Gazal 25 · Se abrió la rosa roja y el ruiseñor quedó embriagado
غزل شمارهٔ 25 — شکفته شد گل حمرا و گشت بلبل مست
شکفته شد گل حَمرا و گشت بلبل مست / صَلایِ سرخوشی، ای صوفیانِ باده پرست اساسِ توبه که در محکمی چو سنگ نُمود / ببین که جامِ زُجاجی چه طُرفهاش بشکست بیار باده که در بارگاهِ استغنا / چه پاسبان و چه سلطان، چه هوشیار و چه مست از این رِباط دو در، چون ضرورت است رَحیل / رِواق و طاقِ معیشت، چه سربلند و چه پست مقام عیش میسر نمیشود بیرنج / بلی به حکمِ بلا بستهاند عهدِ الست
Se abrió la rosa carmesí y el ruiseñor quedó embriagado: / ¡es el pregón de la alegre ebriedad, oh sufíes adoradores del vino! El cimiento de la penitencia, que parecía tan sólido como la roca, / mira con qué prodigiosa facilidad lo ha quebrado una frágil copa de cristal. Trae vino, pues en la corte de la Autosuficiencia divina (istighnā) / lo mismo da el centinela que el sultán, lo mismo el sobrio que el ebrio. Puesto que de esta posada de dos puertas es forzoso partir, / ¿qué importa que el pórtico y el arco de nuestra vida sean altos o sean bajos? La morada del gozo espiritual no se alcanza sin dolor: / sí, bajo la condición de la prueba (balā) sellaron las almas el Pacto de Alast.✦
El Gazal 25 (غزل شمارهٔ ۲۵) une el júbilo primaveral de la rosa roja con una profunda meditación sobre la fugacidad de toda grandeza mundana: en este caravanserai de dos puertas (el nacimiento y la muerte), el esplendor de Asaf, el corcel del viento de Salomón y el lenguaje de los pájaros pasaron como el viento.
Juego de palabras intraducible en persa y árabe entre «balā» (بلی, «sí», la respuesta de las almas a Dios en Corán 7:172) y «balā'» (بلا, «prueba, tribulación amorosa»).
به هست و نیست مَرنجان ضمیر و خوش میباش / که نیستیست سرانجامِ هر کمال که هست شکوهِ آصِفی و اسبِ باد و منطقِ طیر / به باد رفت و از او خواجه هیچ طَرف نبست به بال و پَر مرو از ره که تیرِ پرتابی / هوا گرفت زمانی، ولی به خاک نشست زبانِ کِلکِ تو حافظ چه شُکرِ آن گوید / که گفتهٔ سخنت میبرند دست به دست
No atormentes tu mente con el ser y el no ser, y vive sereno, / pues el no-ser es el desenlace de toda perfección finita que existe. La pompa del visir Asaf, el corcel del viento y el lenguaje de los pájaros / se fueron al viento, y de todo ello el señor no obtuvo provecho alguno. No te salgas del camino confiando en tus alas y plumas, pues la flecha disparada / se remonta un instante por los aires, pero al fin cae y se hunde en el polvo. ¿Cómo podría la lengua de tu cálamo, oh Hafez, agradecer dignamente / el que tus poemas pasen de mano en mano por todo el mundo?
Fuente del texto original: Texto persa: Hafez, Diván (siglo XIV), obra de dominio público, según la edición de Qazvini y Ghani en la transcripción abierta de Ganjoor (github.com/ganjoor/ganjoor-data), que no declara licencia; los 688 hemistiquios coinciden al 100 % con ella. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).