Tratado XIV
Ἑρμοῦ τοῦ Τρισμεγίστου Ἀσκληπιῷ εὖ φρονεῖν — De Hermes Trismegisto a Asclepio: salud y sabiduría
Ἐπεὶ ὁ υἱός μου Τὰτ ἀπόντος σοῦ τὴν τῶν ὅλων ἠθέλησε φύσιν μαθεῖν, ὑπερθέσθαι δέ μοι ἔπρεπεν, ὡς υἱὸς καὶ νεώτερος ἄρτι παρελθὼν ἐπὶ τὴν γνῶσιν τῶν περὶ ἑνὸς ἑκάστου, ἠναγκάσθην πλείονα εἰπεῖν, ὅπως εὐπαρακολούθητος αὐτῷ γένηται ἡ θεωρία. σοὶ δὲ ἐγὼ τῶν λεχθέντων τὰ κυριώτατα κεφάλαια ἐκλεξάμενος δι’ ὀλίγων ἠθέλησα ἐπιστεῖλαι, μυστικώτερον αὐτὰ ἑρμηνεύσας, ὡς ἂν τηλικούτῳ καὶ ἐπιστήμονι τῆς φύσεως.
Puesto que mi hijo Tat, estando tú ausente, quiso aprender la naturaleza de la totalidad de las cosas y no quiso permitirme que lo aplazara —como es propio de un hijo y más joven que acaba de acercarse al conocimiento de las cuestiones particulares—, me vi obligado a hablar con mayor extensión para que le resultara fácil seguir la contemplación teórica. Pero para ti, habiendo escogido los capítulos principales de lo que entonces se dijo, he querido enviártelos por escrito en pocas palabras, interpretándolos de modo más místico [mystikṓteron], como corresponde a quien tiene tu edad y es tan docto en el conocimiento de la naturaleza.
εὶ τὰ φαινόμενα πάντα γέγονε καὶ γίνεται, τὰ δὲ γεννητὰ οὐχ ὑφ’ ἑαυτῶν ἀλλ’ ὑφ’ ἑτέρου γίνεται, πολλὰ δὲ γεννητὰ, μᾶλλον δὲ πάντα τὰ φαινόμενα καὶ πάντα διάφορα καὶ οὐχ ὅμοια, γίνεται δὲ ὑφ’ ἑτέρου τὰ γινόμενα, ἔστι τις ὁ ταῦτα ποιῶν καὶ οὗτος ἀγέννητος, ἵν’ ᾖ πρεσβύτερος τῶν γεννητῶν· τὰ γὰρ γεννητά φημι ὑφ’ ἑτέρου γίνεσθαι· τῶν δὲ γεννητῶν ὄντων ἀδύνατόν τι πρεσβύτερον πάντων εἶναι, ἢ μόνον τὸ ἀγέννητον.
Si todas las cosas que se manifiestan han llegado a ser y llegan a ser, y si las cosas engendradas no llegan a ser por sí mismas sino por obra de otro, y si muchas son las cosas engendradas —o más bien todas las que aparecen son engendradas, diversas entre sí y no semejantes—, y las que llegan a ser llegan a ser por obra de otro, existe entonces Alguien que hace estas cosas; y ese Tal es inengendrado [agénnētos], a fin de ser anterior en dignidad a las cosas engendradas. Pues afirmo que las cosas engendradas llegan a ser por obra de otro, y entre los seres engendrados es imposible que alguno sea anterior a todos, sino únicamente lo Inengendrado.
οὗτος δὲ καὶ κρείττων καὶ εἷς καὶ μόνος ὄντως σοφὸς τὰ πάντα, ὡς μὴ ἔχων μηδὲν πρεσβύτερον ἄρχει γὰρ καὶ τῷ πλήθει καὶ τῷ μεγέθει καὶ τῇ διαφορᾷ τῶν γενομένων καὶ συνεχείᾳ τῆς ποιήσεως, ἔπειτα δὲ τὰ γεννητὰ ὁρώμενά ἐστιν, ἐκεῖνος δὲ ἀόρατος. διὰ τοῦτο γὰρ ποιεῖ, ἵνα ὁρατὸς ῇ. ἀεὶ οὖν ποιεῖ. ὁρατὸς τοιγαροῦν ἐστιν.
Y este es superior, Uno y Único, y verdaderamente sabio en todas las cosas, por no tener nada anterior a Él; pues impera tanto por la multitud como por la grandeza y por la diferencia de los seres engendrados, así como por la continuidad ininterrumpida de la creación. Además, las cosas engendradas son visibles, mientras que Él es invisible; y precisamente por esto crea: para hacerse visible [hína horatòs êi]. Por consiguiente, crea siempre, y por tanto es siempre visible en sus obras.✦
διὰ τοῦτο γὰρ ποιεῖ, ἵνα ὁρατὸς ᾖ. ἀεὶ οὖν ποιεῖ: Fórmula cristalina de la teofanía creadora: «Crea precisamente para ser visible; por tanto, crea siempre».
οὕτως ἐστὶν ἄξιον νοῆσαι καὶ νοήσαντα θαυμάσαι καὶ θαυμάσαντα ἑαυτὸν μακαρίσαι, τὸν πατέρα γνωρίσαντα. τί γὰρ γλυκύτερον πατρὸς γνησίου; τίς οὖν ἐστιν οὗτος καὶ πῶς αὐτὸν γνωρίσομεν; ἢ τούτῳ τὴν τοῦ θεοῦ προσηγορίαν μόνῳ δίκαιον ἀνάκεισθαι, ἢ τὴν τοῦ ποιητοῦ, ἢ τὴν τοῦ πατρός, ἢ καὶ τὰς τρεῖς; θεὸν μὲν διὰ τὴν δύναμιν, ποιητὴν δὲ διὰ τὴν ἐνέργειαν, πατέρα δὲ διὰ τὸ ἀγαθὸν. δύναμις γάρ ἐστι, διάφορος τῶν γενομένων, ἐνέργεια δὲ ἐν τῷ πάντα γίνεσθαι. διὸ τῆς πολυλογίας τε καὶ ματαιολογίας ἀπαλλαγέντας χρὴ νοεῖν δύο ταῦτα, τὸ γινόμενον καὶ τὸν ποιοῦντα· μέσον γὰρ τούτων οὐδὲν, οὐδὲ τρίτον τι.
Así es digno comprender con el intelecto y, habiendo comprendido, maravillarse y, habiéndose maravillado, proclamarse bienaventurado a sí mismo por haber conocido al Padre. Pues ¿qué hay más dulce que un Padre legítimo? ¿Quién es, pues, este, y cómo lo conoceremos? ¿Acaso es justo reservar a Él solo la apelación de «Dios», o la de «Hacedor», o la de «Padre», o bien las tres a la vez? «Dios» [Theós], por su potencia; «Hacedor» [Poiētḗs], por su energía; y «Padre» [Patḗr], por el Bien. Porque Él es potencia en cuanto se distingue de las cosas engendradas, y es energía en el hecho de que todas las cosas lleguen a ser. Por ello, dejando de lado la verbosidad y la vana palabrería, es preciso comprender estos dos solos principios: lo que llega a ser [tò ginómenon] y el que hace [tòn poioûnta]; pues en medio de estos dos no hay nada, ni existe un tercero.✦
θεὸν μὲν διὰ τὴν δύναμιν, ποιητὴν δὲ διὰ τὴν ἐνέργειαν, πατέρα δὲ διὰ τὸ ἀγαθόν: Tríada de atributos divinos en el Tratado XIV: Dios = Potencia (dýnamis); Hacedor = Energía (enérgeia); Padre = Bondad (tò agathón).
πάντα οὖν νοῶν, καὶ πάντα ἀκούων, τῶν δύο τούτων μέμνησο καὶ ταῦτα εἶναι νόμιζε τὰ πάντα, μηδὲν ἐν ἀπορίᾳ τιθέμενος, μὴ τῶν ἄνω, μὴ τῶν κάτω, μὴ τῶν θείων, μὴ τῶν μεταβλητῶν, ἢ τῶν ἐν μυχῷ· δύο γάρ ἐστι τὰ πάντα, τὸ γινόμενον καὶ τὸ ποιοῦν, καὶ διαστῆναι τὸ ἕτερον ἀπὸ τοῦ ἑτέρου ἀδύνατον· οὐδὲ γὰρ τὸν ποιοῦντα χωρὶς τοῦ γινομένου δυνατὸν εἶναι· ἑκάτερος γὰρ αὐτῶν αὐτὸ τοῦτό ἐστι· διὸ οὐκ ἔστι τὸ ἕτερον τοῦ ἑτέρου χωρισθῆναι, ἀλλ’ οὐδὲ αὐτὸ ἑαυτοῦ.
Así pues, en todo cuanto pienses y en todo cuanto escuches, acuérdate de estos dos y considera que estos dos son la totalidad de las cosas, sin poner nada en duda, ni acerca de las cosas de arriba ni de las de abajo, ni de las divinas ni de las mudables o de las que yacen en lo oculto. Porque todas las cosas son estas dos: lo que llega a ser y el que hace, y es imposible que el uno se separe del otro; pues ni el Hacedor puede existir sin lo que llega a ser, ya que cada uno de los dos consiste precisamente en esto mismo; por eso no cabe que el uno sea divorciado del otro, como tampoco de sí mismo.
εἰ γὰρ ὁ ποιῶν ἄλλο οὐδέν ἐστιν ἢ τὸ ποιοῦν, μόνον, ἁπλοῦν, ἀσύνθετον, ποιεῖν ἀνάγκη τοῦτο αὐτὸ ἑαυτῷ, ὡς γένεσίς ἐστι τὸ ποεῖν τοῦ ποιοῦντος καὶ πᾶν τὸ γινόμενον ἀδύνατον ὑφ’ ἑαυτοῦ γινόμενον εἶναι, γινόμενον δὲ ὑφ’ ἑτέρου ἀνάγκη γίνεσθαι· τοῦ δὲ ποιοῦντος ἄνευ τὸ γεννητὸν οὔτε γίνεται οὔτε ἔστι. τὸ γὰρ ἕτερον τοῦ ἑτέρου ἀπώλεσε τὴν ἰδίαν φύσιν, στερήσει τοῦ ἑτέρου. εἰ τοίνυν δύο ὡμολόγηται τὰ ὄντα, τό τε γινόμενον καὶ τὸ ποιοῦν, ἔν ἐστι τῇ ἑνώσει, τὸ μὲν προηγούμενον τὸ δὲ ἑπόμενον· προηγούμενον μέν, ὁ ποιῶν θεός, ἐπόμενον δὲ τὸ γινόμενον, ὁποῖον ἐὰν ᾖ.
En efecto, si el Hacedor no es otra cosa que el que hace —solo, simple, no compuesto—, es necesario que haga esto por sí mismo, puesto que el hacer del Hacedor es la generación; y es imposible que todo lo que llega a ser llegue a ser por sí mismo, sino que necesariamente llega a ser por obra de otro. Sin el Hacedor, lo engendrado ni llega a ser ni es; pues el uno sin el otro perdería su propia condición por privación del otro. Si se ha convenido, pues, que los seres se reducen a dos —lo que llega a ser y lo que hace—, ambos son uno por su unión indisoluble: el uno precediendo como guía y el otro siguiendo; el que precede es Dios el Hacedor, y lo que sigue es lo que llega a ser, sea cual fuere.
καὶ μὴ διὰ τὴν ποικιλίαν τῶν γινομένων φυλάξῃ, φοβούμενος ταπεινότητα καὶ ἀδοξίαν τῷ θεῷ περιγράψαι· μία γάρ αὐτῷ ἐστι δόξα, τὸ ποιεῖν τὰ πάντα, καὶ τοῦτό ἐστι τὸ τοῦ θεοῦ ὥσπερ τὸ σῶμα, ἡ ποίησις· αὐτῷ δὲ τῷ ποιοῦντι οὐδὲν κακὸν οὐδ’ αἰσχρὸν νομιζόμενον. ταῦτα γάρ ἐστι τὰ πάθη τὰ τῇ γενέσει παρεπόμενα, ὥσπερ ὁ ἰὸς τῷ χαλκῷ καὶ ὁ ῥύπος τῷ σώματι. ἀλλ’ οὔτε ἰὸν ὁ χαλκουργὸς ἐποίησεν, οὔτε τὸν ῥύπον οἱ γεννήσαντες, οὔτε τὴν κακίαν ὁ θεός. ἡ δὲ τῆς γενέσεως ἐπιδιαμονὴ καθάπερ ἐξανθεῖν ποεῖ καὶ διὰ τοῦτο ἐποίησε τὴν μεταβολὴν ὁ θεὸς, ὥσπερ ἀνακάθαρσιν τῆς γενέσεως.
Y no tengas reparo a causa de la variedad de las cosas que llegan a ser, temiendo atribuir a Dios bajeza o indignidad; pues una sola es para Él la gloria: el hacer todas las cosas, y esta creación es como el cuerpo mismo de Dios. Mas para el Hacedor mismo nada hay que pueda considerarse malo ni vergonzoso; porque esas cosas son las afecciones accidentales que acompañan de suyo a la generación, como el cardenillo o herrumbre acompaña al bronce y la suciedad al cuerpo. Pero ni el broncista fabricó el cardenillo, ni los padres engendraron la suciedad, ni Dios creó la maldad [oúte tḕn kakían ho theós]. Es la prolongada permanencia de la generación lo que la hace como cubrirse de eflorescencias e impurezas; y por esta razón Dios instituyó el cambio [tḕn metabolḗn], como una purificación y limpieza de la generación [ὥσπερ ἀνακάθαρσιν τῆς γενέσεως].✦
ὥσπερ ὁ ἰὸς τῷ χαλκῷ καὶ ὁ ῥύπος τῷ σώματι... τὴν μεταβολὴν ὁ θεὸς, ὥσπερ ἀνακάθαρσιν τῆς γενέσεως: Famosa teodicea hermética: el mal no es creación positiva de Dios, sino adherencia accidental de la materia sujeta al tiempo —comparable a la pátina de óxido (iós) en el bronce—, y el cambio cósmico (metabolḗ) es el crisol purificador instituido por Dios para rejuvenecer la creación.
εἶτα τῷ μὲν αὐτῷ ζωγράφῳ ἔξεστι καὶ οὐρανὸν ποιῆσαι καὶ γῆν καὶ θάλασσαν καὶ θεοὺς καὶ ἀνθρώπους καὶ πάντα τὰ ἄλογα καὶ ἄψυχα, τῷ δὲ θεῷ οὐ δυνατὸν πάντα ποεῖν; ὦ τῆς πολλῆς ἀνοίας καὶ ἀγνωσίας τῆς περὶ τὸν θεὸν. τὸ γὰρ πάντων καινότατον πάσχουσιν οἱ τοιοῦτοι· τὸν γὰρ θεὸν φάσκοντες εὐσεβεῖν τε καὶ εὐλογεῖν, τῷ μὴ τὴν τῶν πάντων ποίησιν αὐτῷ ἀνατιθέναι, οὔτε τὸν θεὸν οἴδασι, πρὸς δὲ τῷ μὴ εἰδέναι, καὶ τὰ μέγιστα εἰς αὐτὸν ἀσεβοῦσι, πάθη αὐτῷ περιτιθέντες ὑπεροψίαν ἢ ἀδυναμίαν. εἰ γὰρ μὴ πάντα ποεῖ, ὑπερηφανῶν οὐ ποιεῖ ἤ μὴ δυνάμενος· ὅπερ ἐστὶν ἀσεβές.
Además, ¿acaso a un mismo pintor le es lícito pintar el cielo, la tierra, el mar, los dioses, los hombres y todos los seres irracionales e inanimados, y a Dios no le será posible hacer todas las cosas? ¡Oh cuán grande insensatez e ignorancia acerca de Dios! Pues quienes así piensan sufren la más extraña de las contradicciones: afirmando venerar y bendecir a Dios al no atribuirle la creación de todas las cosas, ni conocen a Dios y, además de no conocerlo, cometen contra Él la mayor impiedad al atribuirle pasiones humanas como el desdén soberbio [hyperopsía] o la impotencia [adynamía]. Porque si Él no hace todas las cosas, deja de hacerlas o bien por soberbia o bien por no poder hacerlas, lo cual es impío decir.
ὁ γὰρ θεὸς ἓν μόνον πάθος ἔχει, τὸ ἀγαθόν, ὁ δὲ ἀγαθὸς οὔτε ὑπερήφανος οὔτε ἀδύνατος. τοῦτο γάρ ἐστιν ὁ θεὸς, τὸ ἀγαθόν, ἡ πᾶσα δύναμις τοῦ ποιεῖν τὰ πάντα, πᾶν δὲ τὸ γεννητὸν ὑπὸ τοῦ θεοῦ γέγονεν, ὅπερ ἐστὶν ὑπὸ τοῦ ἀγαθοῦ καὶ τοῦ τὰ πάντα δυναμένου ποιεῖν. εἰ δὲ πῶς μὲν αὐτὸς ποιεῖ, πῶς δὲ τὰ γινόμενα γίνεται βούλει μαθεῖν, ἔξεστί σοι· ἴδε εἰκόνα καλλίστην καὶ ὁμοιοτάτην,
Pues Dios tiene una sola pasión —si así cabe llamarla—: el Bien; y quien es bueno no es ni soberbio ni impotente. Porque esto es Dios: el Bien, que posee toda la potencia de hacer todas las cosas; y todo lo engendrado ha llegado a ser por obra de Dios, es decir, por obra del Bien y de Aquel que todo lo puede hacer. Y si quieres aprender cómo hace Él y cómo llegan a ser las cosas que nacen, te es lícito verlo: contempla una imagen hermosísima y sumamente semejante.
ἴδε γεωργὸν σπέρμα καταβάλλοντα εἰς τὴν γῆν, ὅπου μὲν πυρόν, ὅπου δὲ κριθήν, ὅπου δὲ ἄλλο τι τῶν σπερμάτων. ἴδε τὸν αὐτὸν ἄμπελον φυτεύοντα καὶ μηλέαν καὶ τὰ ἄλλα τῶν δένδρων. οὕτω καὶ ὁ θεὸς ἐν μὲν οὐρανῷ ἀθανασίαν σπείρει, ἐν δὲ γῇ μεταβολήν, ἐν δὲ τῷ παντὶ ζωὴν καὶ κίνησιν. ταῦτα δὲ οὐ πολλά ἐστιν, ἀλλ’ ὀλίγα καὶ εὐαρίθμητα· τὰ γὰρ πάντα τέσσαρὰ ἐστι καὶ αὐτὸς ὁ θεὸς καὶ ἡ γένεσις, ἐν οἷς τὰ ὄντα ἐστίν.
Mira al labrador que arroja la semilla en la tierra: aquí trigo, allí cebada, y más allá alguna otra de las simientes; mira al mismo hombre plantando la vid, el manzano y los demás árboles. Así también Dios siembra en el cielo la inmortalidad, en la tierra el cambio, y en el Todo la vida y el movimiento. Y estos principios no son muchos, sino pocos y fáciles de contar: pues en total son cuatro [los elementos], y además Dios mismo y la generación, en los cuales están contenidos todos los seres.✦
οὕτω καὶ ὁ θεὸς ἐν μὲν οὐρανῷ ἀθανασίαν σπείρει, ἐν δὲ γῇ μεταβολήν, ἐν δὲ τῷ παντὶ ζωὴν καὶ κίνησιν: Imagen final de Dios como el Sembrador cósmico que esparce inmortalidad en las esferas celestes, transformación renovadora en la tierra, y vida y movimiento en la totalidad del universo.
Fuente del texto original: Texto griego: Gustav Parthey, Hermetis Trismegisti Poemander, Berlín, Fr. Nicolai, 1854 (dominio público). Texto latino: Johannes Petreius, De Alchemia (Tabula Smaragdina), Núremberg, 1541 (dominio público). Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).