Capítulo 8 · Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú llamados a Xibalbá
Are chicut xchicabÿh chic v bi qui cahau ri hun ahpu xbalan que xcacamuh chuvi xapu xcacamuh vbixic vꜩihoxic puch qui qaholaxic ri hun ahpu xbalanq’ xa nicah xchicabÿh, xa chacab v bixic quicahau.
Ahora diremos también el nombre del padre de Hunahpú e Ixbalanqué. Lo pasaremos por encima; solo por encima pasaremos el relato, la historia del engendramiento de Hunahpú e Ixbalanqué. Solo la mitad diremos, solo una parte del relato de su padre.
Vae cute vꜩihoxic. are qui bi ri hunhunahpu, que vqhaxic are cut qui cahau ri xpiyacoc xmucane chiquecumal chiacabal xealaxic ri hunhunahpu, vvcub hun ahpu cumal xpiyacoc, xmucane are curi hunhunahpu e caib xeralcualah, e pu caib v qahol, hun baꜩ vbi nabe al, hun choven chicut vbi vcab al are cut vbi qui chuch va xbaquiyalo chuqhaxic rixoquil hun hunahpu. Are curi vvcub hun ahpu mahabi rixoquil xavlaquel, xapu vcab xa qahol vqoheic enimaC ahnaoh, nim puch quetamabal enic vachinel, varal chuvach vleuh xavꜩ quiqoheic qui yaquieic puch xquicutu nauiquil chiquivach ri hun baꜩ, hun chouen, hunhunahpu, cah çu v qahol eahbix, e apu hꜩibenai pu ah cot, eahxit, e ah puvac xevxic ri hun baꜩ, hun choven, are curi hunhunahpu, vcub hunahpu xazac, xachaah chiquibano hu ta quih, xa e cacab chiquiculelaah quib e cahib chi conohel ta quecuchmaihic pa hom chul cu ri, voc ilol que vzamahel huracan chi chipi caculha, raxa caculha.
He aquí la historia. Estos son los nombres de Hun Hunahpú, como se les llama; y sus padres eran Xpiyacoc y Xmucané. En la noche nacieron Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú, de Xpiyacoc y Xmucané. Hun Hunahpú engendró a dos, dos fueron sus hijos: Hun Batz se llamaba el primer hijo, Hun Chouén se llamaba el segundo hijo. Y el nombre de su madre es Xbaquiyaló, como se llamaba la mujer de Hun Hunahpú. En cuanto a Vucub Hunahpú, no tuvo mujer; estaba solo, se quedó como muchacho nomás. Eran grandes sabios, grande era su conocimiento; eran videntes aquí, sobre la faz de la tierra; buena era su existencia y buena su conducta. Mostraron su sabiduría a Hun Batz y Hun Chouén, hijos de Hun Hunahpú: flautistas, cantores, cerbataneros, escribanos y pintores, talladores, joyeros y orfebres llegaron a ser Hun Batz y Hun Chouén. En cambio, Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú solo jugaban a los dados y a la pelota todos los días; de dos en dos se enfrentaban, los cuatro juntos, cuando se reunían en el juego de pelota. Y allí llegaba a mirarlos el Voc, el mensajero de Huracán, Chipi Caculhá, Raxa Caculhá.✦
«Hun Hunahpú» significa «Uno Cazador» (Uno Ahpú, nombre de día del calendario); «Vucub Hunahpú», «Siete Cazador». Hun Batz y Hun Chouén son «Uno Mono» y «Uno Artesano», también nombres de días.
Xbaquiyaló: Ximénez lo glosa como "huesos atados".
Voc: ave mensajera de Huracán, identificada con un halcón.
are curi voc maui nah varal chuvach vleuh maui nah chixibalba chire libah chi chopon chic chicah ruq huracan xeyaluh varal chuvach vleuh, xcaminac ca cut qui chuch ri hun baꜩ hun chouen. are cut vbeel xibalba xechaah vi ta xquita cut hun came, vvcub came rahaual xibalba naquipa ri caban chuvach vleuh xa quenicnotic, xa pu quehuminic quebe ta tacoc varal tah queul chaah vi quecachac ta cut xa mahabi canimaxic cumal, mahabi quinim, mapuhabi qui xob cuxic xax quehiquic vloc paca vi xe qha cut conoh xibalba.
Este Voc no estaba lejos de aquí, de la tierra, ni lejos de Xibalbá; en un instante llegaba al cielo junto a Huracán. Se quedaron aquí, sobre la faz de la tierra, y ya había muerto la madre de Hun Batz y Hun Chouén. Y en el camino de Xibalbá jugaban a la pelota; entonces los oyeron Hun Camé y Vucub Camé, señores de Xibalbá: «¿Qué es lo que hacen sobre la faz de la tierra? Solo están haciendo temblar, solo están alborotando. ¡Que vayan a llamarlos! ¡Que vengan aquí a jugar a la pelota, para que los venzamos! Porque no nos obedecen, no nos tienen respeto ni miedo; solo están peleando ahí encima de nosotros», dijeron todos los de Xibalbá.✦
Xibalbá: el inframundo, reino de los señores de la muerte y la enfermedad.
Hun Camé y Vucub Camé: «Uno Muerte» y «Siete Muerte», nombres calendáricos; son los señores principales de Xibalbá.
ta xquicam qui naoh conohel ri qui bi hun came, vvcub came, enimac catol ꜩih. are curi ahauab ro nohel yaol vpatan rahauarem puch huhunchi ahauab rumal hun came, vvcub came. are curi xiquiripat, cuchumaquic vbi ahau, are cut quipatan riquic chuyabihvinac. are chicuri ahal puh, ahal eana chic, qui ahauab are cut cahauarem ri chizipohic vi nac chipe puh chirih racan chipeeana chirih v vach chueanel chuqhaxic cate cut rahauarem ahal puh, ahal eana vi.
Entonces tomaron consejo todos los llamados Hun Camé, Vucub Camé, grandes jueces. Y todos los señores a quienes daban su cargo y su señorío, a cada uno de los señores, Hun Camé y Vucub Camé: Xiquiripat y Cuchumaquic, nombres de señores, cuyo cargo es la sangre con que enferman a la gente. Luego Ahalpuh y Ahalganá, también señores; y su señorío es hinchar a la gente, hacer que salga pus de sus piernas, que salga amarillez de sus rostros, lo que se llama chuq'anal: este, pues, es el señorío de Ahalpuh y Ahalganá.✦
Xiquiripat y Cuchumaquic: Ximénez glosa "angarilla voladora" y "sangre junta"; causan las enfermedades de la sangre.
Ahalpuh: «el que hace la pus»; Ahalganá: «el que hace la amarillez» (ictericia).
Chuq'anal: enfermedad de amarillez o ictericia.
are curichi ahau, chamia bac, chamia holom rahchami xibalba xa bac, qui chamÿ are cut cahchamÿal ri chibaquir vinac. qui ꜩih chi bac chi holom chic ta chicamic, zÿah bac xu pan chicamouic, are vpatan vi cha mÿa bac chamÿaholom quibi. are chicuri ahau ahalmez, ahaltocob qui bi are qui patan ri xa chiculvachih vinac v ve ꜩamez, ve pe pu chirih ha chuva ha chiculvachix vi xa chiquitocota chibe hupuloc chuvach vleuh ta chicamic are cut cahauarem ahalmez ahaltocob que vqhaxic.
Y estos otros señores, Chamiabac y Chamiaholom, eran los alguaciles de Xibalbá; solo de hueso eran sus varas. Y su alguacilazgo era enflaquecer a los hombres, hasta que de veras quedaban hechos huesos, hechos calaveras, cuando morían; solo hueso y vientre [quedaban] al morir. Ese era el cargo de los que se llamaban Chamiabac y Chamiaholom. Y estos otros señores se llamaban Ahalmez y Ahaltocob. Su cargo era hacer que al hombre le sobreviniera [la desgracia], ya delante de su casa, ya detrás de su casa; que le sobreviniera y lo traspasaran, y cayera de bruces sobre la tierra y muriera. Ese era el señorío de Ahalmez y Ahaltocob, como se dice.✦
Chamiabac y Chamiaholom: Ximénez los traduce «vara de hueso» y «vara de calavera».
Ahalmez y Ahaltocob: Ximénez los glosa «el que hace basura» y «el que causa miseria».
are chicuri ahau xic patan quibi are cahauarem ri vinac chicam pa be xa rax camic chuqhaxic chipe quic pu chi ta chicamic chuxauah quic xa huhun chi patan qui telelaon xa chiquicozih v culel vqux vinac ta chicam pabe. xa chiquiculmah aponoc ve chibinic chicul are cut cahauarem xic patan ri. are cut xquicuc quinaoh ri ta xeꜩaixic ta xecotobax puch hun hunahpu, vvcubhun ahpu. are xquiraih xibalba, ri queꜩabal hun hunahpu vvcub hun ahpu ri qui ꜩuum qui bate, qui pach cab, qui iachvach, vach zot puch.
Y estos otros señores se llamaban Xic y Patán. Su señorío era sobre el hombre que muere en el camino, la que se llama muerte repentina: le hacían venir sangre a la boca cuando moría, vomitando sangre. Cada uno tenía su cargo, su carga: solo le apretaban la garganta y el corazón al hombre, para que muriera en el camino; solo hacían que [la muerte] lo alcanzara cuando iba caminando. Ese era el señorío de Xic y Patán. Estos fueron los que juntaron su pensamiento cuando fueron perseguidos y acosados Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú. Lo que deseaba Xibalbá eran los aparejos de juego de Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú: sus cueros, sus yugos, sus guantes, sus diademas y sus máscaras,✦
Xic y Patán: Ximénez los traduce «gavilán» y «mecapal».
Los cueros, yugos, guantes, diademas y máscaras son las protecciones y atavíos de los jugadores de pelota.
quicauubal hun hunahpu vucub hunahpu. are chicut xchicabÿh chic qui bÿc chi xibalba xecanah cu canoc ri hun baꜩ chouen vqahol hun hunahpu. xcaminac oc qui chuch cachui chic qui chacatahic chic hun baꜩ hun chouen cumal hun ahpu xbalanque.
los atavíos de Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú. Y ahora contaremos su ida a Xibalbá. Dejaron atrás a Hun Batz y Hun Chouén, hijos de Hun Hunahpú; ya había muerto su madre. [Después] contaremos también cómo fueron vencidos Hun Batz y Hun Chouén por Hunahpú e Ixbalanqué.
Cate cut qui petic zamahel ru mal hun came, vvcub came quix bec ixrah popachih he i taca ri hun hunahpu, vvcub hun ahpu quixqha ta quixopon cuq quepe toc queqha ahauab chivech varal tah queul chaaha vi cuq chicacaztah ta cavach cuq quiꜩih cacamaihah qui chi quehe ta cut quepe vi queqha ahauab chiquicam cu vloc ri qui choconizan, qui bate, qui pa ch cab chipe naipuch riqui quiqque qha ahauab, quixqha ta quixoponoc xevqhaxic ri zamahel are cut qui zamahel ri tucur, chabi tucur, huracan tucur, caquix tucur, holom tucur quevqhaxic vzamahel xibalba are ri qhabi tucur queheri qhab.
Entonces vinieron los mensajeros de Hun Camé y Vucub Camé: «Vayan, ustedes, ahpop achih, vayan a llamar a Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú. Díganles: “Vengan con nosotros”. “Que vengan”, dicen los señores. Que vengan aquí a jugar a la pelota con nosotros, para que se nos alegren los ojos con ellos, porque de veras nos maravillan. Que vengan, pues, dicen los señores, y que traigan acá sus aparejos de juego, sus yugos, sus guantes; que vengan también sus pelotas de hule, dicen los señores. Díganselo cuando lleguen», les fue dicho a los mensajeros. Y estos eran los mensajeros, los tecolotes: Chabi Tucur, Huracán Tucur, Caquix Tucur y Holom Tucur; así se llamaban los mensajeros de Xibalbá. Chabi Tucur era como una flecha,✦
ahpop achih: título de los mensajeros; ahpop es «el de la estera», cargo de señorío, y achih, «varón, guerrero».
Tucur: tecolote. Chabi Tucur, «tecolote flecha»; Huracán Tucur, «tecolote de una pierna»; Caquix Tucur, «tecolote guacamaya»; Holom Tucur, «tecolote cabeza».
xa copquic, are curi huracan tucur xa hun racan qo v xic. are curi caquix tucur ꜫaꜫ rih qo v xic, are chi naipuch ri holom tucur xa vtuquel vholom mahabi racan xa v xic qolic e cahib ri zamahel rahpop achihab quecalem ta xepe cut chila chi xibalba libah chi xevlic e cu tacal chuvi hom quechaah cut hun hunahpu vvcub hun ahpu pahom ri nim xob carchah chuqhaxic e cu tacatoh ri tucur chuvi hom ta xquizac cut quiꜩih xavi xere vcholic vꜩih hun came, vvcub came ahal puh, ahal cana chamia bac, chamia holom, xiquiripat, cuchumaquic, ahalmez, ahal tocob, xic patan quibi conohel ahauab xꜩac quiꜩih cumal tucur.
solo veloz. Huracán Tucur tenía una sola pierna, y tenía alas. Caquix Tucur tenía roja la espalda, y tenía alas. Y Holom Tucur era solo su cabeza: no tenía piernas, solo tenía alas. Cuatro eran los mensajeros, los ahpop achih. Salieron, pues, de allá, de Xibalbá; llegaron velozmente y se posaron sobre el juego de pelota. Jugaban Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú en el juego de pelota llamado Nim Xob Carchah. Los tecolotes se posaron sobre el juego de pelota y dieron su mensaje, en el orden mismo de las palabras de Hun Camé, Vucub Camé, Ahalpuh, Ahalganá, Chamiabac, Chamiaholom, Xiquiripat, Cuchumaquic, Ahalmez, Ahaltocob, Xic y Patán, como se llamaban todos los señores. Así dieron su mensaje los tecolotes.✦
Nim Xob Carchah: juego de pelota de Carchah; el nombre suele relacionarse con San Pedro Carchá, en la Verapaz.
maquiꜩih caqha ahau hun came, vvcub came? quiꜩih bala queqha ohna cu achbilai ive. chicam vloc ri ronohel queꜩabal queqha ahauab, vꜩ bala cohiuoiobeh na ohna capixabah canna ca chuch xeqha cut xebe cut chicochoch xeqha cut chire qui chuch xcaminac oc qui cahau hona ixca chuch xa et culic mi xul v zamahel ahau camol que, quepetoc caqha cut queqha tacol que xchicanah cu cana va ca quic xeqha cut cate xbe quixima canoc puvi ha qohul na cate chica choconizah chic xa quixꜩuan oc, xa pu quixbixan oc, quix siban oc, quixcoton oc, chi mecoh cochoch chimecoh puch vqux ivatit. xevqhax cut hun baꜩ hun choven ta xepixabaxic quzquz cut choc qui chuch ri xmucane. hona mahabi cohcamic mixbizonic xeqha ta xebec hun hunahpu, vvcub hun ahpu.
«¿Acaso es verdad lo que dicen los señores Hun Camé y Vucub Camé?» «De veras lo dicen, y nosotros los acompañaremos. “Que traigan todos sus aparejos de juego”, dicen los señores.» «Está bien; espérennos, que vamos a despedirnos de nuestra madre», dijeron. Se fueron, pues, a su casa, y le dijeron a su madre —porque ya había muerto su padre—: «Nos vamos, madre nuestra, pero nuestra ida será en vano. Han llegado los mensajeros del señor a llevarnos. “Que vengan”, dicen, según dijeron los enviados. Aquí se quedará, como prenda, nuestra pelota», dijeron. Y entonces fueron a colgarla en el tapanco de la casa. «Ya volveremos a jugar con ella. Y ustedes, solo toquen la flauta, solo canten, pinten y esculpan; calienten nuestra casa y calienten el corazón de su abuela», les fue dicho a Hun Batz y Hun Chouén cuando les dieron sus consejos. Muy afligida estaba su madre, Xmucané, y lloraba. «No te aflijas; nos vamos, pero aún no hemos muerto», dijeron al partir Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú.✦
Xmucané es en realidad la madre de Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú y la abuela de Hun Batz y Hun Chouén.
Cate puch ta xebec hun hunahpu, vvcub hun ahpu xcamquibe cumal ri zamahel, ta xecahcut pu beal xibalba, xuluxuh vchi cumuc, xecah cut ta xeel chicu aponoc chuchihal ha zivan ub nuzivan cul, cu ziuan vbi xeecovi xeeco chicut chupan halhal ha zimah, maui ahílan zimah xeicovi maui xetocotahic ta xeopon chicut chi a chiquiquia xeicou chiri maui xcucah xeopon chi a vtuquel puch chi a maui xechacatahic xaui xeicou chic ta xeopon chicut pacahib xalcat be, cachiri cut xechacatah vi pacahib xalcat be hun ꜫaꜫabe, hun cut queca be, zaqui be hun, hun cut ꜫana be cahib be.
Y cuando se fueron Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú, los mensajeros los llevaron por delante. Así bajaron por el camino de Xibalbá, por unas gradas muy empinadas. Bajaron, y llegaron a la orilla de un río que corre entre barrancos; Nuzivan Cul y Cuzivan se llaman. Y pasaron por ellos; pasaron luego por ríos revueltos y por puntas, puntas sin número, y no se hirieron. Llegaron después a la orilla de un río de sangre; lo pasaron, y no bebieron. Llegaron a otro río, solo de agua, y no fueron vencidos; lo pasaron también. Y llegaron a la encrucijada de cuatro caminos; allí fueron vencidos, en la encrucijada de cuatro caminos: uno era el camino rojo, otro el camino negro, uno el camino blanco y otro el camino amarillo; cuatro caminos.✦
Ximénez vierte el nombre de estos barrancos como «fuerte barranca».
Los cuatro colores de los caminos (rojo, negro, blanco y amarillo) son los de los cuatro rumbos del mundo en la tradición maya.
are cut xqhau ri queca be in quinicamo in vbe ahau xqhau ri be chiricut xeqhacatah vi are xquitaqueh ri be xibalba ta xeopon cut pa qui popobal rahaual xibal ba xechacatah chicut chiri. are nabe cubulel ri. xapoy xa aham che cautalic cumal xibalba. are cut nabe xquiquihila cala hun came, xeqha chire ri poy, cala vvcub came xe qha chic chire ri aham che ma cu xeqhacovic. catecut xehumuhub rahaual xibalba chi ꜩe xa quehumin chic chiꜩe conohel ahauab rumal xechacomahic chiqui qux xquichac ri hunhunahpu, vvcub hun ahpu xeꜩeen na.
Y habló el camino negro: «A mí me tomarán, yo soy el camino del señor», dijo el camino. Allí fueron vencidos: tomaron el camino de Xibalbá. Y cuando llegaron a la sala del consejo de los señores de Xibalbá, también allí fueron vencidos. Los primeros que estaban sentados no eran sino muñecos, hombres de palo, arreglados por Xibalbá. A ellos saludaron primero: «Buenos días, Hun Camé», le dijeron al muñeco. «Buenos días, Vucub Camé», le dijeron al hombre de palo. Pero no respondieron. Entonces estallaron en carcajadas los señores de Xibalbá; reían a gritos todos los señores, porque se sentían vencedores en su corazón: habían vencido a Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú. Y se rieron mucho.
cate cut xeqhau chic hun came, vvcub came vꜩbala mi x ixulic chuvec chicaza v vach ibate, ipachcab xevqhax cut quixcu vloc chi catem xevqhaxic vtuquel cu catanalah abah qui tem xyaic xecat chicut chui tem, quiꜩihvi xepizcalih chic chuvi tem maui xeyacamaric quiꜩihvi xevalehic xcat qui culibal. cate cut xeꜩeen chic xibalba, xepichicharic chiꜩe xvinaquiriheic vcumaꜩ ꜩe chiquiqux chiquiqui quib. chiquibaquib chiꜩe conohel rahaual xibalba. xa hix chiha, ve chibe yaoc ichah izic chi varabal xevqhaxcut cate cut xeoponic pa quecuma ha vtuquel queeum vpam chihata xquicam cut qui naoh xibalba, xa quecapuzu chuec xa labe huzu huzu quecamic rumal ri queꜩabal ri ca chahibal queqha cu ri xibalba chiquibil quib.
Entonces hablaron Hun Camé y Vucub Camé: «Qué bien que hayan venido. Mañana preparen sus yugos, sus guantes», les dijeron. «Siéntense en nuestro asiento», les dijeron. Pero el asiento que les dieron era solo una piedra ardiente. Se sentaron sobre el asiento, y de veras se quemaron sobre el asiento; de veras se retorcieron, no aguantaron, y se les quemaron las asentaderas. Entonces volvieron a reír los de Xibalbá; se ahogaban de risa, les nacía la serpiente [el retortijón] de la risa en el corazón, en la sangre, en los huesos; reían todos los señores de Xibalbá. «Vayan, pues, a aquella casa; allá les llevarán su ocote y su cigarro, en el dormitorio», les dijeron. Y llegaron a la Casa Oscura; solo oscuridad había dentro de la casa. Entonces tomaron su decisión los de Xibalbá: «Destrocémoslos mañana; que mueran de prisa, de prisa, por sus aparejos de juego, con los que nos ofenden», se dijeron entre sí los de Xibalbá.✦
Casa Oscura: la primera de las casas de prueba de Xibalbá.
are curi quichah xacoloquic cha zaquitoc vbi ri chah v chah xibalba xa hucul quichaah xahuzuc chiyohyox bac chicou vi ri qui chaah xibalba xeoc cut ri hunhunahpu, vvcub hun ahpu chupan ri queeumaha ta xbe cu yaoc quichah xa hun chi chah zihom chic xeruq hun came vvcub came ruq huhun qui zic xaui ꜩihon chic xel cuq ahauab ta xbe cu yaoc cuq ri hunhunahpu, vvcub hun ahpu, echocochoh chi vloc pa queeum ta xopon ri yaol quichah ruq qui zic cahulhut ri chah xoc aponoc ri quichah e quiꜩiha ri huhun qui zic he chul quiya chizaquiric maui chiquizic xaui xere v vach chulquimoloba que qha ahauab chive xevqhaxic xechacatah cut.
Su ocote era una bola de pedernal, de la que se llama zaquitoc: ese era el ocote de Xibalbá. Puntiagudo, afilado, duro como el hueso era el pedernal de Xibalbá. Entraron, pues, Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú en la Casa Oscura, y fueron a darles su ocote: un solo ocote encendido les mandaron Hun Camé y Vucub Camé, junto con un cigarro para cada uno, también encendido, que les enviaron los señores. Fueron a dárselos a Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú. Estaban acurrucados en la oscuridad cuando llegó el que les llevaba el ocote y los cigarros. Resplandeciente entró el ocote. «Que enciendan su ocote y sus cigarros; que vengan a devolverlos al amanecer; que no los acaben, sino que así, enteros, vengan a entregarlos, dicen los señores», les fue dicho. Y así fueron vencidos.✦
zaquitoc: «pedernal blanco»; Ximénez lo glosa «aguja punzadora».
xquiquiz ri chah xquiquiz curi zic xbe yao chique ꜩaꜩ curi vtihobal xibalba quia molah chi tihobal arevnabe ri queeuma ha vtuquel queeum vpam, vcab chi cut xuxulim ha vbi ꜩaꜩ chi teu vpam zac xuruxuh, zac caracoh chi xurulah teu choc vloc chupam, rox chi cut balami ha vbi vtuquel balam qo chupan quequichouic, quebuchuuic chi matat quechiquitit queeꜩapim balam pa ha. ꜩoꜩi ha vbi v cah v tihobal vtuquel ꜩoꜩ vpam chiha queꜩiꜩotic, queꜩitilahic queropop pa ha e ꜩapin ꜩoꜩ mahabi queel vi.
Acabaron la tea, acabaron también el cigarro que se les había dado. Muchos son los lugares de castigo de Xibalbá, de muchas clases son sus tormentos. El primero es la Casa Oscura, donde dentro solo hay tinieblas. El segundo se llama Xuxulim Ha, donde dentro hay mucho frío: un frío que hace castañetear y tiritar, un frío que penetra hasta dentro. El tercero se llama Balami Ha, donde dentro solo hay jaguares: se empujan, se amontonan, gruñen y se muerden, encerrados los jaguares en la casa. Zotzi Ha se llama el cuarto lugar de castigo, donde dentro solo hay murciélagos: chillan, gritan y revolotean en la casa, encerrados los murciélagos, sin poder salir.✦
Xuxulim Ha: «Casa del Frío», donde se tirita.
Balami Ha: «Casa de los Jaguares»; Zotzi Ha: «Casa de los Murciélagos».
roo chi cut chaim ha vbi vtuquel chaqol chupam zacleloh re chicha chiꜩininic chiyohohic chiri pa ha. qui nabec vtihobal xibalba macu xeoc ri hun hunahpu, vvcubhunahpu xa chupam, xavbixic aponoc vbi tihobal ha ta xeoc cu apanoc hunhunahpu, vvcub hun ahpu chuvach hun came vvcub came apa qo vi ri nu zic, aon qovi ri nu chah xbeyaoc chivech xquec xvqhax cut. xcaquizo at ahau. vꜩ bala va camic bala xquiz i quih quix camic xquizachic, xquicacup puch, varal xchivevah vi ivach quixpuzic xqhahun came vvcub came.
El quinto se llama Chayim Ha, donde dentro solo hay navajas, filosas navajas de pedernal que chocan y rechinan allí en la casa. Esos son los primeros lugares de castigo de Xibalbá; pero Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú no entraron en ellos: solo se mencionan aquí los nombres de esas casas de castigo. Cuando Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú llegaron ante Hun Camé y Vucub Camé, se les dijo: «¿Dónde está mi cigarro? ¿Dónde está mi tea que se les dio anoche?». «Los acabamos, señor». «Muy bien. Hoy, pues, se acabaron sus días: morirán, serán destruidos, serán despedazados, y aquí quedarán ocultos sus rostros: serán sacrificados», dijeron Hun Camé y Vucub Camé.✦
Chayim Ha: «Casa de las Navajas», de obsidiana o pedernal.
ta xepuz cut xemuc cut chi pucbal chah vbi xemuc vi xcat vholom ri hun hunahpu xa vnimal xmuquic ruq ri v chac chiya ri vholom xolche ri tiquil pa be xqha cut hun came vvcubcame. ta xbe cuyaoc vholom xol che. ta xvachin curi che mahabi v vach, maha choco ri vholom ri hun hunahpu chuxol che. are curizima cohcha chire va camic vholom hun hunahpu chuqhaxic. taxumaihah cut hun came, vvcub came v vach riche. humah colocac v vach. macu calah qo chivi ri v holom hunhunahpu xahunam chic vvach ruq vvach zima carilo ronohel xibalba ta chul qui caiih.
Entonces fueron sacrificados y enterrados; en el lugar llamado Pucbal Chah los enterraron. Le cortaron la cabeza a Hun Hunahpú, y solo su cuerpo fue enterrado junto con su hermano menor. «Pongan su cabeza en la horqueta del árbol que está plantado junto al camino», dijeron Hun Camé y Vucub Camé. Y cuando fueron a poner la cabeza en la horqueta del árbol, entonces dio fruto el árbol, que no había tenido fruto antes de que la cabeza de Hun Hunahpú estuviera entre sus ramas. Y es lo que hoy llamamos jícara: «cabeza de Hun Hunahpú» se le dice. Entonces Hun Camé y Vucub Camé se maravillaron del fruto de aquel árbol: por todas partes su fruto era redondo. Y ya no se distinguía dónde estaba la cabeza de Hun Hunahpú; era ya igual a los frutos de la jícara. Así lo vio todo Xibalbá cuando vinieron a mirarlo.✦
Pucbal Chah: lugar del juego de pelota de Xibalbá donde fueron enterrados; su sentido literal suele entenderse como «lugar del sacrificio» o «de la ceniza».
Jícara (zima, tzima): fruto redondo del árbol de jícaro o morro, cuya cáscara se usa como recipiente.
nim vqoheic riche xux chiqui qux rumal huzu xubanic ta xoc vholom hun hunahpu chuxol xeqha curi xibalba chiquibil quib maco machupuvic ri vvach maco naipu maoc apanoc chuxe che xeqha xquicatah quib, xquiquil quib xibalba conohel. macu calah chiri v holom hun hunahpu xa hunamatal chic ruc vvach che ri zima vbi xuxic, nim cut vꜩihoxic xuta hun capoh. va cute xchicabÿh roponic.
Grande se volvió la naturaleza de aquel árbol en el corazón [de los de Xibalbá], porque al instante sucedió cuando entró la cabeza de Hun Hunahpú entre sus ramas. Y se dijeron los de Xibalbá unos a otros: «Que nadie arranque sus frutos, que nadie vaya a ponerse debajo del árbol», dijeron. Se lo prohibieron, se lo vedaron a sí mismos todos los de Xibalbá. Ya no se veía allí la cabeza de Hun Hunahpú: se había vuelto igual que el fruto del árbol llamado jícaro. Pero una doncella oyó el gran relato de aquello. Ahora contaremos su llegada.
Fuente del texto original: Manuscrito de fray Francisco Ximénez (ca. 1701–1703), Newberry Library de Chicago, Ayer MS 1515, dominio público. Transcripción de la Ohio State University Libraries en la edición digital del proyecto Multepal, https://github.com/ontoligent/popolwuj, licencia MIT. Completo: los 155 párrafos de la columna k'iche' del manuscrito, sin omitir nada (379 pasajes; los párrafos largos se dividen en pasajes). La traducción castellana del propio Ximénez se consultó como apoyo. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).