Capítulo 1 · Dones del Cielo
天瑞第一
子列子居鄭圃,四十年人无識者。國君卿大夫眎之,猶眾庶也。國不足,將嫁於衛。弟子曰:「先生往无反期,弟子敢有所謁;先生將何以教?先生不聞壺丘子林之言乎?」子列子笑曰:「壺子何言哉?」雖然,夫子嘗語伯昏瞀人。吾側聞之,試以告女。其言曰:有生不生,有化不化。不生者能生生,不化者能化化。生者不能不生,化者不能不化。故常生常化。常生常化者,无時不生,无時不化。陰陽爾,四時爾,不生者疑獨,不化者往復。往復、其際不可終,疑獨、其道不可窮。《黃帝書》曰:「谷神不死,是謂玄牝。玄牝之門,是謂天地之根。綿綿若存,用之不勤。故生物者不生,化物者不化。自生自化,自形自色,自智自力,自消自息。謂之生化、形色、智力、消息者,非也。」
El maestro Liezi habitó durante cuarenta años en las huertas de Zheng sin que nadie lo conociera; el príncipe del país y los grandes dignatarios lo miraban como a uno más del pueblo común. Habiendo escasez en el Estado, se dispuso a partir hacia Wei. Sus discípulos le dijeron: «Maestro, se marcha usted sin fecha de regreso; nos atrevemos a suplicarle: ¿con qué enseñanza habrá de instruirnos? ¿Acaso no ha escuchado usted las palabras de su maestro Huqiu Zilin (Huzi)?». Liezi sonrió y dijo: «¿Qué palabras pronunció Huzi? Sin embargo, el maestro conversó cierta vez con Bohun Maoren; yo me hallaba a su lado y lo escuché, así que probaré a repetírselo a ustedes. Sus palabras fueron estas: "Hay lo engendrado y hay lo no engendrado; hay lo transformado y hay lo no transformado. Lo no engendrado es capaz de engendrar a lo que nace; lo no transformado es capaz de transformar a lo que se transforma. Lo que nace no puede dejar de nacer; lo que se transforma no puede dejar de transformarse; por eso hay un continuo nacer y un continuo transformarse. Lo que continuamente nace y continuamente se transforma no deja en ningún instante de nacer ni en ningún instante de transformarse: así ocurre con el yin y el yang, así con las cuatro estaciones. Lo no engendrado permanece solitario en su quietud; lo no transformado va y vuelve en giro incesante. De lo que va y vuelve, los límites no pueden agotarse; de lo que permanece solitario, la Vía (Dao) no puede sondearse". El Libro del Emperador Amarillo dice: "El espíritu del valle no muere: se lo llama la Hembra Misteriosa. La puerta de la Hembra Misteriosa se llama la raíz del cielo y de la tierra. Perdura sin fin como un hilo continuo, y por más que se use nunca se agota". Por consiguiente, aquello que da vida a los seres no nace, y aquello que transforma a los seres no se transforma. Todo nace por sí mismo y se transforma por sí mismo; toma por sí mismo figura y color, sabiduría y fuerza, mengua y crecimiento. Decir que alguien lo engendra, transforma, modela, colorea, dota de mente o fuerza y lo hace menguar o crecer de modo intencional es un error».✦
El primer libro del Liezi («Tian Rui» 天瑞篇) expone los fundamentos ontológicos y cosmológicos del taoísmo clásico: aquello que da vida a la vida no nace y aquello que transforma a los seres no se transforma (不生者能生生,不化者能化化); las cuatro etapas primordiales de la génesis cósmica (Taiyi, Taichu, Taishi y Taisu); las cuatro edades de la existencia humana; las tres alegrías de Rong Qiqi y el canto centenario de Lin Lei; la muerte comprendida como el retorno del caminante a su hogar verdadero (歸人); y la célebre parábola del hombre del país de Qi que vivía angustiado temiendo que el cielo se desplomara (杞人憂天).
«Lo no engendrado es capaz de engendrar a lo que nace; lo no transformado es capaz de transformar a lo que se transforma» (不生者能生生,不化者能化化): tesis ontológica inaugural del Liezi.
La cita del «Libro del Emperador Amarillo» (黃帝書) coincide literalmente con el capítulo 6 del «Daodejing» de Laozi.
子列子曰:「昔者聖人因陰陽以統天地。夫有形者生於无形,則天地安從生?故曰:有太易,有太初,有太始,有太素。太易者、未見氣也,太初者、氣之始也,太始者、形之始也,太素者、質之始也。氣形質具而未相離,故曰渾淪。渾淪者、言萬物相渾淪而未相離也。視之不見,聽之不聞,循之不得,故曰易也。易无形埒,易變而為一,一變而為七,七變而為九。九者、氣變之究也,乃復變而為一。一者、形變之始也。清輕者上為天,濁重者下為地,沖和氣者為人;故天地含精,萬物化生。」
El maestro Liezi dijo: «Antaño los sabios se valieron del yin y del yang para comprender la unidad del cielo y de la tierra. Ahora bien, si todo lo que tiene forma nace de lo que carece de forma, ¿de dónde nacieron entonces el cielo y la tierra? Por eso se dice: hubo la Gran Mutación (Taiyi), hubo el Gran Comienzo (Taichu), hubo el Gran Principio (Taishi) y hubo la Gran Simplicidad Originaria (Taisu). En la Gran Mutación aún no se manifestaba el soplo vital (qi); el Gran Comienzo fue el inicio del soplo vital; el Gran Principio fue el inicio de las formas; la Gran Simplicidad fue el inicio de la sustancia material. Cuando el soplo, la forma y la sustancia estuvieron ya presentes pero aún no se habían separado entre sí, ese estado se llamó Caos Indiviso (Hunlun). "Hunlun" significa que los diez mil seres se hallaban fundidos en una sola totalidad sin haberse escindido todavía. Se lo mira y no se lo ve; se lo escucha y no se lo oye; se lo busca al tacto y no se lo alcanza: por eso se lo llama lo Mudable o Sutil (Yi). Lo Sutil no tiene contorno ni frontera; al transformarse se vuelve Uno; el Uno se transforma en Siete, y el Siete se transforma en Nueve. En la novena transformación llega a su culmen y retorna otra vez a transformarse en Uno. El Uno es el comienzo de la transformación de las formas: lo puro y ligero se elevó para formar el cielo; lo turbio y pesado descendió para formar la tierra; y el soplo armonioso e intermedio formó al ser humano. Así, el cielo y la tierra contienen la esencia sutil, y los diez mil seres se transforman y nacen».✦
Las «Cuatro Grandes Etapas Primordiales» (四太: Taiyi 太易, Taichu 太初, Taishi 太始 y Taisu 太素) constituyen la cosmogonía taoísta más sistemática de la antigüedad china.
子列子曰:「天地无全功,聖人无全能,萬物无全用。故天職生覆,地職形載,聖職教化,物職所宜。然則天有所短,地有所長,聖有所否,物有所通。何則?生覆者不能形載,形載者不能教化,教化者不能違所宜,宜定者不出所位。故天地之道,非陰則陽;聖人之教,非仁則義,萬物之宜,非柔則剛:此皆隨所宜而不能出所位者也。故有生者,有生生者;有形者,有形形者;有聲者,有聲聲者;有色者,有色色者;有味者,有味味者。生之所生者死矣,而生生者未嘗終;形之所形者實矣,而形形者未嘗有;聲之所聲者聞矣,而聲聲者未嘗發;色之所色者彰矣,而色色者未嘗顯;味之所味者嘗矣,而味味者未嘗呈:皆无為之職也。能陰能陽,能柔能剛,能短能長,能員能方,能生能死,能暑能涼,能浮能沈,能宮能商,能出能沒,能玄能黃,能甘能苦,能羶能香。无知也,无能也,而无不知也,而无不能也。」
El maestro Liezi dijo: «El cielo y la tierra no poseen todos los méritos por completo, el sabio no posee todas las capacidades por completo y ninguno de los diez mil seres sirve para todos los usos por completo. Por eso el oficio del cielo es engendrar y cobijar, el oficio de la tierra es dar forma y sostener, el oficio del sabio es instruir y transformar, y el oficio de cada ser es cumplir lo que le es propio. Así pues, el cielo tiene algo en que no basta y la tierra algo en que sobresale, el sabio algo en que no acierta y las cosas algo en que se abren paso. ¿Por qué razón? Porque lo que engendra y cobija no puede dar forma y sostener, lo que da forma y sostiene no puede instruir y transformar, quien instruye y transforma no puede violentar lo que es propio de cada ser, y lo que tiene fijada su aptitud no sale de su lugar natural. Por eso la vía del cielo y de la tierra, si no es yin, es yang; la enseñanza del sabio, si no es benevolencia, es rectitud; la índole de los diez mil seres, si no es blanda, es firme: todos ellos siguen lo que les es propio sin poder salir de su lugar. »Así, hay lo que nace y hay lo que da nacimiento al nacer; hay la forma y hay lo que da forma a la forma; hay el sonido y hay lo que hace sonar al sonido; hay el color y hay lo que da color al color; hay el sabor y hay lo que da sabor al sabor. Lo nacido por el nacimiento muere, pero lo que da nacimiento al nacer jamás termina; lo modelado por la forma se vuelve corpóreo, pero lo que da forma a la forma jamás ha tenido figura; lo sonado por el sonido se oye, pero lo que hace sonar al sonido jamás se ha emitido; lo coloreado por el color se manifiesta, pero lo que da color al color jamás se ha mostrado; lo gustado por el sabor se paladea, pero lo que da sabor al sabor jamás se ha exhibido: todo ello es obra del no-actuar (wuwei). Puede ser yin y puede ser yang, puede ser blando y puede ser duro, puede ser corto y puede ser largo, puede ser redondo y puede ser cuadrado, puede dar vida y puede dar muerte, puede ser calor y puede ser frescura, puede flotar y puede hundirse, puede ser la nota gong y puede ser la nota shang, puede salir y puede ocultarse, puede ser oscuro y puede ser amarillo, puede ser dulce y puede ser amargo, puede ser hediondo y puede ser fragante. Carece de saber y carece de poder, y sin embargo no hay nada que no sepa ni nada que no pueda».✦
«Todo ello es obra del no-actuar (皆無為之職也). Carece de saber y carece de poder, y sin embargo no hay nada que no sepa ni nada que no pueda» (無知也,無能也,而無不知也,而無不能也).
《黃帝書》曰:「形動不生形而生影,聲動不生聲而生響,无動不生无而生有。」形、必終者也,天地終乎?與我偕終。終進乎?不知也。道終乎本无始,進乎本不又。有生則復於不生,有形則復於无形。不生者,非本不生者也;无形者,非本无形者也。生者、理之必終者也。終者不得不終,亦如生者之不得不生。而欲恆其生,盡其終,惑於數也。精神者、天之又,骨骸者、地之又。屬天清而散,屬地濁而聚。精神離形,各歸其真;故謂之鬼。鬼者、歸也,歸其真宅。黃帝曰:「精神入其門,骨骸反其根,我尚何存?」人自生至終,大化有四:嬰孩也,少壯也,老耄也,死亡也。其在嬰孩,氣專志一,和之至也;物不傷焉,德莫加焉。其在少壯,則血氣飄溢,欲慮充起;物所攻焉,德故衰焉。其在老耄,則欲慮柔焉;體將休焉,物莫先焉。雖未及嬰孩之全,方於少壯,間矣。其在死亡也,則之於息焉,反其極矣。
El Libro del Emperador Amarillo dice: «Cuando la forma se mueve, no engendra otra forma sino una sombra; cuando el sonido se mueve, no engendra otro sonido sino un eco; cuando la nada se mueve, no engendra la nada sino el ser». Toda forma es algo que necesariamente ha de terminar. ¿Terminarán el cielo y la tierra? Terminarán junto conmigo. ¿Habrá un más allá del término? No lo sé. ¿Terminará el Dao? En su raíz no tuvo comienzo. ¿Avanzará hacia un fin? En su raíz no está sujeto a duración. Lo que tiene vida retorna a lo no nacido; lo que tiene forma retorna a lo sin forma. Pero lo no nacido no es algo que originariamente no naciera, y lo sin forma no es algo que originariamente careciera de forma. Lo que vive es algo que, por ley natural, ha de llegar a su término: lo que termina no puede dejar de terminar, tal como lo que nace no puede dejar de nacer; pretender perpetuar la vida y clausurar su término es ofuscarse ante el curso natural. El espíritu sutil es la porción del cielo; los huesos y el armazón corporal son la porción de la tierra. Lo que pertenece al cielo es puro y se dispersa; lo que pertenece a la tierra es denso y se congrega. Cuando el espíritu se separa de la forma, cada parte retorna a su verdad originaria; por eso a los difuntos se los llama gui (espíritus que retornan). Gui significa «retornar», retornar a su morada verdadera. El Emperador Amarillo dijo: «El espíritu entra por su puerta y los huesos vuelven a su raíz: ¿dónde quedo entonces yo?». Desde que el ser humano nace hasta que llega a su fin, atraviesa cuatro grandes transformaciones: la infancia, la juventud vigorosa, la ancianidad y la muerte. En la infancia, su soplo vital está concentrado y su voluntad es una: es la cumbre de la armonía; las cosas exteriores no lo dañan y nada puede añadirse a su virtud natural (de). En la juventud vigorosa, la sangre y el hálito bullen y se desbordan, y los deseos y cavilaciones se alzan por doquier; las cosas lo asedian y por eso su virtud decae. En la ancianidad, los deseos y cavilaciones se suavizan y el cuerpo se dispone al reposo, sin competir ya por adelantarse a las cosas; aunque no alcanza la plenitud intacta de la infancia, comparado con la juventud vigorosa se halla mucho más cerca de ella. Y cuando llega a la muerte, va hacia el descanso y retorna a su origen supremo.✦
Juego etimológico clásico entre «gui» (鬼, espíritu del difunto) y «gui» (歸, retornar al hogar verdadero).
孔子遊於太山,見榮啟期行乎郕之野,鹿裘帶索,鼓琴而歌。孔子問曰:「先生所以樂,何也?」對曰:「吾樂甚多:天生萬物,唯人為貴。而吾既得為人矣,是一樂也。男女之別,男尊女卑,故以男為貴;吾既得為男矣,是二樂也。人生有不見日月、不免襁褓者,吾既已行年九十矣,是三樂也。貧者、士之常也,死者、人之終也,處常得終,當何憂哉?」孔子曰:「善乎!能自寬者也。」林類年且百歲,底春被裘,拾遺穗於故畦,並歌並進。孔子適衛,望之於野。顧謂弟子曰:「彼叟可與言者,試往訊之!」子貢請行。逆之壠端,面之而歎曰:「先生曾不悔乎,而行歌拾穗?」林類行不留,歌不輟。子貢叩之不已,乃仰而應曰:「吾何悔邪?」子貢曰:「先生少不勤行,長不競時,老无妻子,死期將至:亦有何樂而拾穗行歌乎?」林類笑曰:「吾之所以為樂,人皆有之,而反以為憂。少不勤行,長不競時,故能壽若此。老无妻子,死期將至,故能樂若此。」子貢曰:「壽者、人之情,死者、人之惡。子以死為樂,何也?」林類曰:「死之與生,一往一反。故死於是者,安知不生於彼?故吾知其不相若矣。吾又安知營營而求生之非惑乎?亦又安知吾今之死不愈昔之生乎?」子貢聞之,不喻其意,還以告夫子。夫子曰:「吾知其可與言,果然;然彼得之而不盡者也。」
Confucio paseaba por el monte Tai cuando vio a Rong Qiqi caminando por los campos abiertos de Cheng, vestido con una pelliza de ciervo, ceñido con una cuerda y tañendo el laúd mientras cantaba. Confucio le preguntó: «Maestro, ¿cuál es la razón por la que está usted tan alegre?». Rong Qiqi respondió: «Mis motivos de alegría son muchísimos. De los diez mil seres que el cielo engendra, el ser humano es el más noble, y a mí me ha tocado nacer como ser humano: esta es mi primera alegría. Entre el hombre y la mujer se honra al varón, y yo ya he obtenido nacer varón: esta es mi segunda alegría. Entre los que nacen hay quienes no llegan a ver el sol ni la luna y mueren antes de dejar los pañales, mientras que yo ya he caminado noventa años por la vida: esta es mi tercera alegría. La pobreza es la condición constante del letrado y la muerte es el término natural del ser humano; morando en lo constante y llegando al término natural, ¿de qué habría de afligirme?». Confucio dijo: «¡Excelente! He aquí alguien que sabe darse holgura y paz a sí mismo». Lin Lei tenía casi cien años; al final de la primavera vestía aún su pelliza de piel y recogía espigas olvidadas en los viejos sembrados, cantando sin cesar mientras avanzaba. Confucio, de camino hacia Wei, lo divisó de lejos en el campo y, volviéndose a sus discípulos, dijo: «Con aquel anciano vale la pena conversar; vayan a preguntarle». Zigong pidió ir. Salió a su encuentro al borde del caballón y, mirándolo de frente, suspiró diciendo: «Maestro, ¿acaso no siente usted pesar alguno, para ir cantando mientras recoge espigas?». Lin Lei siguió andando sin detenerse y sin interrumpir su canto. Como Zigong insistía en preguntarle, alzó por fin el rostro y respondió: «¿De qué habría de arrepentirme?». Zigong dijo: «De joven no se afanó usted en la conducta diligente; de adulto no compitió por los honores de su época; en la vejez carece de esposa e hijos, y el plazo de su muerte ya se acerca: ¿qué alegría puede tener usted para recoger espigas cantando?». Lin Lei rió y dijo: «Aquello que para mí es motivo de alegría lo tienen todos los seres humanos, solo que ellos lo convierten en motivo de aflicción. Porque de joven no me afané con ansiedad y de adulto no competí con mi época, he podido alcanzar tan larga vida; porque en la vejez no tengo esposa ni hijos y la hora de mi muerte se acerca, puedo estar así de alegre». Zigong preguntó: «Desear larga vida es el sentimiento natural del hombre y aborrecer la muerte es su aversión común; ¿por qué toma usted la muerte como una alegría?». Lin Lei respondió: «La muerte es a la vida lo que el ir es al volver. ¿Cómo saber si quien muere aquí no nace allá? Por eso sé que no sabemos si una es mejor que la otra. ¿Cómo sé yo si afanarse febrilmente buscando aferrarse a la vida no es un extravío? ¿Y cómo sé si mi muerte de hoy no será mejor que mi vida de ayer?». Zigong lo escuchó sin alcanzar a comprender del todo su sentido, y al volver se lo refirió a su maestro. Confucio dijo: «Sabía yo que era un hombre con quien valía la pena hablar, y así ha sido; aunque ha alcanzado el sentido, todavía no lo ha apurado por completo».✦
Las «tres alegrías de Rong Qiqi» (榮啓期三樂) y el canto de Lin Lei (林類拾穗) son dos de las estampas clásicas de la serenidad taoísta ante la vejez y la muerte.
子貢倦於學,告仲尼曰:「願有所息。」仲尼曰:「生无所息。」子貢曰:「然則賜息无所乎?」仲尼曰:「有焉耳。望其壙,睪如也,宰如也,墳如也,鬲如也,則知所息矣。」子貢曰:「大哉死乎!君子息焉,小人伏焉。」仲尼曰:「賜!汝知之矣。人胥知生之樂,未知生之苦;知老之憊,未知老之佚;知死之惡,未知死之息也。晏子曰:『善哉,古之有死也!仁者息焉,不仁者伏焉。』死也者、德之徼也。古者謂死人為歸人。夫言死人為歸人,則生人為行人矣。行而不知歸,失家者也。一人失家,一世非之;天下失家,莫知非焉。有人去鄉土、離六親、廢家業、遊於四方而不歸者,何人哉?世必謂之為狂蕩之人矣。又有人鍾賢世、矜巧能、脩名譽、誇張於世而不知己者,亦何人哉?世必以為智謀之士。此二者、胥失者也。而世與一不與一,唯聖人知所與、知所去。」
Zigong, fatigado del estudio, dijo a Confucio: «Quisiera hallar un lugar donde descansar». Confucio le respondió: «En la vida no hay dónde descansar». Zigong preguntó: «¿Entonces para mí no existe en absoluto lugar de descanso?». Confucio dijo: «Sí lo hay: mira allá aquellas tumbas, altas y escarpadas, abovedadas como túmulos y redondas como calderos: ahí sabrás dónde está el lugar del descanso». Zigong exclamó: «¡Qué grande es la muerte! En ella descansa el hombre noble y en ella se rinde el hombre mezquino». Confucio dijo: «¡Sí, ya lo has comprendido! Todos los seres humanos conocen la alegría de vivir, pero ignoran la amargura de vivir; conocen el desgaste de la vejez, pero ignoran la holgura de la vejez; conocen el horror de la muerte, pero ignoran el descanso de la muerte. Yanzi decía: "¡Qué bien hicieron los antiguos en tener la muerte! En ella reposa el benevolente y en ella queda sometido el inicuo". La muerte es la frontera donde culmina la virtud. Los antiguos llamaban a los muertos "los que han vuelto a casa" (guiren). Ahora bien, si decir que los muertos son los que han vuelto a casa es verdad, entonces los vivos son caminantes en viaje. Quien camina y no sabe volver ha perdido su hogar. Cuando un solo hombre pierde su hogar, todo el mundo lo reprueba; pero cuando el mundo entero pierde su hogar, nadie sabe reprobarlo. Imaginen a alguien que abandona su tierra natal, se separa de sus parientes, arruina su patrimonio familiar y vaga por las cuatro direcciones sin regresar jamás: ¿qué clase de persona sería? El mundo entero lo llamaría sin duda un loco extraviado. Y, por otra parte, imaginen a alguien que se apega a las apariencias del mundo, se jacta de su destreza y habilidad, cultiva la fama y el renombre y se pavonea ante su época sin saber detenerse jamás: ¿qué clase de persona es a su vez? El mundo entero lo tendrá sin duda por un caballero sabio y sagaz. Ambos han perdido igualmente su ser verdadero, y sin embargo el mundo aprueba al uno y reprueba al otro; solo el sabio conoce a quién acompañar y de qué apartarse».✦
«Los antiguos llamaban a los muertos "los que han vuelto a casa" (古者謂死人為歸人). Si los muertos son los que han vuelto a casa, entonces los vivos son caminantes en viaje (行人)».
杞國有人憂天地崩墜,身亡所寄,廢寢食者;又有憂彼之所憂者,因往曉之,曰:「天、積氣耳,亡處亡氣。若屈伸呼吸,終日在天中行止,奈何憂崩墜乎?」其人曰:「天果積氣,日月星宿,不當墜邪?」曉之者曰:「日月星宿,亦積氣中之有光耀者;只使墜,亦不能有所中傷。」其人曰:「奈地壞何?」曉者曰:「地積塊耳,充塞四虛,亡處亡塊。若躇步跐蹈,終日在地上行止,奈何憂其壞?」其人舍然大喜,曉之者亦舍然大喜。長廬子聞而笑之曰:「虹蜺也、雲霧也、風雨也、四時也,此積氣之成乎天者也。山岳也、河海也、金石也、火木也,此積形之成乎地者也。知積氣也,知積塊也,奚謂不壞?夫天地、空中之一細物,有中之最巨者。難終難窮,此固然矣;難測難識,此固然矣。憂其壞者,誠為大遠;言其不壞者,亦為未是。天地不得不壞,則會歸於壞。遇其壞時,奚為不憂哉?」子列子聞而笑曰:「言天地壞者亦謬,言天地不壞者亦謬。壞與不壞,吾所不能知也。雖然,彼一也,此一也。故生不知死,死不知生;來不知去,去不知來。壞與不壞,吾何容心哉?」舜問乎烝曰:「道可得而有乎?」曰:「汝身非汝有也,汝何得有夫道?」舜曰:「吾身非吾有,孰有之哉?」曰:「是天地之委形也。生非汝有,是天地之委和也。性命非汝有,是天地之委順也。孫子非汝有,是天地之委蛻也。故行不知所往,處不知所持,食不知所以。天地強陽,氣也;又胡可得而有邪?」
En el país de Qi había un hombre que vivía angustiado temiendo que el cielo se desplomara y la tierra se hundiera sin que su cuerpo tuviera dónde posarse, hasta el punto de perder el sueño y el alimento. Hubo otro que se compadeció de aquella angustia suya y fue a esclarecerlo diciéndole: «El cielo no es más que una acumulación de aire (qi), y no hay lugar alguno donde no haya aire. Tú te encoges y te estiras, inspiras y espiras, y pasas el día entero caminando y deteniéndote dentro mismo del cielo: ¿por qué temes entonces que se desplome?». Aquel hombre preguntó: «Si el cielo es en verdad una acumulación de aire, ¿acaso el sol, la luna y las estrellas no deberían caerse?». Quien lo instruía respondió: «El sol, la luna y las estrellas son tan solo aquello que brilla dentro de esa misma acumulación de aire; aun si cayeran, no podrían herir ni aplastar a nadie». El hombre volvió a preguntar: «¿Y qué pasará si la tierra se desmorona?». El otro respondió: «La tierra no es más que una acumulación de terrones que colma las cuatro regiones del espacio; no hay lugar donde no haya terrones. Tú pisas, caminas y das pasos todo el día sobre la tierra: ¿por qué temes que se desmorone?». Aquel hombre quedó aliviado y se llenó de gran alegría; y quien lo había instruido quedó también aliviado y se llenó de gran alegría. Enterado de ello, Chang Luzi se echó a reír y dijo: «El arco iris, las nubes y la niebla, el viento y la lluvia, las cuatro estaciones: todo eso son acumulaciones de soplo que se forman en el cielo. Las montañas y cumbres, los ríos y mares, el metal y la piedra, el fuego y la madera: todo eso son acumulaciones de forma que se constituyen en la tierra. Sabiendo que son una acumulación de aire y una acumulación de terrones, ¿cómo se puede afirmar que jamás se destruirán? El cielo y la tierra son una cosa diminuta dentro del gran vacío, aunque sean la más vasta entre las cosas que tienen ser. Que son difíciles de acabar y difíciles de agotar, es ciertamente así; que son difíciles de medir y difíciles de conocer, es ciertamente así. Quien se angustia temiendo que se desplomen va sin duda demasiado lejos, pero quien asegura que jamás podrán destruirse tampoco está en lo cierto. Si el cielo y la tierra no pueden dejar de deshacerse, algún día retornarán a su disolución; y cuando nos toque el momento de su ruina, ¿cómo no habríamos de afligirnos?». Cuando el maestro Liezi escuchó esto, sonrió y dijo: «Quien dice que el cielo y la tierra se destruirán yerra, y quien dice que el cielo y la tierra no se destruirán yerra también. Si se destruirán o no se destruirán es algo que yo no puedo saber; sin embargo, tanto lo uno como lo otro son una misma cosa. Por eso los vivos no conocen la muerte y los muertos no conocen la vida; lo que viene no conoce lo que se fue y lo que se fue no conoce lo que viene. Que se destruyan o no se destruyan, ¿por qué habría yo de inquietar mi mente con ello?». Shun preguntó a Zheng: «¿Puede uno llegar a poseer el Dao?». Zheng respondió: «Ni siquiera tu propio cuerpo te pertenece: ¿cómo podrías poseer el Dao?». Shun preguntó: «Si mi cuerpo no me pertenece, ¿a quién pertenece entonces?». Zheng respondió: «Es la forma que el cielo y la tierra te han confiado en préstamo. La vida no te pertenece: es la armonía que el cielo y la tierra te han confiado. La naturaleza y el destino no te pertenecen: son el curso natural que el cielo y la tierra te han confiado. Los hijos y los nietos no te pertenecen: son la muda que el cielo y la tierra dejan desprenderse. Por eso se camina sin saber adónde se va, se permanece sin saber qué se retiene y se come sin saber por qué medios. El cielo y la tierra son el movimiento incesante del soplo vital (qi): ¿cómo podría nadie apropiárselos ni poseerlos?».✦
De este pasaje procede el proverbio clásico chino «Qǐ rén yōu tiān» (杞人憂天, «el hombre de Qi teme que se caiga el cielo»), expresión proverbial de toda ansiedad infundada ante lo inabarcable.
Fuente del texto original: Texto chino: edición del Kanseki Repository (Christian Wittern), basada en la del Thesaurus Linguae Sericae, CC BY-SA 4.0; obra de dominio público. Donde una selección salta parte del texto se marca con «……». La columna china se distribuye con esa misma licencia. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).