Libro III, 35 · Que no hay seguridad contra la tentación en esta vida
Quod non est securitas a tentatione in hac vita
Fili, nunquam es securus in hac vita: sed quoad vixeris, semper arma spiritualia tibi sunt necessaria. Inter hostes versaris; a dextris et a sinistris impugnaris. Si ergo non uteris undique scuto patientiæ, non eris diu sine vulnere. Insuper si non ponis cor tuum fixe in me cum vera voluntate cuncta patiendi propter me, non poteris ardorem istum sustinere, nec ad palmam pertingere Beatorum. Oportet ergo te viriliter omnia pertransire, et potenti manu uti adversus objecta. Nam vincenti datur manna et torpenti relinquitur multa miseria.
Hijo, nunca estás seguro en esta vida, sino que, mientras vivas, siempre te son necesarias las armas espirituales. Andas entre enemigos; eres combatido por la derecha y por la izquierda. Si, pues, no usas por todas partes el escudo de la paciencia, no estarás mucho tiempo sin herida. Además, si no pones tu corazón firmemente en mí, con verdadera voluntad de padecerlo todo por mí, no podrás sostener este ardor [del combate] ni alcanzar la palma de los bienaventurados. Conviene, pues, que lo atravieses todo varonilmente y que uses mano poderosa contra lo que se te opone. Porque al vencedor se le da el maná, y al perezoso le queda mucha miseria.✦
Ap 2,17.
Si quæris in hac vita requiem: quomodo tunc pervenies ad æternam requiem? Non ponas te ad multam requiem, sed ad magnam patientiam. Quære veram pacem non in terris sed in cælis, non in hominibus nec in cæteris creaturis, sed in Deo solo. Pro amore Dei debes omnia libenter subire, labores scilicet et dolores, tentationes et vexationes, anxietates, et necessitates, infirmitates, injurias, oblocutiones, reprehensiones, humiliationes, confusiones, correctiones et despectiones. Ego reddam ei æternam mercedem pro brevi labore, et infinitam gloriam pro transitoria confusione.
Si buscas descanso en esta vida, ¿cómo llegarás entonces al descanso eterno? No te dispongas para mucho descanso, sino para mucha paciencia. Busca la verdadera paz no en la tierra, sino en el cielo; no en los hombres ni en las demás criaturas, sino solo en Dios. Por amor de Dios debes sufrir de buena gana todas las cosas: trabajos y dolores, tentaciones y vejaciones, angustias y necesidades, enfermedades, injurias, murmuraciones, reprensiones, humillaciones, afrentas, correcciones y desprecios. Yo le daré [a quien así padezca] recompensa eterna por un breve trabajo, y gloria infinita por una afrenta pasajera.
Putas, quod semper habebis pro tua voluntate consolationes spirituales. Sancti mei non habuerunt tales, sed multas gravitates et tentationes varias, magnasque desolationes, sed patienter sustinuerunt se in omnibus et magis confisi sunt Deo quam sibi: scientes quia non sunt condignæ passiones hujus temporis ad futuram gloriam promerendam. Vis tu statim habere, quod multi post multas lacrymas et magnos labores vix obtinuerunt? Exspecta Dominum, viriliter age et confortare; noli diffidere, noli discedere, sed corpus et animam expone constanter pro gloria Dei. Ego reddam plenissime; ego tecum ero in omni tribulatione.
¿Piensas que tendrás siempre consuelos espirituales a tu voluntad? Mis santos no los tuvieron así, sino muchas penas, variadas tentaciones y grandes desolaciones; pero se sostuvieron con paciencia en todo y confiaron más en Dios que en sí mismos, sabiendo que los padecimientos de este tiempo no son dignos de [merecer] la gloria futura. ¿Quieres tener enseguida lo que muchos apenas alcanzaron tras muchas lágrimas y grandes trabajos? Espera al Señor, pórtate varonilmente y cobra ánimo; no desconfíes, no te retires, sino expón con constancia cuerpo y alma por la gloria de Dios. Yo te lo pagaré cumplidísimamente; yo estaré contigo en toda tribulación.✦
Rm 8,18; Sal 27,14.
Fuente del texto original: Texto latino: The Latin Library (thelatinlibrary.com), marcado como dominio público; se han corregido sus erratas evidentes, y donde a esta edición le faltan palabras se traduce lo que dice.