Capítulo III
Oríkì àti Orin Àwọn Jagunjagun — Los Guerreros y Abridores del Camino: Elegguá (Èṣù), Oggún y Ochosi
Èṣù Ẹlẹ́gbára, Laróyè, Alárọ̀yé, akọ́nilọ́gbọ́n! Òkúta dídán ní ojú ọ̀nà; a-bá-ni-wá-ọ̀ràn-bá-ò-rí-dá; ẹni tí ó bá bọ Èṣù, ọ̀nà rẹ̀ á ṣí.
¡Èṣù Elegguá [Ẹlẹ́gbára], Laroye, Señor de la Elocuencia y Maestro que despierta el ingenio! Piedra viva en el cruce de los caminos; guardián de las puertas del destino: a quien honra a Elegguá con rectitud, todos los caminos se le abren.✦
Èṣù Ẹlẹ́gbára · Elegguá Laroye: El primero de los Orishas invocados en el Oru del Igbodú y cabeza de la trilogía de los Guerreros (junto a Oggún y Ochosi). A diferencia de las malas traducciones coloniales del siglo XIX que lo confundieron con el diablo cristiano, tanto Ellis (1894), Dennett (1910) como Fernando Ortiz demostraron que Èṣù / Elegguá es el mensajero divino del equilibrio cósmico, custodio del àṣẹ, señor de las encrucijadas (oríta) y hermano inseparable de Orunmila.
Èṣù má ṣe mí, ọmọ ẹlòmíràn ni kí o ṣe! Èṣù Olọ́wọ́, Èṣù Olọ́lá, Èṣù Aláyé, ó bá ọba jẹun, ó bá ọba mu; Alágogo Ìjà, orúkọ tí a ń pe Èṣù.
¡Oh Èṣù, no me pongas a prueba a mí, corrige a quien camina en la soberbia! Elegguá dueño del honor, dueño de la nobleza, señor del mundo que se sienta a la mesa de los reyes; «Campana del Despertar» es el nombre secreto con que te llamamos.✦
Èṣù má ṣe mí, ọmọ ẹlòmíràn ni kí o ṣe: Célebre verso ritual del oríkì de Èṣù (recogido por Crowther, 1852, y Lijadu, 1897), conservado íntegramente en los rezos lucumíes de Cuba («Eshu ma she mi, omo elomiran ni ko she»).
Ibaragó Moyuba, Ibaragó agó Moyuba! Omolodé koní kosi Ibaragó agó Moyuba, Elegguá kulona! Ichónchón abé, ichónchón abé, odara kolorí eyó babansemí, alaroyé!
¡Con tu permiso rindo reverencia [Ibaragó Moyuba], con tu licencia doy homenaje! Hijo de la juventud que abre los senderos, ¡Elegguá abre el camino [kulona]! Caminando con paso firme bajo tu amparo, que mi cabeza brille con bien y sin quebranto, ¡oh Laroye!✦
Ibaragó Moyuba... Elegguá kulona: Primer suyere (canto litúrgico) del Oru cantado del Igbodú en la Regla de Osha afrocubana. Kulona proviene del yoruba kí o la ọ̀nà («que él abra o despeje el camino»).
Ògún Lákáayé, Ọsin Imọlẹ̀! Ògún aládàá méjì: ó fi kan ṣán oko, ó fi kan yẹ ọ̀nà. Ògún Onírè, ọkọ Ọya, alágbẹ̀dẹ ọ̀run, ẹni tí ó ní irin gbogbo!
¡Oggún [Ògún] Lákáayé, Príncipe entre las Deidades! Oggún, el de los dos machetes: con uno labra la tierra de cultivo y con el otro despeja el sendero en la selva. ¡Oggún, Rey de Irè, señor de la fragua celeste y dueño de todo el hierro del mundo!✦
Ògún Lákáayé, Ọsin Imọlẹ̀: Oríkì clásico de Oggún (recogido por Ellis, 1894, y Dennett, 1910): cuando los Irúnmọlẹ̀ descendieron del cielo y una selva impenetrable les cerró el paso, ni el cobre ni la madera pudieron abrir brecha hasta que Oggún forjó el hierro y abrió el camino para todos los Orishas, recibiendo el título de Ọsin Imọlẹ̀ («Jefe entre los Inmortales»).
Oggún choro choro, Oggún Arere alagbede! Awanileo Oggún Mariwó, awanileo Oggún Mariwó, Oggún fokón kowó, awanileo Oggún Mariwó, eke!
¡Oggún trabaja el hierro con bravura, Oggún Arere el herrero! ¡El dueño de nuestra casa es Oggún vestido de palma tierna [mariwó], el dueño de la fragua y del trabajo incansable que aborrece la falsedad!✦
Awanileo Oggún Mariwó: Suyere clásico lucumí a Oggún. El mariwó (pencas tiernas de la palma real deshilachadas) viste el dintel de los templos y el pecho de Oggún desde que Orunmila y Obatalá suavizaron su furia guerrera con la frescura vegetal de la palma.
Ọ̀ṣọ́ọ̀sì Odẹ Mátà, Olúwọ́fọ̀n, ọdẹ tí í fi ọfà kan ṣoṣo pa ẹranko! Ọmọ ìyá Yemọja, onídàájọ́ òdodo: «Ochosi ayilodá, odẹ mátà, odẹ mátà!»
¡Ochosi [Ọ̀ṣọ́ọ̀sì] Odẹ Mátà, Señor de la Flecha Certera, cazador que con una sola saeta alcanza su blanco sin jamás herir al inocente! Hijo amado de Yemayá y juez de la recta justicia: «¡Ochosi que rodea y protege la tierra, cazador que nunca falla!»✦
Ọ̀ṣọ́ọ̀sì Odẹ Mátà (Ochosi Ode Mata): Tercer Orisha de los Guerreros, divinidad de la caza, la puntería espiritual y la justicia incorruptible. En la tradición afrocubana forma un pacto indisoluble con Oggún: el hierro de Oggún abre el monte y el arco de Ochosi alcanza el sustento y la verdad.
Fuente del texto original: Textos de la tradición oral yoruba y lucumí (rezos, oríkì, suyeres, versos de Ifá y proverbios), recopilados y transcritos en ortografía yoruba moderna; no reproducen una edición impresa concreta. Obras de consulta para su contexto: S. A. Crowther (1852), A. B. Ellis (1894), E. M. Lijadu (1897, 1908) y F. Ortiz (1906), todas de dominio público.