Gazal 22 · Cuando escuches la palabra de las gentes de corazón, no digas que es un yerro
غزل شمارهٔ 22 — چو بشنوی سخن اهل دل مگو که خطاست
چو بشنوی سخنِ اهلِ دل، مگو که خطاست / سخنشناس نهای، جان من! خطا این جاست سرم به دنیی و عقبی فرو نمیآید / تبارک الله ازین فتنهها که در سرِ ماست در اندرونِ منِ خستهدل ندانم کیست! / که من خموشم و او در فغان و در غوغاست دلم ز پرده برون شد، کجایی ای مطرب؟ / بنال، هان که از این پرده، کارِ ما به نواست مرا به کارِ جهان هرگز التفات نبود / رخِ تو در نظرِ من چنین خوشش آراست
Cuando escuches la palabra de las gentes de corazón, no digas que es un yerro: / ¡no eres conocedor de la palabra, alma mía; el yerro está ahí! Mi cabeza no se inclina ante este mundo ni ante el otro: / ¡bendito sea Dios por estos tumultos sublimes que habitan en nuestra cabeza! Dentro de mí, el de corazón fatigado, ¡no sé quién está: / pues yo permanezco en silencio y Él está lleno de clamor y tumulto! Mi corazón ha salido fuera del velo: ¿dónde estás, oh músico? / ¡Gime en tu cuerda, que gracias a este modo musical nuestros asuntos hallan armonía! Jamás tuve apego alguno por las cosas del mundo: / fue tu rostro el que las adornó tan bellamente ante mis ojos.✦
El Gazal 22 (غزل شمارهٔ ۲۲) es una cumbre de la lírica introspectiva sufí: «Dentro de mí, el de corazón herido, no sé quién habita, pues yo estoy en silencio mientras Él clama y alborota», afirmando que en el templo de los Magos lo estiman porque en su pecho arde el fuego que jamás muere.
«Dentro de mí, el de corazón fatigado, no sé quién está: pues yo permanezco en silencio y Él está lleno de clamor y tumulto» (در اندرون من خستهدل ندانم کیست / که من خموشم و او در فغان و در غوغاست).
نخفتهام ز خیالی که میپزد دلِ من / خمارِ صد شبه دارم شرابخانه کجاست؟ چنین که صومعه آلوده شد ز خونِ دلم / گَرَم به باده بشویید، حق به دستِ شماست از آن به دیرِ مغانم عزیز میدارند / که آتشی که نمیرد، همیشه در دلِ ماست چه ساز بود که در پرده میزد آن مطرب / که رفت عمر و هنوزم دماغ پُر ز هواست ندای عشق تو دیشب در اندرون دادند / فضایِ سینهٔ حافظ هنوز پر ز صداست
No he dormido por la imagen que mi corazón cocina en su interior: / tengo la resaca de cien noches, ¿dónde está la taberna? Así como ha quedado manchada la celda ascética con la sangre de mi corazón, / si ustedes me lavan con vino, la razón está en manos de ustedes. Por eso me tienen en tan alta estima en el monasterio de los Magos: / porque el fuego que jamás muere arde siempre en nuestro corazón. ¿Qué melodía era aquella que tocaba tras el velo aquel músico, / que se ha ido la vida y mi mente sigue aún llena de su anhelo? Anoche proclamaron dentro de mi pecho la llamada de tu amor, / y el espacio del pecho de Hafez sigue todavía lleno de su resonancia.
Fuente del texto original: Texto persa: Hafez, Diván (siglo XIV), obra de dominio público, según la edición de Qazvini y Ghani en la transcripción abierta de Ganjoor (github.com/ganjoor/ganjoor-data), que no declara licencia; los 688 hemistiquios coinciden al 100 % con ella. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).