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Pueblos antiguos · Popol Vuh (selección)

Capítulo 11 · La aparición del lucero del alba (Icoquih), el incienso del Oriente y el primer amanecer del Sol sobre el mundo

Icoquih — Caxul cut ꜫih, xquicot chicop

1

Vae cute vzaquiric vvachinic puch quih, ic, qhumil.

Y aquí está ahora el amanecer y la aparición del sol, de la luna y de las estrellas.

2

Nim cut xe quicotic balam quiꜩe, balam acab, mahucutah, iqui balam ta xril ri icoquih. na be xel vloc chitiltotic vvach ta xel vloc nabe cut chuvach quih cate cut ta xqui quir qui pom chila petenac vi relebal quih cate vchac chiquiqux ta xquiquiroc oxichal quicamovabal chi qui qux. mi xtam pom vbi pom rucaam balam quiꜩe.

En gran manera se regocijaron, pues, Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam cuando vieron al Lucero del Alba [Icoquih]. Salió primero brillando con faz resplandeciente, adelantándose delante del sol. Enseguida desenvolvieron su incienso de copal [pom] que habían traído desde allá del Oriente, con el pensamiento de abrir en sus corazones sus tres presentes de gratitud: Mixtam-Pom [Incienso de Neblina / Incienso Barrido] era el nombre del copal que traía Balam-Quitzé;✦

3

cavizton pom chicvbi pom rucaam balam acab. cabavil pom chuqhaxic chic rucam mahucutah.

Cavizton-Pom [Incienso Adornado] era el nombre del copal que traía Balam-Acab; y Cabavil-Pom [Incienso Divino], como se llamaba, era el que traía Mahucutah.

4

e oxibqo qui pom are cut xquicato ta xe zacbizani aponoc chila relebal quih quz queoquic taxezacbizanic x quicat quipom loꜫalah pom cate cut xcoqueh ri maui xquilo mapu xquivachih ralaxic quih cate puch ta xel vlo quih xquicotic chuti chicop nima chicop xquiz yacatah vloc pabeya pazivan xe qoheic ꜩam tachuyub, xahun xquixevi qui vach chila xelvi vloc quih, cate ta xeoquic coh balam nabe cut xoc ri q'iquin quele ꜩu vbi.

Estos tres tenían su copal, y esto fue lo que quemaron mientras danzaban mirando hacia allá al Oriente. Dulcemente lloraban mientras danzaban y quemaban su copal, aquel precioso incienso; y luego lloraron porque aún no veían ni contemplaban el nacimiento del sol. Mas he aquí que enseguida salió el sol: alegráronse los animales pequeños y los animales grandes; acabaron de levantarse todos en las riberas de los ríos y en las barrancas, y se apostaron en las cumbres de los montes dirigiendo a una sola parte sus rostros, hacia allá por donde salía el sol. Entonces rugieron el puma y el jaguar, y el primero en cantar fue el pájaro llamado Queletzú [el Loro].✦

5

quiꜩih chi xquicot ronohel chicop xquirip qui xic, cot zaccuch chuti q'iquin nima q'iquin. e cu xucuxuxinac ri ah quixb, ah cahb nim quequicotic ruq rah quixb, rahcahb tamub ilocab ruq rabinaleb ꜫaꜫchequeleb, ahq,Iquinaha ruq tuhalha vchabaha, quibaha, ah batena ruqyaqui tepeu harub pa chi a mac qo vacamic maui ahilan chi vinac xahun xzaquir vi ronohel amac,

En verdad todos los animales se llenaron de júbilo: desplegaron sus alas el águila [cot], el quebrantahuesos blanco [zaccuch], las aves pequeñas y las aves grandes. Y los sacerdotes y penitentes estaban postrados de rodillas; con inmenso gozo se regocijaban junto con los sacerdotes y penitentes de Tamub y de Ilocab, y con los Rabinales, los Cakchiqueles, los de Tziquinahá, y con los de Tuhalhá, Uchabahá, Quibahá, los de Batená y los Yaqui-Tepeu: cuantas tribus existen hoy, innumerables gentes. ¡Para todas las tribus amaneció a un mismo tiempo!✦

6

cate puch xchquihic v vach vleu rumal ri quih queheri hun chivinac riquih taxucut rib catan vvach are xchaquih vi vvach vleu maha chela vla quih chacalic yiꜩil puch vvach vleu maha chela vla quih xa cu xcaoh acanoc ri quih que heri hunchi vinac macu xchihtahic vcatanal xacu vcut bal rib ta xalaxic xachi cu vlemo ri xcanahic maui quiꜩih are chiquih ri cavachinic xqha chupan quiꜩih.

Y enseguida se secó la faz de la tierra a causa del sol. Semejante a un hombre era el sol cuando se manifestó, y ardiente era su faz, por lo cual secó la superficie de la tierra: pues antes de que saliera el sol estaba húmeda y fangosa la faz de la tierra, antes de que asomara el sol. Y se elevó allá arriba el sol como un ser humano, pero no se podía soportar su calor. Mas aquello no fue sino su manifestación cuando nació, y lo que quedó después no es más que su espejo [vlemo]: «No es ciertamente el mismo sol el que hoy se ve», se dice en sus historias.✦

7

cate puch huzu xabahir ritohil aulix hacaviꜩ ruq v cabavilal coh balam zochoh canti zaquicoxol xa xuchap chi vca rib pache ta xvachin quih ic,

Y al instante mismo se convirtieron en piedra Tohil, Avilix y Hacavitz, junto con las deidades tutelares: el puma, el jaguar, la víbora de cascabel, la cantil y el duende de los montes [Zaquicoxol], quien quedó agarrado entre las ramas de los árboles cuando aparecieron el sol, la luna✦

8

chumil humah abah xuxic ronohel mataoh yacamarinac lo vacamic rumal ri tion el chicop coh balam zochoh canti zaquicoxol mata habi caquih lo vacamic mata xabahiric vnabe chicop rumal quih ta xel vloc nima quicotem xqohe vi qui qux balam quiꜩe, balam acab, mahucutah,

y las estrellas: todo entero se volvió piedra de golpe. Tal vez hoy habríamos sido despedazados por los animales feroces —el puma, el jaguar, la serpiente de cascabel, la cantil y el Zaquicoxol—, y quizá no existiría hoy nuestra gloria si aquellas primeras fieras no hubiesen sido petrificadas por el sol. Cuando este salió, una inmensa alegría inundó el corazón de Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah

9

iqui balam nimxe quicotic ta xzaquiric mana e ta quÿa vinac chiqui qoheic xa e chutin ta xeqohe chiri chu vi huyub hacaviꜩ chiri xezaquir vi chiri puch xecaton vi xezacbizan aponoc chila chi relebal quih xepevi are qui huyubal, qui tacahal chila xepe vi balam quiꜩe, balamacab, mahucutah,

e Iqui-Balam: grandemente se regocijaron cuando amaneció. No eran todavía numerosos en gente, sino que eran aún pocos cuando estaban allá sobre la cumbre del monte Hacavitz. Allí les amaneció, allí quemaron su incienso y danzaron mirando hacia el Oriente, de donde habían venido: aquellas eran sus montañas y sus valles, de allá habían venido Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah

10

iqui balam quibi chiri cute xequiar vi chuvi huyub are cut quitinamit xuxic chiri cu qo vi taqui xvachin quih, ic, chumil.

e Iqui-Balam, así llamados. Y allí mismo, sobre el monte, habrían de multiplicarse, y aquel lugar llegó a ser su ciudad; pues allí estaban cuando aparecieron el sol, la luna y las estrellas.

11

xzaquiric, xpacatahic v vach vleu ronohel xecah chiri cut xticarvi quibix camucu vbi xquibixah xaroqueh qui qux quipam xquibÿh chupam qui bix acaroc xohzachic chi tulan xoh paxin vi quib xecacanah chic caꜩ cachac avi mixquil vi quih avion e qovi ta mi xzaquiric xeqha chire rahquixb,

Se iluminó y resplandeció la faz de la tierra y todo cuanto hay bajo el cielo. Y allí comenzó su canto llamado Kamucu [«Nosotros Vemos»], que entonaron sollozando desde el fondo de sus corazones y de sus entrañas. Y dijeron en su canto: «¡Ay de nosotros! En Tulán nos perdimos, nos separamos y allá quedaron nuestros hermanos mayores y nuestros hermanos menores. ¡Ah, ellos han visto también el sol! ¿Pero en dónde estarán ahora que ya ha amanecido?», decían dirigiéndose a los sacerdotes✦

12

rahcahb ya qui vinac xavi xere tohil vbi vcabavil yaqui vinac yolcuat quiꜩalcuat vbi xcahach chila chutulan chi zuy va are cachelic vloc arepuch vꜩacat ca vach ta xohpetic xeqha chiquibil quib ta xqinatah chiapanoc caꜩ qui chac ri yaqui vinac rixzaquiric chila Mexico vbinaam va camic qo chi nai puch chahcar vinac xquicanah chila relebal quih tepeu oliman quibi xeca canah canoc xeqha nim vcatat qui qux chiri chuvi hacaviꜩ xavi quehe caquiban ri rech tamub ilocab xavi xere eqo vi chiri paquechelah amac Dan vbi xzaquir vi rachquixb rachcahb tamub ruq vcabavil xavi xere tohil xa hun vbi vcabauil roxchobichal queche vinac.

y penitentes de la gente Yaqui. Pues ciertamente Tohil es el mismo nombre del dios de la gente Yaqui, que se llama Yolcuat-Quitzalcuat [Quetzalcóatl]. «Nos separamos allá en Tulán, en Zuyvá: de allá salimos juntos, y aquella es la cuna común de nuestra raza cuando vinimos», se decían entre sí al recordar a sus hermanos mayores y menores, la gente Yaqui a quienes les amaneció allá en el lugar que hoy se llama México. Y había también parte de la gente que dejaron allá en el Oriente, llamados Tepeu y Olimán: «¡Ellos se quedaron atrás!», decían con gran ternura y ardor de corazón allí en la cumbre de Hacavitz. Y lo mismo hacían los de Tamub y los de Ilocab, que estaban igualmente allí en los bosques en el lugar llamado Amac-Dan, donde amaneció a los sacerdotes y penitentes de Tamub con su dios, que era también Tohil, pues uno solo era el nombre del dios de las tres ramas de la gente quiché.✦

13

xaui cu xere chic vbi vcabauil rabinaleb xzcaquin vhalcat vbi hun toh chuqhaxic vbi v cabauil rabinaleb xacu chari xachirah hunamatah chi queche chi vghabal. arecut halcatahinac vi qhabal ruq ꜫaꜫchequeleb rumal halan vbi vcabauil taxpe chila tulan zuy va,

Y exactamente el mismo es también el nombre del dios de los Rabinales, pues muy poca es la diferencia de su nombre: Hun-Toh se llama el dios de los Rabinales; por eso se dice que quisieron igualar su lengua con la del Quiché. En cambio, se diferenció la lengua de los Cakchiqueles, porque era diferente el nombre de su dios cuando vinieron de allá de Tulán-Zuyvá:

14

ꜩoꜩiha chimalcan vbi vcabauil xacucha halan vqhabal1 vacamic ruq naipuch chirih vcabavil xcamon ri vbi v chinamit ah pozoꜩil ah poxa quevqhaxic xavi vcabavil xhalcatih vi vqhabal ta xya vloc vcabavil chila tulan chirihabah xhalcatih vi vqhabal ta xpe tulan chiqueeumal xa cu hun xa uax vi xzaquir vi ronohel amac qolehe vbi vcabauil chuhutac chobil arecut xchicabÿh chic qui alubic quibaya tahic puch chiri chuvi huyub xahun xeqohe vi quica hichah balam quiꜩe,

Tzotzihá-Chimalcán era el nombre de su dios, y hoy hablan una lengua diferente; y también de su dios tomaron el nombre de su linaje, pues son llamados Ahpozotzil y Ahpoxahil. Así por su dios se diferenció su lengua cuando les fue entregado su dios allá en Tulán junto a la piedra: en las tinieblas se mudó su lenguaje cuando salieron de Tulán. Pero todos juntos germinaron y a un mismo tiempo amaneció para todas las tribus, nombrando por su orden al dios de cada parcialidad. Y ahora contaremos su estancia y su espera allí sobre el monte, donde moraron juntos los cuatro: Balam-Quitzé,

15

balam acab, mahucutah, iqui balam quibi coc qui qux chire ri tohilaulix hacaviꜩ areqochic pa ec pa ꜩiyac cumal.

Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam, cuyos corazones lloraban de emoción ante Tohil, Avilix y Hacavitz, a quienes tenían puestos por ellos entre las bromelias [ec] y los musgos de los árboles.

Fuente del texto original: Manuscrito de fray Francisco Ximénez (ca. 1701–1703), Newberry Library de Chicago, Ayer MS 1515, vol. 2, dominio público. Transcripción de la Ohio State University Libraries en la edición digital del proyecto Multepal, https://github.com/ontoligent/popolwuj, licencia MIT; cotejada con la edición de Brasseur de Bourbourg (París, 1861, dominio público).