Gazal 15 · ¡Oh Testigo sagrado!, ¿quién desatará el lazo de tu velo?
غزل شمارهٔ 15 — ای شاهد قدسی
ای شاهد قدسی، کِه کَشَد بند نقابت؟ / وی مرغ بهشتی، که دهد دانه و آبت؟ خوابم بشد از دیده در این فکر جگرسوز / کآغوشِ که شد منزل آسایش و خوابت؟ درویش نمیپرسی و ترسم که نباشد / اندیشهٔ آمرزش و پروای ثوابت راه دل عشّاق زد آن چشم خماری / پیداست از این شیوه که مست است شرابت تیری که زدی بر دلم از غمزه خطا رفت / تا باز چه اندیشه کند رأی صوابت
¡Oh Testigo sagrado!, ¿quién desatará el nudo de tu velo? / ¡Y oh Ave del Paraíso!, ¿quién te dará el grano y el agua? El sueño huyó de mis ojos en este pensamiento que abrasa las entrañas: / ¿el regazo de quién se ha convertido en morada de tu reposo y de tu sueño? No preguntas por el derviche, y temo que no haya en ti / pensamiento de perdón ni cuidado de recompensa espiritual. Aquel ojo ebrio asaltó el camino del corazón de los amantes: / bien se ve por esa manera tuya cuán embriagador es tu vino. La flecha que disparaste contra mi corazón con tu mirada oblicua erró el golpe: / veamos qué dispone ahora tu recto juicio.✦
El Gazal 15 (غزل شمارهٔ ۱۵) se dirige al Espíritu o Belleza Celeste («Shāhid-i qudsī», el Testigo sagrado de lo Invisible y «Ave del Paraíso») advirtiendo al caminante que no se deje engañar por los espejismos del demonio del desierto.
هر ناله و فریاد که کردم نشنیدی / پیداست نگارا که بلند است جَنابت دور است سر آب از این بادیه، هشدار / تا غول بیابان نفریبد به سرابت تا در ره پیری به چه آیین رَوی ای دل / باری به غلط صرف شد ایّامِ شبابت ای قصرِ دلافروز که منزلگهِ انسی / یا رب مَکُناد آفتِ ایّام، خرابت حافظ نه غلامیست که از خواجه گریزد / صلحی کن و بازآ که خرابم ز عِتابت
Ninguno de los lamentos y clamores que alcé quisiste escuchar: / bien se ve, oh amado, cuán excelso e inaccesible es tu umbral. ¡Lejos está el manantial del agua en este desierto: estáte alerta, / no sea que el demonio del yermo te engañe con su espejismo! ¿Con qué regla caminarás, oh corazón, por la senda de la vejez, / si ya gastaste en vano los días de tu juventud? ¡Oh palacio que iluminas el corazón y eres morada de intimidad: / quiera el Señor que los estragos del tiempo jamás te arruinen! Hafez no es siervo que huya de su Señor: / haz las paces y regresa, que estoy deshecho por tu reproche.
Fuente del texto original: Texto persa: Hafez, Diván (siglo XIV), obra de dominio público, según la edición de Qazvini y Ghani en la transcripción abierta de Ganjoor (github.com/ganjoor/ganjoor-data), que no declara licencia; los 688 hemistiquios coinciden al 100 % con ella. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).