Gazal 37 · Ven, que el palacio de las esperanzas mundanas tiene cimientos muy frágiles
غزل شمارهٔ 37 — بیا که قصر امل سخت سستبنیادست
بیا که قصرِ اَمَل سخت سستبنیادست / بیار باده که بنیادِ عمر بر بادست غلامِ همّتِ آنم که زیرِ چرخِ کبود / ز هر چه رنگِ تعلّق پذیرد آزادست چه گویمت که به میخانه دوش مست و خراب / سروشِ عالَمِ غیبم چه مژدهها دادست که ای بلندنظر شاهبازِ سِدرهنشین / نشیمن تو نه این کُنجِ محنتآبادست تو را ز کنگرهٔ عرش میزنند صفیر / ندانمت که در این دامگه چه افتادست
Ven, que el palacio de las largas esperanzas tiene cimientos muy frágiles; / trae vino, que el edificio de la vida está fundado sobre el viento. ¡Siervo soy de la alta magnanimidad de aquel que, bajo la bóveda azul, / está libre de todo cuanto acepta tinte de apego! ¿Qué puedo decirte de qué buenas nuevas me dio anoche en la taberna, ebrio y arruinado, / el ángel mensajero del mundo invisible (Surūsh-i 'ālam-i ghayb)? Me dijo: «¡Oh halcón real de alta mirada que moras en el árbol celeste del Sidra: / tu nido no es este rincón poblado de aflicciones! Desde las almenas del Trono divino ('Arsh) te están llamando con su silbido: / no sé qué te ha ocurrido en este lugar de redes y trampas».✦
El Gazal 37 (غزل شمارهٔ ۳۷) es una de las cimas espirituales de toda la poesía persa: el ángel del mundo invisible (Surūsh-i 'ālam-i ghayb) revela al poeta en la taberna que el alma humana es un halcón real posado en el Loto del Límite (shāhbāz-i Sidra-nishīn) al que llaman silbando desde las almenas del Trono divino.
«Halcón real de alta mirada que moras en el Sidra» (بلندنظر شاهباز سدرهنشین): el «Sidrat al-Muntahā» (Corán 53:14, el Loto del Límite en el séptimo cielo) es la patria celeste del espíritu humano antes de caer en la red del mundo material.
نصیحتی کنمت یاد گیر و در عمل آر / که این حدیث، ز پیرِ طریقتم یادست غمِ جهان مخور و پندِ من مَبَر از یاد / که این لطیفهٔ عشقم ز رهروی یادست رضا به داده بده وز جبین گره بگشای / که بر من و تو دَرِ اختیار نگشادست مجو درستیِ عهد از جهانِ سستنهاد / که این عجوز، عروسِ هزاردامادست نشان عهد و وفا نیست در تبسّمِ گل / بنال بلبل بیدل که جای فریادست حسد چه میبری ای سستنظم بر حافظ؟ / قبولِ خاطر و لطفِ سخن خدادادست
Te daré un consejo: apréndelo de memoria y ponlo en práctica, / pues esta enseñanza la recuerdo del Maestro de mi Vía: no te consumas por las penas del mundo ni olvides mi consejo, / pues esta sutil sentencia de amor la aprendí de un caminante espiritual. Acepta con paz lo que te ha sido dado y desata el ceño de tu frente, / pues ni a ti ni a mí nos han abierto la puerta del libre arbitrio absoluto. No busques fidelidad en las promesas de este mundo de frágil índole, / pues esta vieja decrépita es la novia de mil esposos. No hay rastro de lealtad ni constancia en la sonrisa de la rosa: / ¡llora, oh ruiseñor enamorado, que es motivo de clamor! ¿Por qué tienes envidia de Hafez, oh versificador mediocre? / ¡La gracia que cautiva los corazones y la dulzura de la palabra son don exclusivo de Dios!
Fuente del texto original: Texto persa: Hafez, Diván (siglo XIV), obra de dominio público, según la edición de Qazvini y Ghani en la transcripción abierta de Ganjoor (github.com/ganjoor/ganjoor-data), que no declara licencia; los 688 hemistiquios coinciden al 100 % con ella. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).