Gazal 4 · Brisa del alba, dile con dulzura a aquella gacela agraciada
غزل شمارهٔ 4 — صبا به لطف بگو
صبا به لُطف بگو آن غزالِ رَعنا را / که سَر به کوه و بیابان تو دادهای ما را شِکر فُروش که عُمرَش دراز باد چرا / تَفَقُّدی نَکُنَد طوطیِ شِکرخا را؟ غرورِ حُسنت اجازَت مَگَر نداد اِی گُل / که پُرسِشی نکُنی عَندَلیب شیدا را به خُلق و لطف توان کرد صیدِ اهلِ نظر / به بند و دام نگیرند مرغِ دانا را
Brisa del alba, dile con dulzura a aquella gacela agraciada / que eres tú quien nos ha hecho vagar por montes y desiertos. El vendedor de azúcar —¡que su vida sea larga!—, ¿por qué / no pregunta siquiera por el papagayo que mastica azúcar? ¿Acaso el orgullo de tu hermosura, oh rosa, no te dio permiso / para preguntar por el ruiseñor enloquecido de amor? Con noble carácter y ternura se puede cautivar a los dotados de visión interior: / con lazos y trampas no se atrapa al pájaro sabio.✦
En el Gazal 4 (غزل شمارهٔ ۴), el poeta envía a la brisa matutina (ṣabā) como mensajera ante la gacela esquiva que ha lanzado a los amantes a vagar por montes y desiertos, recordando que las aves sabias del espíritu no se dejan atrapar con lazos ni trampas, sino únicamente con la gracia y la bondad del carácter.
ندانم از چه سبب رنگِ آشنایی نیست / سَهیقَدانِ سیَهچشمِ ماهسیما را چو با حبیب نِشینی و باده پِیمایی / به یاد دار مُحِبّانِ بادپیما را جُز این قَدَر نَتوان گفت در جَمالِ تو عیب / که وضع مِهر و وفا نیست رویِ زیبا را در آسمان نه عجب گَر به گفتهٔ حافظ / سُرودِ زُهره به رقص آورد مسیحا را
No sé por qué motivo no muestran señal alguna de familiaridad / esos seres de talle de ciprés, ojos negros y semblante de luna. Cuando te sientes con el Amado y midas las copas de vino, / acuérdate de los amantes que solo miden el viento con su anhelo. Tan solo este defecto puede señalarse en tu hermosura: / que en ese rostro bello no hay costumbre de ternura y fidelidad. En el cielo no es maravilla si, al compás de los versos de Hafez, / el canto de Venus (Zuhra) hace danzar al mismo Mesías.✦
En la cosmología poética persa, tanto el planeta Venus (زهره, Zuhra, la tañedora celeste) como Jesús el Mesías (مسیحا, Masīḥā) habitan en las esferas celestes superiores.
Fuente del texto original: Texto persa: Hafez, Diván (siglo XIV), obra de dominio público, según la edición de Qazvini y Ghani en la transcripción abierta de Ganjoor (github.com/ganjoor/ganjoor-data), que no declara licencia; los 688 hemistiquios coinciden al 100 % con ella. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).