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China · Liezi (selección)

Capítulo 7 · Yang Zhu

楊朱第七

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楊朱曰:「百年、壽之大齊,得百年者千无一焉。設有一者,孩抱以逮昏老,幾居其半矣。夜眠之所弭,晝覺之所遺,又幾居其半矣。痛疾哀苦,亡失憂懼,又幾居其半矣。量十數年之中,逌然而自得亡介焉之慮者,亦亡一時之中爾。則人之生也奚為哉?奚樂哉?為美厚爾,為聲色爾。而美厚復不可常猒足,聲色不可常翫聞。乃復為刑賞之所禁勸,名法之所進退;遑遑爾競一時之虛譽,規死後之餘榮;偊偊爾順耳目之觀聽,惜身意之是非;徒失當年之至樂,不能自肆於一時。重囚纍梏,何以异哉?太古之人知生之暫來,知死之暫往;故從心而動,不違自然所好;當身之娛非所去也,故不為名所勸。從性而游,不逆萬物所好;死後之名非所取也,故不為刑所及。名譽先後,年命多少,非所量也。楊朱曰:「萬物所異者生也,所同者死也。生則有賢愚、貴賤,是所異也;死則有臭腐、消滅,是所同也。雖然,賢愚、貴賤非所能也,臭腐、消滅亦非所能也。故生非所生,死非所死;賢非所賢,愚非所愚,貴非所貴,賤非所賤。然而萬物齊生齊死,齊賢齊愚,齊貴齊賤。十年亦死,百年亦死。仁聖亦死,凶愚亦死。生則堯、舜,死則腐骨;生則桀、紂,死則腐骨。腐骨一矣,孰知其異?且趣當生,奚遑死後?」

Yang Zhu dijo: «Cien años son el límite máximo de la longevidad, y ni uno entre mil hombres llega a cumplir esos cien años. Y aun suponiendo que haya uno que los alcance, la infancia en brazos y la vejez decrépita ocupan ya casi la mitad de ese tiempo; lo que se pierde durmiendo de noche y lo que se desperdicia sin darnos cuenta despiertos de día ocupa casi la mitad de lo restante; y los dolores y enfermedades, las tristezas y amarguras, las pérdidas, angustias y temores ocupan a su vez casi la mitad de lo que queda. Si contamos los diez o pocos más años que restan, el tiempo en que uno vive holgado y dueño de sí mismo, libre por completo de la preocupación más mínima, no llega siquiera al espacio de una sola hora. Entonces, ¿para qué vive el hombre y dónde está su alegría? Solo en la buena mesa y el abrigo, solo en la música y la belleza; pero ni la buena mesa y el abrigo pueden saciarse siempre, ni la música y la belleza pueden gozarse sin tregua, y encima el hombre se deja prohibir y espolear por los castigos y las recompensas, empujar y frenar por los nombres y las leyes: corre jadeante tras la vana fama de un instante, calcula la gloria póstuma para después de muerto y camina encogido vigilando lo que ven sus ojos y oyen sus oídos y angustiándose por lo que es correcto o incorrecto para su cuerpo y su mente, perdiendo en vano la dicha suprema de sus mejores años sin ser capaz de vivir libre y espontáneamente un solo momento. ¿En qué se diferencia eso de un reo cargado de cadenas y grilletes? Los hombres de la alta antigüedad sabían que la vida viene por un instante y que la muerte se va también en un instante: por eso se movían siguiendo el corazón sin violentar lo que la naturaleza ama; no rechazaban el gozo presente de la vida y por eso no se dejaban arrastrar por la ambición de la fama; paseaban siguiendo su índole espontánea sin contrariar la inclinación de los diez mil seres, y como no buscaban renombre para después de la muerte, los castigos no los alcanzaban jamás. Que la fama llegara antes o después y que los años de vida fueran muchos o pocos eran cosas que ni siquiera se ponían a calcular». Yang Zhu dijo: «Aquello en que difieren los diez mil seres es la vida; aquello en que todos se igualan es la muerte. En la vida hay sabios y necios, nobles y plebeyos: en eso se diferencian. En la muerte hay hedor y podredumbre, disolución y extinción: en eso son todos idénticos. Y sin embargo, ser sabio o necio, noble o plebeyo no depende de nuestra voluntad, como tampoco dependen de ella la podredumbre y la extinción. Por eso la vida no la engendramos nosotros ni la muerte la morimos por elección nuestra; la sabiduría no es mérito nuestro ni la necedad culpa nuestra; la nobleza no es obra nuestra ni la bajeza tampoco. Así pues, todos los seres nacen por igual y mueren por igual, son por igual sabios y necios, nobles y plebeyos. Quien vive diez años muere y quien vive cien años muere también; el santo y el benevolente mueren y el malvado y el necio mueren también. En vida fueron Yao y Shun, y en la muerte son huesos podridos; en vida fueron Jie y Zhou, y en la muerte son huesos podridos. Los huesos podridos son todos unos y los mismos: ¿quién podría distinguir su diferencia? ¡Atendamos pues con presteza a la vida presente: qué tiempo tenemos de preocuparnos por lo que vendrá después de la muerte!».✦

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楊朱曰:「伯成子高不以一毫利物,舍國而隱耕。大禹不以一身自利,一體偏枯。古之人損一毫利天下、不與也,悉天下奉一身、不取也。人人不損一毫,人人不利天下,天下治矣。」禽子問楊朱曰:「去子體之一毛以濟一世,汝為之乎?」楊子曰:「世固非一毛之所濟。」禽子曰:「假濟,為之乎?」楊子弗應。禽子出語孟孫陽。孟孫陽曰:「子不達夫子之心,吾請言之。有侵若肌膚獲萬金者,若為之乎?」曰:「為之。」孟孫陽曰:「有斷若一節得一國,子為之乎?」禽子默然有閒。孟孫陽曰:「一毛微於肌膚,肌膚微於一節,省矣。然則積一毛以成肌膚,積肌膚以成一節。一毛固一體萬分中之一物,柰何輕之乎?」禽子曰:「吾不能所以荅子。然則以子之言問老聃、關尹,則子言當矣;以吾言問大禹、墨翟,則吾言當矣。」孟孫陽因顧與其徒說他事。……楊朱曰:「人肖天地之䫉,懷五常之性,有生之最靈者也。人者、爪牙不足以供守衛,肌膚不足以自捍禦,趨走不足以逃利害,无毛羽以禦寒暑,必將資物以為養(性),任智而不恃力。故智之所貴,存我為貴;力之所賤,侵物為賤。然身非我有也,既生,不得不全之;物非我有也,既有,不得而去之。身固生之主,物亦養之主。雖全生,(身)不可有其身;雖不去物,不可有其物。有其物,有其身,是橫私天下之身,橫私天下之物。不橫私天下之身,不橫私天下物者,其唯聖人乎!公天下之身,公天下之物,其唯至人矣!此之謂至至者也。」楊朱曰:「生民之不得休息,為四事故:一為壽,二為名,三為位,四為貨。有此四者,畏鬼,畏人,畏威,畏刑:此謂之遁民也。可殺可活,制命在外。不逆命,何羨壽?不矜貴,何羨名?不要勢,何羨位?不貪富,何羨貨?此之謂順民也。天下无對,制命在內。故語有之曰:人不婚宦,情欲失半;人不衣食,君臣道息。周諺曰:「田父可坐殺。」晨出夜入,自以性之恆;啜菽茹藿,自以味之極;肌肉麤厚,筋節腃急,一朝處以柔毛綈幕,薦以粱肉蘭橘,心㾓體煩,內熱生病矣。商、魯之君與田父侔地,則亦不盈一時而憊矣。故野人之所安,野人之所美,謂天下无過者。昔者、宋國有田夫,常衣縕黂,僅以過冬。暨春東作,自曝於日,不知天下之有廣廈隩室,綿纊狐狢。顧謂其妻曰:『負日之煊,人莫知者;以獻吾君,將有重賞。』里之富室告之曰:『昔人有美戎菽,甘枲莖芹萍子者,對鄉豪稱之。鄉豪取而嘗之,蜇於口,慘於腹,眾哂而怨之,其人大慚。子、此類也。』」

Yang Zhu dijo: «Bocheng Zigao no quiso sacrificar ni un solo pelo de su cuerpo para beneficiar a las cosas: renunció a su principado y se retiró a arar la tierra como campesino. El Gran Yu no conservó su propio cuerpo en provecho suyo y trabajó hasta que la mitad de su cuerpo quedó paralizada y seca. Los hombres de la antigüedad no habrían dado un solo pelo de su cuerpo para beneficiar al mundo entero, ni habrían aceptado tampoco que el mundo entero se pusiera al servicio de su sola persona. Cuando nadie daña un solo pelo suyo y nadie pretende beneficiar interesadamente al mundo, el mundo entero queda en paz y bien gobernado». El maestro Qin (Qin Guli, discípulo de Mozi) preguntó a Yang Zhu: «Si arrancándote un solo pelo del cuerpo pudieras salvar a todo el mundo, ¿lo harías?». Yang Zhu respondió: «El mundo ciertamente no puede salvarse con un solo pelo». Qinzi insistió: «Pero suponiendo que sí pudiera salvarse, ¿lo harías?». Yang Zhu no le respondió. Qinzi salió y se lo contó a Mengsun Yang. Mengsun Yang dijo: «No has comprendido el corazón de nuestro maestro; permíteme explicártelo. Si por dejarte herir la piel y la carne obtuvieras diez mil monedas de oro, ¿lo harías?». «Lo haría», respondió Qinzi. Mengsun Yang preguntó: «Y si por dejarte amputar un miembro obtuvieras un reino entero, ¿lo harías?». Qinzi guardó silencio un buen rato. Mengsun Yang prosiguió: «Que un pelo es menos que la piel y la carne, y que la piel y la carne son menos que un miembro entero, está bien claro. Sin embargo, acumulando pelos se forma la piel y la carne, y acumulando piel y carne se forma un miembro. Un solo pelo es ciertamente una de las diez mil partes que integran el cuerpo: ¿cómo se lo podría despreciar a la ligera?». Qinzi dijo: «No sé cómo responderte; pero si lleváramos tus palabras ante Lao Dan y Guanyin, dirían que tú tienes razón, mientras que si lleváramos las mías ante el Gran Yu y Mo Di, dirían que la razón la tengo yo». Mengsun Yang se volvió entonces hacia sus discípulos y se puso a hablar de otro asunto. Yang Zhu dijo: «El ser humano se asemeja a la especie del cielo y de la tierra y alberga la naturaleza de las cinco virtudes constantes: es el más despierto e inteligente de todos los seres vivos. Pero sus uñas y dientes no le bastan para defenderse, su piel y su carne no le bastan para protegerse, su carrera no le basta para alcanzar el provecho y huir del daño, y carece de pelaje y plumas para resguardarse del frío y del calor: necesita forzosamente servirse de las cosas exteriores para sustentarse, confiando en la inteligencia y no en la fuerza bruta. Por eso lo que la verdadera inteligencia estima es preservar el propio ser, y lo que desprecia en la fuerza es agredir y usurpar las cosas. Sin embargo, este cuerpo no es propiedad privada mía, aunque una vez nacido no pueda dejar de conservarlo íntegro; y las cosas exteriores tampoco son propiedad privada mía, aunque una vez habidas no pueda prescindir de ellas. El cuerpo es ciertamente el señor de la vida y las cosas son el señor del sustento; mas aunque conserve íntegra la vida no puedo adueñarme de mi cuerpo como posesión privada, y aunque no prescinda de las cosas no puedo adueñarme de las cosas como posesión privada. Adueñarse de las cosas y adueñarse del cuerpo es usurpar egoístamente el cuerpo que pertenece al universo y las cosas que pertenecen al universo. ¡Solo el Hombre Santo no usurpa egoístamente el cuerpo del universo ni las cosas del universo! Hacer común con el universo el propio cuerpo y hacer comunes con el universo las cosas: ¡eso solo lo alcanza el Hombre Supremo! Y a eso se llama la cumbre de lo supremo». Yang Zhu dijo: «Los hombres no logran descansar jamás por causa de cuatro cosas: la primera es la larga vida, la segunda es la fama, la tercera es el rango y la cuarta son las riquezas. Quien corre tras estas cuatro cosas teme a los espíritus, teme a los hombres, teme al poder y teme a los castigos: a ese se lo llama un hombre prófugo de sí mismo (dunmin); pueden matarlo o dejarlo vivir, pues el mando de su destino está fuera de él. En cambio, quien no violenta su destino, ¿por qué envidiaría la larga vida? Quien no se pavonea de honores, ¿por qué codiciaría la fama? Quien no ambiciona el poder, ¿por qué desearía los cargos? Quien no tiene avidez de riquezas, ¿por qué perseguiría las mercancías? A ese se lo llama un hombre acorde con la naturaleza (shunmin): no tiene antagonista en el mundo entero y el mando de su destino reside dentro de él. Por eso dice el proverbio: "Si los hombres no buscaran bodas ni cargos públicos, las pasiones y deseos se reducirían a la mitad; si los hombres no dependieran del vestido y el alimento, cesaría la servidumbre entre soberanos y súbditos". Un refrán de Zhou decía: "A un labriego basta sentarlo en el lujo para matarlo". Sale al alba y regresa de noche teniéndolo por ley constante de su naturaleza; sorbe gachas de habas y come hojas de verdura teniéndolo por el colmo del buen sabor; su carne es recia y curtida y sus tendones y coyunturas son firmes; pero si una mañana lo alojan entre suaves pieles y cortinajes de seda y le sirven manjares de grano selecto, carnes finas, orquídeas y naranjas, su corazón se angustia, su cuerpo se embota y el fuego interior le provoca una enfermedad. Y a la inversa, si el príncipe de Shang o el de Lu tuvieran que cambiar su puesto con el labriego en el campo, no pasaría ni una sola hora sin que cayeran extenuados. Por eso cada hombre sencillo cree que no hay en el mundo nada que supere aquello en que él se siente cómodo y aquello que a él le parece delicioso. Antaño había en el país de Song un labrador que vestía siempre estopa de cáñamo remendada, con la que apenas lograba pasar el invierno. Cuando llegaban las labores de primavera y exponía su espalda al calor del sol, ignorando que existieran en el mundo amplios palacios, cámaras abrigadas, sedas acolchadas y pellizas de zorro y tejón, se volvió hacia su mujer y le dijo: "La delicia de calentar la espalda al sol no la conoce nadie; si voy a ofrecérsela a nuestro soberano, seguro me dará una gran recompensa". Un hombre rico de la aldea le dijo entonces: "Había una vez alguien a quien le parecían exquisitas las habas silvestres y dulces los tallos de cáñamo, el apio de monte y las lentejas de agua, y se los alabó al magnate de la comarca. El magnate los mandó recoger y los probó: le escocieron la boca y le retorcieron el vientre; todos se burlaron de aquel hombre y se enojaron con él, dejándolo corrido de vergüenza. Tú eres exactamente igual que él"».✦

Fuente del texto original: Texto chino: edición del Kanseki Repository (Christian Wittern), basada en la del Thesaurus Linguae Sericae, CC BY-SA 4.0; obra de dominio público. Donde una selección salta parte del texto se marca con «……». La columna china se distribuye con esa misma licencia. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).