Gazal 40 · ¡Loado sea Dios, que la puerta de la taberna está abierta!
غزل شمارهٔ 40 — المنة لله که در میکده باز است
اَلْمِنَّةُ لِلَّه که درِ میکده، باز است / زان رو که مرا بر در او، رویِ نیاز است خُمها، همه در جوش و خُروشاند ز مَسْتی / وان می که در آنجاست، حقیقت، نه مَجاز است از وی، همه، مَسْتی و غُرور است و تَکَبُّر / وز ما همه بیچارگی و عَجْز و نیاز است رازی که بَرِ غیر نگفتیم و نگوییم / با دوست بگوییم که او مَحْرَمِ راز است شَرْحِ شِکَنِ زُلْفِ خَم اندر خَمِ جانان / کوتَه نَتَوان کرد که این قِصِّه، دراز است
¡Loado sea Dios (Al-minnatu lillāh), que la puerta de la taberna está abierta, / pues hacia su puerta tengo vuelto mi rostro suplicante! Las tinajas están todas hirviendo y clamando de embriaguez, / y el vino que allí hay es la Realidad verdadera (ḥaqīqat), no una metáfora (majāz). De parte Suya todo es embriaguez, grandeza y soberana majestad; / y de parte nuestra todo es desvalimiento, impotencia e indigencia. El secreto que jamás dijimos ni diremos ante los extraños, / lo diremos al Amigo, pues Él es el confidente del secreto. La explicación de los pliegues del rizo ensortijado del Amado / no puede abreviarse, pues esta historia es interminable.✦
El Gazal 40 (غزل شمارهٔ ۴۰) cierra nuestra selección de cuarenta gazales con un cántico de acción de gracias («¡Al-minnatu lillāh, que la puerta de la taberna está abierta!»): todas las tinajas hierven de embriaguez divina, y el vino que allí se bebe «es la Verdad última (ḥaqīqat), no mera metáfora (majāz)».
«Y el vino que allí hay es la Realidad verdadera (ḥaqīqat), no una metáfora (majāz)» (وان می که در آنجاست حقیقت نه مجاز است): clave hermenéutica del simbolismo báquico de Hafez.
بارِ دِلِ مَجْنون و خَمِ طُرِّهٔ لیلی / رُخسارهٔ مَحمود و کَفِ پایِ اَیاز است بردوختهام دیده چو باز از همه عالَم / تا دیدهٔ من بر رُخِ زیبایِ تو، باز است در کعبهٔ کویِ تو، هر آنکس که بیاید / از قبلهٔ ابرویِ تو در عِیْنِ نماز است ای مجلسیان، سوزِ دلِ «حافظِ» مسکین / از شمع بپرسید که در سوز و گداز است
La carga que pesa en el corazón de Majnūn y la curva del bucle de Laylā / son como la mejilla del sultán Maḥmūd bajo la planta del pie de su siervo Ayāz. Como el halcón, he cosido mis párpados cerrándolos a todo el universo, / desde que mis ojos quedaron abiertos únicamente hacia tu bello rostro. Todo aquel que acude a la Kaaba de tu callejón / se halla en plena oración vuelto hacia la alquibla del arco de tu ceja. ¡Oh asistentes a la asamblea!, por el ardor del corazón del pobre Hafez / pregunten a la vela, que se consume ardiendo y derritiéndose en silencio.
Fuente del texto original: Texto persa: Hafez, Diván (siglo XIV), obra de dominio público, según la edición de Qazvini y Ghani en la transcripción abierta de Ganjoor (github.com/ganjoor/ganjoor-data), que no declara licencia; los 688 hemistiquios coinciden al 100 % con ella. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).