se les ofrecía, y así se entiende haber pasado en nombrar a este reino Pirú. Acá es opinión que de un río en que a los principios dieron los españoles, llamado por los naturales Pirú, intitularon toda esta tierra Perú; y es argumento de esto, que los indios naturales del Pirú ni usan ni saben tal nombre de su tierra, etc. Bastará la autoridad de tal varón para confundir las novedades que después acá se han inventado sobre este nombre, que adelante tocaremos algunas.
Y porque el río que los Españoles llaman Perú está en el mismo paraje y muy cerca de la equinoccial, osaría afirmar que el hecho de prender al indio huuiesse sido en él, y que también el río como la tierra huuiesse participado del nombre propio del indio Berú, o que el nombre Pelú apelativo, que era común de todos los ríos, se le convirtiese en nombre propio particular con el qual le nombran después acá los Españoles, dándoselo en particular a él solo, diziendo el río Perú.
Y porque el río que los españoles llaman Perú está en el mismo paraje y muy cerca de la equinoccial, osaría afirmar que el hecho de prender al indio hubiese sido en él, y que también el río como la tierra hubiese participado del nombre propio del indio Berú, o que el nombre Pelú apelativo, que era común de todos los ríos, se le convirtiese en nombre propio particular con el cual le nombran después acá los españoles, dándoselo en particular a él solo, diciendo el río Perú.
Francisco López de Gómara, en su Historia General de las Indias, hablando del descubrimiento de Yucatán, capítulo cinquenta y dos, pone dos deducciones de nombres muy semejantes a la que hemos dicho del Perú, y por serle tanto los saqué aquí como él lo dize, que es lo que sigue: "Partióse, pues, Francisco Hernández de Córdoba, y, con tiempo que no le dexó ir a otro cabo o con voluntad que lleuaua a descubrir, ftie a dar consigo en tierra no sabida ni hollada de los nuestros, do hay vnas salinas en vna punta que llamó de las Mujeres, por auer allí torres de piedras con gradas y capillas cubiertas de madera y paja, en que por gentil orden estauan puestos muchos Idolos que parecían mugeres. Maravilláronse los Españoles de ver edificio de piedra, que hasta entonces no se auia visto, y que la gente vistiese tan rica y lucidamente, que tenían camisetas y mantas de algodón blancas y de colores, plumajes, zarcillos, bronchas y joyas de oro y plata, y las mugeres cubiertas pecho y cabeça.
Francisco López de Gómara, en su Historia General de las Indias, hablando del descubrimiento de Yucatán, capítulo cincuenta y dos, pone dos deducciones de nombres muy semejantes a la que hemos dicho del Perú, y por serle tanto los saqué aquí como él lo dice, que es lo que sigue: "Partióse, pues, Francisco Hernández de Córdoba, y, con tiempo que no le dejó ir a otro cabo o con voluntad que llevaba a descubrir, ftie a dar consigo en tierra no sabida ni hollada de los nuestros, do hay unas salinas en una punta que llamó de las Mujeres, por haber allí torres de piedras con gradas y capillas cubiertas de madera y paja, en que por gentil orden estaban puestos muchos Idolos que parecían mujeres. Maravilláronse los españoles de ver edificio de piedra, que hasta entonces no se había visto, y que la gente vistiese tan rica y lucidamente, que tenían camisetas y mantas de algodón blancas y de colores, plumajes, zarcillos, bronchas y joyas de oro y plata, y las mujeres cubiertas pecho y cabeza.
No paró allí, sino fuesse a otra punta que llamó de Cotoche, donde andaban vnos pescadores que de miedo o espanto se retiraron en tierra y que respondían cotohe, cotohe, que quiere dezir casa, pensando que les preguntaban por el lugar para ir allá. De aquí se le quedó este nombre al cabo de aquella tierra. Vn poco más adelante hallaron ciertos hombres que, preguntados cómo se llamaua vn gran pueblo cerca, dixeron tectetán, tectetán, que vale por no te entiendo. Pensaron los Españoles que se llamaua assi, y corrompiendo el vocablo llamaron siempre Yucatán, y nunca se le caerá tal nombradía. Hasta aquí es de Francisco López de Gómara, sacado a la letra, de manera que en otras muchas partes de las Indias ha acaecido lo que en el Perú, que han dado por nombres a las tierras que descubrían los primeros vocablos que oian a los indios quando les hablaban y preguntaban por los nombres de las tales tierras, no entendiendo la significación de los vocablos, sino imaginando que el indio respondía a propósito de lo que le preguntaban, como si todos hablaran vn mismo lenguage. Y este yerro huuo en otras muchas cosas de aquel Nueuo Mundo, y en particular en nuestro Imperio del Perú, como se podrá notar en muchos pasos de la historia.
No paró allí, sino fuese a otra punta que llamó de Cotoche, donde andaban unos pescadores que de miedo o espanto se retiraron en tierra y que respondían cotohe, cotohe, que quiere decir casa, pensando que les preguntaban por el lugar para ir allá. De aquí se le quedó este nombre al cabo de aquella tierra. Un poco más adelante hallaron ciertos hombres que, preguntados cómo se llamaba un gran pueblo cerca, dijeron tectetán, tectetán, que vale por no te entiendo. Pensaron los españoles que se llamaba así, y corrompiendo el vocablo llamaron siempre Yucatán, y nunca se le caerá tal nombradía. Hasta aquí es de Francisco López de Gómara, sacado a la letra, de manera que en otras muchas partes de las Indias ha acaecido lo que en el Perú, que han dado por nombres a las tierras que descubrían los primeros vocablos que oian a los indios cuando les hablaban y preguntaban por los nombres de las tales tierras, no entendiendo la significación de los vocablos, sino imaginando que el indio respondía a propósito de lo que le preguntaban, como si todos hablaran un mismo lenguaje. Y este yerro hubo en otras muchas cosas de aquel Nuevo Mundo, y en particular en nuestro Imperio del Perú, como se podrá notar en muchos pasos de la historia.
Fuente del texto original: Texto castellano: Inca Garcilaso de la Vega, Primera parte de los Commentarios reales (Lisboa, Pedro Crasbeeck, 1609), edición príncipe, con las abreviaturas desarrolladas; dominio público, Internet Archive primerapartedelo00vega. El texto se cotejó con ese escaneo. Versión en español actual y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).