Gazal 224 · Dichoso el corazón que no anda tras las miradas
غزل شمارهٔ ۲۲۴ — خوشا دلی که مدام
خوشا دلی که مدام از پِی نظر نرود / به هر دَرَش که بخوانند بیخبر نرود طمع در آن لبِ شیرین نکردَنَم اولی / ولی چگونه مگس از پِی شکر نرود سوادِ دیدهٔ غمدیدهام به اشک مشوی / که نقشِ خالِ توام هرگز از نظر نرود
Dichoso el corazón que no anda siempre tras las miradas / y no acude desprevenido a cualquier puerta a la que lo llamen. Mejor sería no codiciar aquellos labios dulces / pero ¿cómo no ha de ir la mosca tras el azúcar? No laves con lágrimas la negrura de mis ojos afligidos / pues la imagen de tu lunar nunca se irá de mi vista.✦
«La negrura de los ojos» es la pupila, negra como el lunar del Amado.
ز من چو بادِ صبا بویِ خود دریغ مدار / چرا که بی سرِ زلفِ توام به سر نرود دلا مباش چنین هرزه گَرد و هرجایی / که هیچ کار ز پیشت بدین هنر نرود مکن به چشمِ حقارت نگاه در منِ مست / که آبرویِ شریعت بدین قَدَر نرود
No me niegues tu perfume, como la brisa del alba / pues sin la punta de tu rizo nada llega a buen fin para mí. Corazón, no seas tan vagabundo y andariego / pues con esa destreza ningún asunto te sale adelante. No me mires con ojos de desprecio a mí, que estoy ebrio / que el honor de la ley religiosa no se pierde por tan poco.
منِ گدا هوس سروقامتی دارم / که دست در کمرش جز به سیم و زر نرود تو کز مکارمِ اخلاق عالَمی دگری / وفایِ عهدِ من از خاطرت به در نرود سیاه نامهتر از خود کسی نمیبینم / چگونه چون قلمم دودِ دل به سر نرود
Yo, mendigo, deseo a uno de talle de ciprés / cuya cintura no se ciñe con la mano sino con plata y oro. Tú, que por la nobleza de tu carácter eres otro mundo / no olvidarás la lealtad a mi promesa. No veo a nadie de expediente más negro que yo / ¿cómo no ha de subirme a la cabeza, como al cálamo, el humo del corazón?✦
Name-siyah, «de registro negro», es el pecador; el cálamo tiene la punta ennegrecida de tinta, como humo que le sube a la cabeza.
به تاجِ هدهدم از رَه مَبَر که بازِ سفید / چو باشه در پِی هر صیدِ مختصر نرود بیار باده و اول به دستِ حافظ ده / به شرطِ آن که ز مجلس سخن به در نرود
No me desvíes del camino con la corona de la abubilla, que el halcón blanco / no va, como el gavilán, tras cualquier presa menuda. Trae vino y dáselo primero a Hafez / con la condición de que lo que se diga no salga de esta reunión.✦
La abubilla, con su penacho a modo de corona, es la mensajera de Salomón (Corán 27:20-28).
Fuente del texto original: Texto persa: Hafez, Diván (siglo XIV), obra de dominio público, según la edición de Qazvini y Ghani en la transcripción abierta de Ganjoor (github.com/ganjoor/ganjoor-data), que no declara licencia. Completo: 576 poemas y 4625 dísticos, todo lo que Ganjoor da como obra de Hafez; no se incluyen los poemas que solo se le atribuyen (*montasab*) ni el prefacio en prosa del compilador. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).