Nawawī 24
الْحَدِيثُ الرَّابِعُ وَالْعِشْرُونَ · Nawawī 24
عَنْ أَبِي ذَرٍّ الْغِفَارِيِّ رَضِيَ اللهُ عَنْهُ عَنْ النَّبِيِّ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ فِيمَا يَرْوِيهِ عَنْ رَبِّهِ تَبَارَكَ وَتَعَالَى، أَنَّهُ قَالَ: يَا عِبَادِي: إنِّي حَرَّمْت الظُّلْمَ عَلَى نَفْسِي، وَجَعَلْته بَيْنَكُمْ مُحَرَّمًا؛ فَلَا تَظَالَمُوا. يَا عِبَادِي! كُلُّكُمْ ضَالٌّ إلَّا مَنْ هَدَيْته، فَاسْتَهْدُونِي أَهْدِكُمْ. يَا عِبَادِي! كُلُّكُمْ جَائِعٌ إلَّا مَنْ أَطْعَمْته، فَاسْتَطْعِمُونِي أُطْعِمْكُمْ. يَا عِبَادِي! كُلُّكُمْ عَارٍ إلَّا مَنْ كَسَوْته، فَاسْتَكْسُونِي أَكْسُكُمْ. يَا عِبَادِي! إنَّكُمْ تُخْطِئُونَ بِاللَّيْلِ وَالنَّهَارِ، وَأَنَا أَغْفِرُ الذُّنُوبَ جَمِيعًا؛ فَاسْتَغْفِرُونِي أَغْفِرْ لَكُمْ.
De parte de Abū Dharr al-Ghifārī —que Dios esté complacido con él—, del Profeta —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—, en lo que transmite de su Señor, Bendito y Exaltado sea, que Él dijo: «¡Oh siervos Míos! Ciertamente he prohibido la injusticia (ẓulm) para Mí mismo y la he hecho prohibida entre ustedes: no cometan, pues, injusticia unos contra otros. ¡Oh siervos Míos! Todos ustedes están extraviados salvo aquel a quien Yo he guiado: pídanme, pues, la guía y Yo los guiaré. ¡Oh siervos Míos! Todos ustedes están hambrientos salvo aquel a quien Yo he alimentado: pídanme, pues, el alimento y Yo los alimentaré. ¡Oh siervos Míos! Todos ustedes están desnudos salvo aquel a quien Yo he vestido: pídanme, pues, el vestido y Yo los vestiré. ¡Oh siervos Míos! Ciertamente ustedes yerran de noche y de día, y Yo perdono todos los pecados: pídanme, pues, perdón (istaghfirūnī) y Yo los perdonaré.✦
Primer gran ḥadīth qudsī («dicho sagrado» en que el Profeta transmite la palabra de Dios en primera persona, introducido por la fórmula fīmā yarwīhi ʿan Rabbihi, «en lo que transmite de su Señor») incluido por an-Nawawī; corresponde también al n.º 17 de la colección clásica Al-Aḥādīth al-Qudsiyya. ẓulm (ظُلْم): injusticia, opresión o transgresión del derecho ajeno.
يَا عِبَادِي! إنَّكُمْ لَنْ تَبْلُغُوا ضُرِّي فَتَضُرُّونِي، وَلَنْ تَبْلُغُوا نَفْعِي فَتَنْفَعُونِي. يَا عِبَادِي! لَوْ أَنَّ أَوَّلَكُمْ وَآخِرَكُمْ وَإِنْسَكُمْ وَجِنَّكُمْ كَانُوا عَلَى أَتْقَى قَلْبِ رَجُلٍ وَاحِدٍ مِنْكُمْ، مَا زَادَ ذَلِكَ فِي مُلْكِي شَيْئًا. يَا عِبَادِي! لَوْ أَنَّ أَوَّلَكُمْ وَآخِرَكُمْ وَإِنْسَكُمْ وَجِنَّكُمْ كَانُوا عَلَى أَفْجَرِ قَلْبِ رَجُلٍ وَاحِدٍ مِنْكُمْ، مَا نَقَصَ ذَلِكَ مِنْ مُلْكِي شَيْئًا.
»¡Oh siervos Míos! Ciertamente ustedes jamás alcanzarán a perjudicarme para causarme daño, y jamás alcanzarán a beneficiarme para causarme provecho. ¡Oh siervos Míos! Si el primero de ustedes y el último de ustedes, los humanos de ustedes y los genios (jinn) de ustedes, tuvieran el corazón del hombre más piadoso (atqā) de entre ustedes, eso no aumentaría en nada Mi reino. ¡Oh siervos Míos! Si el primero de ustedes y el último de ustedes, los humanos de ustedes y los genios de ustedes, tuvieran el corazón del hombre más perverso (afjar) de entre ustedes, eso no disminuiría en nada Mi reino.✦
Afirmación clásica de la absoluta autosuficiencia (ghinā) de Dios: la obediencia o desobediencia de las criaturas no añade ni resta nada al Ser divino, sino que revierte íntegramente sobre los propios seres humanos (cf. Corán 17:7 y 35:15).
يَا عِبَادِي! لَوْ أَنَّ أَوَّلَكُمْ وَآخِرَكُمْ وَإِنْسَكُمْ وَجِنَّكُمْ قَامُوا فِي صَعِيدٍ وَاحِدٍ، فَسَأَلُونِي، فَأَعْطَيْت كُلَّ وَاحِدٍ مَسْأَلَته، مَا نَقَصَ ذَلِكَ مِمَّا عِنْدِي إلَّا كَمَا يَنْقُصُ الْمِخْيَطُ إذَا أُدْخِلَ الْبَحْرَ. يَا عِبَادِي! إنَّمَا هِيَ أَعْمَالُكُمْ أُحْصِيهَا لَكُمْ، ثُمَّ أُوَفِّيكُمْ إيَّاهَا؛ فَمَنْ وَجَدَ خَيْرًا فَلْيَحْمَدْ اللَّهَ، وَمَنْ وَجَدَ غَيْرَ ذَلِكَ فَلَا يَلُومَن إلَّا نَفْسَهُ . رَوَاهُ مُسْلِمٌ
»¡Oh siervos Míos! Si el primero de ustedes y el último de ustedes, los humanos de ustedes y los genios de ustedes, se pusieran de pie en una misma llanura y Me pidieran, y Yo diera a cada uno lo que pide, eso no disminuiría lo que hay junto a Mí sino como disminuye la aguja [el agua] cuando se introduce en el mar. ¡Oh siervos Míos! Son únicamente las obras de ustedes, que Yo llevo en cuenta para ustedes y luego se las retribuyo íntegramente: así pues, quien encuentre bien, que alabe a Dios; y quien encuentre otra cosa, que no culpe sino a sí mismo». Lo transmitió Muslim.✦
La imagen de la aguja sumergida en el océano (al-mikhyaṭu idhā udkhila l-baḥr) expresa la relación entre los tesoros finitos pedidos por todas las criaturas y la plenitud inagotable de la generosidad divina.
Fuente del texto original: Texto árabe clásico vocalizado de Al-Arbaʿūn an-Nawawiyya de Yaḥyā ibn Sharaf an-Nawawī (631–676 H / 1233–1277 d. C., los 42 hadices completos) y selección de 18 hadices qudsī canónicos de Al-Aḥādīth al-Qudsiyya (extraídos de Ṣaḥīḥ al-Bukhārī, Ṣaḥīḥ Muslim, Sunan at-Tirmiḏī y Sunan an-Nasāʾī). Traducción directa del árabe clásico al español neutro, notas filológicas y glosario técnico en transliteración ALA-LC simplificada.