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China · Liezi (selección)

Capítulo 4 · Confucio

仲尼第四

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仲尼閒居,子貢入侍,而有憂色。子貢不敢問,出告顏回。顏回援琴而歌。孔子聞之,果召回入,問曰:「若奚獨樂?」回曰:「夫子奚獨憂?」孔子曰:「先言爾志。」曰:「吾昔聞之夫子曰:『樂天知命故不憂』,回所以樂也。」孔子愀然有閒曰:「有是言哉?汝之意失矣。此吾昔日之言爾,請以今言為正也。汝徒知樂天知命之无憂,未知樂天知命之有憂之大也。今告若其實:「脩一身,任窮達,知去來之非我,亡變亂於心慮,爾之所謂樂天知命之无憂也。曩吾脩《詩》《書》,正禮樂,將以治天下,遺來世;非但脩一身,治魯國而已。而魯之君臣日失其序,仁義益衰,情性益薄。此道不行一國與當年,其如天下與來世矣?「吾始知《詩》《書》、禮樂无救於治亂,而未知所以革之之方。此樂天知命者之所憂也。雖然,吾得之矣。夫樂而知者,非古人之所謂樂知也。无樂无知,是真樂真知;故无所不樂,无所不知,无所不憂,无所不為。「《詩》《書》、禮樂,何棄之有?革之何為?」顏回北面拜手曰:「回亦得之矣。」出告子貢。子貢茫然自失,歸家淫思七日,不寢不食,以至骨立。顏回重往喻之,乃反丘門,絃歌誦書,終身不輟。陳大夫聘魯,私見叔孫氏。叔孫氏曰:「吾國有聖人。」曰:「非孔丘邪?」曰:「是也。」「何以知其聖乎?」叔孫氏曰:「吾常聞之顏回曰:『孔丘能廢心而用形。』」陳大夫曰:「吾國亦有聖人,子弗知乎?」曰:「聖人孰謂?」曰:「老聃之弟子有亢倉子者,得聃之道,能以耳視而目聽。」魯侯聞之大驚,使上卿厚禮而致之。亢倉子應聘而至。魯侯卑辭請問之。亢倉子曰:「傳之者妄。我能視聽不用耳目,不能易耳目之用。」魯侯曰:「此增異矣。其道奈何?寡人終願聞之。」亢倉子曰:「我體合於心,心合於氣,氣合於神,神合於无。其有介然之有、唯然之音,雖遠在八荒之外,近在眉睫之內,來干我者,我必知之。乃不知是我七孔四支之所覺,心腹六藏之所知,其自知而已矣。」魯侯大悅。他日以告仲尼,仲尼笑而不荅。

Confucio se hallaba retirado en su morada con semblante triste cuando entró Zigong a asistirlo. Zigong no se atrevía a preguntarle nada; salió a contárselo a Yan Hui, y Yan Hui tomó su cítara y se puso a cantar. Al oírlo, Confucio mandó llamar a Yan Hui y le preguntó: «¿Por qué estás tú solo tan alegre?». Yan Hui respondió: «¿Y por qué está el Maestro solo tan triste?». Confucio dijo: «Dime primero tu pensamiento». Yan Hui respondió: «Antaño escuché decir al Maestro: "Quien se regocija en el Cielo y comprende el destino no tiene tristeza alguna". Por eso estoy alegre». Confucio mudó el semblante por un instante y dijo: «¿Acaso pronuncié yo tales palabras? Has entendido mal su sentido: aquellas fueron palabras mías de otro tiempo, pero te ruego que tomes por norma mis palabras de hoy. Tú solo conoces la ausencia de tristeza de quien se regocija en el Cielo y comprende el destino, pero aún no conoces la gran tristeza que alberga quien se regocija en el Cielo y comprende el destino. Ahora te diré la verdad de ello: cultivar la propia persona, dejarse llevar en el infortunio o en el éxito y saber que lo que viene y lo que se va no depende de mi yo, sin que las mudanzas turben los pensamientos del corazón: eso es lo que tú llamas la ausencia de tristeza de quien se regocija en el Cielo y comprende el destino. Antaño yo ordené las Odas y los Documentos y rectifiqué los ritos y la música con el propósito de gobernar el mundo y legar una norma a las generaciones venideras, no simplemente para cultivar mi propia persona y ordenar el reino de Lu. Pero en Lu el soberano y los ministros pierden día tras día su orden propio, la benevolencia y la rectitud decaen más y más, y los sentimientos naturales se vuelven cada vez más mezquinos. Si esta vía no logra practicarse ni siquiera en un solo país ni en mi propio tiempo, ¿qué será del mundo entero y de las edades venideras? Entonces empecé a comprender que las Odas, los Documentos, los ritos y la música no bastan para remediar el orden ni el desorden, sin saber aún con qué método transformarlos: esta es la tristeza de quien se regocija en el Cielo y comprende el destino. Sin embargo, ahora ya he dado con ello: lo que los antiguos llamaban alegría y saber no era alegrarse de algo ni saber algo; no tener alegría determinada ni saber determinado es la verdadera alegría y el verdadero saber. Por eso nada hay de que no se alegre, nada que no sepa, nada de que no se duela y nada que no haga. ¿Por qué habría de abandonar las Odas, los Documentos, los ritos y la música, o para qué habría de reformarlos?». Yan Hui, vuelto hacia el norte, juntó las manos haciendo reverencia y dijo: «También Hui lo ha comprendido ya». Salió y se lo comunicó a Zigong; Zigong quedó perplejo y como fuera de sí, volvió a su casa y meditó absorto durante siete días sin dormir ni comer hasta quedarse en los huesos; Yan Hui fue de nuevo a esclarecerlo, y entonces regresó a la escuela de Confucio a cantar al son de las cuerdas y recitar los libros sin cesar hasta el fin de su vida. Un gran dignatario del Estado de Chen fue en misión diplomática a Lu y visitó en privado al señor Shusun. Shusun le dijo: «En nuestro país hay un hombre santo». «¿No será Kong Qiu (Confucio)?», preguntó el dignatario. «Sí, él es». «¿Y en qué se conoce que es santo?». Shusun respondió: «Oí decir cierta vez a Yan Hui que Kong Qiu es capaz de dejar en suspenso su mente calculadora y obrar únicamente con su cuerpo». El dignatario de Chen dijo: «También en nuestro país hay un hombre santo; ¿acaso no lo sabe usted?». «¿Quién es ese santo?». Respondió: «Entre los discípulos de Lao Dan hay uno llamado Kangcangzi, que ha alcanzado el Dao de Lao Dan y es capaz de mirar con los oídos y escuchar con los ojos». Enterado el marqués de Lu, quedó maravillado y envió a un alto ministro con ricos presentes para invitarlo. Kangcangzi acudió a la invitación y el marqués de Lu le preguntó con humildes palabras sobre aquel prodigio. Kangcangzi respondió: «Quienes lo han contado así se equivocan: yo soy capaz de ver y escuchar sin valerme de los ojos ni de los oídos, pero no puedo intercambiar la función de los ojos por la de los oídos». El marqués de Lu dijo: «¡Eso es más admirable todavía! ¿Cómo es esa vía suya? Deseo ardientemente escucharla». Kangcangzi dijo: «Mi cuerpo se une a mi mente, mi mente se une al soplo vital (qi), el soplo vital se une al espíritu sutil (shen) y el espíritu sutil se une a la Nada (wu). Por eso, en cuanto surge el más mínimo ser o resuena el más tenue sonido —ya se encuentre lejos, más allá de los ocho confines salvajes, o ya esté cerca, entre mis cejas y mis pestañas— y viene a tocarme, yo lo conozco infaliblemente; pero no sé si lo han percibido mis siete aberturas sensoriales y mis cuatro miembros o si lo han sabido mi corazón y mis seis entrañas: simplemente se conoce por sí mismo, y nada más». El marqués de Lu se alegró grandemente y otro día se lo refirió a Confucio; Confucio sonrió y no respondió nada.✦

2

初,子列子好游。壺丘子曰:「禦寇好游,游何所好?」列子曰:「游之樂所玩无故。人之游也,觀其所見;我之游也,觀其所變。游乎游乎!未有能辨其游者。」壺丘子曰:「禦寇之游。固與人同歟,而曰固與人異歟?凡所見,亦恆見其變。玩彼物之无故,不知我亦无故。務外游,不知務內觀。外游者,求備於物;內觀者,取足於身。取足於身,游之至也;求備於物,游之不至也。」於是列子終身不出,自以為不知游。壺丘子曰:「游其至乎!至游者,不知所適;至觀者,不知所眡。物物皆游矣,物物皆觀矣,是我之所謂游,是我之所謂觀也。故曰:游其至矣乎!游其至矣乎!」……堯治天下五十年,不知天下治歟,不治歟?不知億兆之願戴己歟?不願戴己歟?顧問左右,左右不知。問外朝,外朝不知。問在野,在野不知。堯乃微服游於康衢,聞兒童謠曰:「立我蒸民,莫匪爾極。不識不知,順帝之則。」堯喜問曰:「誰教爾為此言?」童兒曰:「我聞之大夫。」問大夫。大夫曰:「古詩也。」堯還宮,召舜,因禪以天下。舜不辭而受之。關尹喜曰:「在己无居,形物其箸。其動若水,其靜若鏡,其應若響。故其道若物者也。物自違道,道不違物。善若道者,亦不用耳,亦不用目,亦不用力,亦不用心。欲若道而用視聽形智以求之,弗當矣。瞻之在前,忽焉在後;用之彌滿,六虛廢之,莫知其所。亦非有心者所能得遠,亦非无心者所能得近。唯默而得之而性成之者得之。知而亡情,能而不為,真知真能也。發无知,何能情?發不能,何能為?聚塊也,積塵也,雖无為而非理也。」

En sus comienzos, el maestro Liezi amaba viajar. Su maestro Huqiuzi (Huzi) le preguntó: «Yukou, a ti que tanto te gusta viajar, ¿qué es lo que amas en los viajes?». Liezi respondió: «El deleite de viajar reside en que aquello que uno contempla nunca permanece igual. Cuando los demás hombres viajan, contemplan lo que tienen ante la vista; cuando yo viajo, contemplo cómo se transforma todo. ¡Viajar, sí, viajar! Nadie sabe distinguir todavía el verdadero sentido del viaje». Huqiuzi le dijo: «¡El viaje de Yukou es en realidad idéntico al de los demás hombres, por más que pretenda diferenciarse de ellos! Todo cuanto cualquiera ve es siempre algo que está cambiando sin cesar. Te deleitas en que las cosas exteriores nunca permanecen viejas, pero ignoras que también tú mismo te renuevas sin cesar. Te afanas en el viaje exterior y no sabes dedicarte a la contemplación interior. Quien viaja hacia afuera busca la plenitud en las cosas; quien contempla hacia adentro halla la suficiencia en su propio ser. Hallar la suficiencia en sí mismo es la cumbre del viajar; buscar la plenitud en las cosas exteriores es un viajar imperfecto». A partir de entonces Liezi no volvió a salir de su casa durante el resto de su vida, considerando que antes no sabía qué era viajar. Huqiuzi dijo entonces: «¡Cuán sublime es el verdadero viaje! Quien alcanza el viaje supremo no sabe adónde va; quien alcanza la contemplación suprema no sabe qué está mirando: cada cosa es para él lugar de viaje y cada cosa es para él lugar de contemplación. Esto es lo que yo llamo viajar y esto es lo que yo llamo contemplar. Por eso digo: ¡cuán sublime es el viaje supremo, cuán sublime es el viaje supremo!». El emperador Yao había gobernado el mundo durante cincuenta años y no sabía si el mundo estaba bien gobernado o no lo estaba, ni sabía si los millones de habitantes del pueblo deseaban tenerlo por soberano o no lo deseaban. Consultó a sus asistentes cercanos, y sus asistentes no lo sabían; preguntó en la corte exterior, y la corte exterior no lo sabía; preguntó a los sabios retirados en el campo, y tampoco lo sabían. Entonces Yao se vistió con ropas sencillas de plebeyo y salió a pasear por las encrucijadas de los caminos, donde escuchó a un niño cantar esta copla: «Quien dio sustento a nuestro pueblo numeroso, todo procede de tu perfección suprema; sin saberlo y sin notarlo, seguimos la ley natural del Soberano». Lleno de alegría, Yao le preguntó: «¿Quién te ha enseñado a decir estas palabras?». El niño respondió: «Se las oí al gran dignatario». Preguntó al dignatario, y el dignatario respondió: «Es un poema antiguo». Yao regresó entonces a su palacio, convocó a Shun y abdicó en él el gobierno del mundo; y Shun lo recibió sin rehusar. Guanyin Xi dijo: «En quien no aloja un yo fijo dentro de sí, todas las cosas con forma se manifiestan con claridad. Su movimiento es como el agua, su quietud es como el espejo y su respuesta es como el eco. Por eso el Dao se aviene con todas las cosas: son las cosas las que se apartan por sí mismas del Dao, pero el Dao jamás se aparta de las cosas. Quien se identifica diestramente con el Dao no necesita valerse de los oídos, ni de los ojos, ni de la fuerza, ni de la mente calculadora; en cambio, quien pretende alcanzar el Dao empleando la vista, el oído, el cuerpo y el ingenio jamás dará con él. Lo miras delante y de pronto está detrás; cuando obra, colma las seis direcciones del vacío, y cuando se recoge, nadie sabe dónde mora; tampoco es algo que quien tiene intención egoica pueda alejar, ni algo que quien carece de intención pueda acercar: solo lo alcanza quien llega a ello en silencio y lo consuma por su propia naturaleza. Conocer sin pasión egoica y poder sin acción forzada: ese es el verdadero conocer y el verdadero poder. Si brota del no-saber, ¿cómo podría haber pasión? Si brota del no-poder, ¿cómo podría haber acción forzada? Son terrones acumulados y polvo congregado: aunque no obren intencionalmente, no por ello carecen de orden natural».✦

Fuente del texto original: Texto chino: edición del Kanseki Repository (Christian Wittern), basada en la del Thesaurus Linguae Sericae, CC BY-SA 4.0; obra de dominio público. Donde una selección salta parte del texto se marca con «……». La columna china se distribuye con esa misma licencia. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).