Gazal 29 · Embargados por tu imagen, ¿qué cuidado tenemos del vino?
غزل شمارهٔ 29 — ما را ز خیال تو چه پروای شراب است
ما را زِ خیالِ تو چه پروایِ شراب است؟ / خُم گو سر خود گیر، که خُمخانه خراب است گر خَمر بهشت است بریزید که بی دوست / هر شَربَتِ عَذبَم که دهی، عینِ عذاب است افسوس که شُد دلبر و در دیدهٔ گریان / تحریرِ خیالِ خطِ او نقشِ بر آب است بیدار شو ای دیده که ایمن نتوان بود / زین سیلِ دمادم که در این منزلِ خواب است معشوق عیان میگذرد بر تو، ولیکن / اغیار همیبیند از آن بسته نقاب است
Absortos en tu imagen, ¿qué necesidad tenemos nosotros del vino? / Dile a la tinaja que busque su propio camino, pues la bodega entera está en ruinas. Aunque sea el vino del Paraíso, ¡derrámenlo!, pues sin el Amigo / cualquier bebida dulce que me des es el tormento mismo. ¡Ay dolor, que el Amado se fue, y en mis ojos bañados en llanto / trazar la imagen de su bozo es como pintar sobre el agua! ¡Despierta, oh ojo mío, que no se puede vivir seguro / ante este torrente incesante en esta posada del sueño! El Amado pasa manifiesto delante de ti, pero / como ve alrededor a los extraños, por eso lleva ceñido el velo.✦
El Gazal 29 (غزل شمارهٔ ۲۹) declara que, sin el Amado, hasta el vino mismo del Paraíso sería puro tormento, y revela por qué el Amado pasa velado: «El Amado pasa manifiesto ante ti, pero como ve presentes a los extraños, por eso lleva puesto el velo».
«El Amado pasa manifiesto delante de ti, pero como ve a los extraños, por eso lleva ceñido el velo» (معشوق عیان میگذرد بر تو ولیکن / اغیار همیبیند از آن بسته نقاب است): los «extraños» (aghyār) son los pensamientos egoicos y apegos mundanos que impiden al corazón ver la teofanía siempre presente.
گل بر رخِ رنگین تو تا لطفِ عرق دید / در آتشِ شوق از غمِ دل، غرقِ گلاب است سبز است در و دشت بیا تا نگذاریم / دست از سرِ آبی که جهان جمله سراب است در کُنجِ دِماغم مطلب جای نصیحت / کـاین گوشه پر از زمزمهٔ چنگ و رَباب است حافظ چه شد ار عاشق و رند است و نظرباز / بس طُورِ عجب لازمِ ایامِ شباب است
Desde que la rosa vio en tu mejilla encendida la gracia del rocío de tu frente, / ardiendo en el fuego del anhelo y la pena del corazón, se ha anegado en agua de rosas. Verdes están los valles y las llanuras: ¡ven, no apartemos / la mano de la orilla del arroyo, pues el mundo entero es un espejismo! En el rincón de mi mente no busques lugar para sermones, / pues este aposento está lleno del murmullo del arpa y del rabel. ¿Qué importa si Hafez es amante, libre rind y contemplador de la belleza? / ¡Cuántas maneras admirables son propias de los días de la juventud!
Fuente del texto original: Texto persa: Hafez, Diván (siglo XIV), obra de dominio público, según la edición de Qazvini y Ghani en la transcripción abierta de Ganjoor (github.com/ganjoor/ganjoor-data), que no declara licencia; los 688 hemistiquios coinciden al 100 % con ella. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).