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Pueblos antiguos · Fernando Ortiz: Los negros brujos (selección)

Capítulo 2 · Los demás Orishas en Cuba

1

Inferior es Yemanyá ó Yemayá, aunque goza de gran culto en Cuba. Nació del matrimonio de Obatalá y Odudúa, y de su unión incestuosa con su hermano Aganyú nacieron otros orishas. Es la diosa de los arroyos y de las fuentes, y su fetiche es una piedra procedente de éstos. En el Brasil se le asimila á N. D. das Candeias; en Cuba á la Virgen de Regla, seguramente por ser ésta patrona de los marineros y estar representada sobre el mar, es decir, sobre las aguas de la bahía de la Habana, á cuyo borde se levanta el santuario.

Inferior es Yemanyá o Yemayá, aunque goza de gran culto en Cuba. Nació del matrimonio de Obatalá y Odudúa, y de su unión incestuosa con su hermano Aganyú nacieron otros orishas. Es la diosa de los arroyos y de las fuentes, y su fetiche es una piedra procedente de estos. En el Brasil se le asimila a Nossa Senhora das Candeias; en Cuba a la Virgen de Regla, seguramente por ser esta patrona de los marineros y estar representada sobre el mar, es decir, sobre las aguas de la bahía de La Habana, a cuyo borde se levanta el santuario.✦

2

Oshó-oshi, nacido de Yemanyá según A. B. Ellis, es el dios de los cazadores y de los caminantes. Está simbolizado por una figura humana armada de un arco, y á veces por el arco tendido sosteniendo una flecha, es decir, por el arma de que se servía el dios en sus expediciones cinegéticas. En Bahía se catoliza á Oshó-oshi llamándole San Jorge, por estar éste en sus imágenes montado á caballo y alanceando un dragón, y según debieron pensar los negros, no conocedores de monstruos infernales, cazando culebras; en Cuba lo llaman San Alberto, ignoro por qué razón (acaso quieran decir San Huberto, poco pronunciado en Cuba).

Oshó-oshi, nacido de Yemanyá según A. B. Ellis, es el dios de los cazadores y de los caminantes. Está simbolizado por una figura humana armada de un arco, y a veces por el arco tendido sosteniendo una flecha, es decir, por el arma de que se servía el dios en sus expediciones cinegéticas. En Bahía se catoliza a Oshó-oshi llamándole San Jorge, por estar este en sus imágenes montado a caballo y alanceando un dragón, y según debieron pensar los negros, no conocedores de monstruos infernales, cazando culebras; en Cuba lo llaman San Alberto, ignoro por qué razón (acaso quieran decir San Huberto, poco pronunciado en Cuba).✦

3

Á Ogún, orisha emanado también de Yemanyá según A. B. Ellis, hermano de Shangó al decir de Bowen, y Marte de los yorubas, se le rinde culto en Cuba, confundido á veces con Eshú y con Oshún, llamándosele también Osunda. El ser Ogún dios de la guerra y de la lucha facilita la confusión con Eshú, divinidad malévola. Un negro le decía en sentido figurado, á Nina Rodrigues: Ogún es el que abre el camino á Eshú, lo cual demuestra también que son dos los orishas Ogún y Eshú. Además Ogún es representado por fetiches de hierro, así como Eshú, lo que facilita la confusión, que en Cuba parece existir también. Los afro-bahianos catolizan á Ogún adorándolo bajo el nombre de San Antonio. En Cuba se le llama San Pedro, y, como decía un brujo, abre el camino á las limpiezas, así como el negro de Bahía le decía al doctor brasileño que abría la puerta á Eshú. ¿No habrá influído el carácter de portero celestial atribuído á San Pedro en su identificación con Ogún? Por otra parte, las llaves características de las imágenes de dicho santo pudieron ser consideradas como grandes fetiches de hierro.

A Ogún, orisha emanado también de Yemanyá según A. B. Ellis, hermano de Shangó al decir de Bowen, y Marte de los yorubas, se le rinde culto en Cuba, confundido a veces con Eshú y con Oshún, llamándosele también Osunda. El ser Ogún dios de la guerra y de la lucha facilita la confusión con Eshú, divinidad malévola. Un negro le decía en sentido figurado a Nina Rodrigues: Ogún es el que abre el camino a Eshú, lo cual demuestra también que son dos los orishas Ogún y Eshú. Además Ogún es representado por fetiches de hierro, así como Eshú, lo que facilita la confusión, que en Cuba parece existir también. Los afrobahianos catolizan a Ogún adorándolo bajo el nombre de San Antonio. En Cuba se le llama San Pedro y, como decía un brujo, abre el camino a las limpiezas, así como el negro de Bahía le decía al doctor brasileño que abría la puerta a Eshú. ¿No habrá influido el carácter de portero celestial atribuido a San Pedro en su identificación con Ogún? Por otra parte, las llaves características de las imágenes de dicho santo pudieron ser consideradas como grandes fetiches de hierro.

4

Oshún, diosa del río de su nombre, una de las mujeres de Shangó, también merece culto en Cuba. Es llamada por los brujos la Virgen de la Caridad del Cobre, sin que pueda ver otra analogía que la identidad del sexo y el milagro de la virgen católica, que apareció sosteniéndose sobre las aguas del mar. Algunos adoran un santo que llaman Orúmbila. No he visto citado tal nombre de divinidad en ninguna obra. Probablemente se derivará del orisha yoruba Orún, que significa el sol. Orúmbila puede descomponerse etimológicamente así: Orún-bi-la: sol naciente. Los brujos lo catolizan equiparándole á San Francisco, sin que pueda descubrir la razón de relacionar el fetiche heliolátrico con el santo de Asís.

Oshún, diosa del río de su nombre, una de las mujeres de Shangó, también merece culto en Cuba. Es llamada por los brujos la Virgen de la Caridad del Cobre, sin que pueda ver otra analogía que la identidad del sexo y el milagro de la virgen católica, que apareció sosteniéndose sobre las aguas del mar. Algunos adoran un santo que llaman Orúmbila. No he visto citado tal nombre de divinidad en ninguna obra. Probablemente se derivará del orisha yoruba Orún, que significa el sol. Orúmbila puede descomponerse etimológicamente así: Orún-bi-la: sol naciente. Los brujos lo catolizan equiparándolo a San Francisco, sin que pueda descubrir la razón de relacionar el fetiche heliolátrico con el santo de Asís.✦

5

Otros brujos tienen un orisha denominado Ololú, ó sea, según ellos, el San Juan Bautista de la Iglesia católica. Más bien parece relacionarse con el orisha Olokún, dios yoruba del mar. Las imágenes católicas del Bautista representándolo en las aguas del río Jordán acaso motivaron su asimilación á Ololú. Babayú-ayé es otro orisha del santoral brujo afro-cubano, que recibe el nombre de San Lázaro, no sé por qué motivo. Acaso sea una divinidad médica. Oyé es un dios gigante de los yorubas. Otro santo para algunos es Didena, al cual le conceden la facultad de descubrir las cosas ocultas, con error probable, á no ser que se trate del Ifá, de un culto no yoruba. Quizás se relacione con Dadá, orisha de los recién nacidos.

Otros brujos tienen un orisha denominado Ololú, o sea, según ellos, el San Juan Bautista de la Iglesia católica. Más bien parece relacionarse con el orisha Olokún, dios yoruba del mar. Las imágenes católicas del Bautista representándolo en las aguas del río Jordán acaso motivaron su asimilación a Ololú. Babayú-ayé es otro orisha del santoral brujo afrocubano, que recibe el nombre de San Lázaro, no sé por qué motivo. Acaso sea una divinidad médica. Oyé es un dios gigante de los yorubas. Otro santo para algunos es Didena, al cual le conceden la facultad de descubrir las cosas ocultas, con error probable, a no ser que se trate del Ifá de un culto no yoruba. Quizás se relacione con Dadá, orisha de los recién nacidos.✦

6

Probablemente ha sido adorado también Orisha-okó, el dios de la Agricultura. Según Bowen, su fetiche es una larga barra de hierro, que se adquiere á un precio elevadísimo de un poderoso sacerdote que reside en el pueblo de Irawo. En una sorpresa de brujos que la policía verificó, convencida de que eran ñáñigos, el año 1868, en Guanabacoa, se encontró una barra de hierro de una tercia de largo clavada en el suelo, adornada en la parte superior con una media luna, de cuyos bordes pendían cuatro ganchitos con dijes figurando palas, azadones, cuchillos y martillos, salpicados de sangre, lo cual debía ser una representación de Orisha-okó.

Probablemente ha sido adorado también Orisha-okó, el dios de la Agricultura. Según Bowen, su fetiche es una larga barra de hierro, que se adquiere a un precio elevadísimo de un poderoso sacerdote que reside en el pueblo de Irawo. En una sorpresa de brujos que la policía verificó, convencida de que eran ñáñigos, el año 1868, en Guanabacoa, se encontró una barra de hierro de una tercia de largo clavada en el suelo, adornada en la parte superior con una media luna, de cuyos bordes pendían cuatro ganchitos con dijes figurando palas, azadones, cuchillos y martillos, salpicados de sangre, lo cual debía ser una representación de Orisha-okó.

7

El orisha llamado Eshú (del verbo shú: arrojar ó evacuar), denominado también Elegbará (el fuerte), Bará, Eleguá ó Aleguá, es la personificación de los males, de los peligros y de las venganzas; es el que siempre está en acecho para perjudicar á las personas, inspirándoles malos pensamientos; por esto se le ofrecen los primeros sacrificios. El sacrificio á Elegbará ó Eshú se celebraba en los bosques, ó bien detrás de una puerta, quizás porque la madera de ésta simbolizara los árboles de la selva, ó bien por ser el culto á tal divinidad de carácter rigurosamente oculto. En el Brasil, según Nina Rodrigues, también se observa con rigor este requisito de lugar para las ofrendas á Elegbará.

El orisha llamado Eshú (del verbo shú: arrojar o evacuar), denominado también Elegbará (el fuerte), Bará, Eleguá o Aleguá, es la personificación de los males, de los peligros y de las venganzas; es el que siempre está en acecho para perjudicar a las personas, inspirándoles malos pensamientos; por esto se le ofrecen los primeros sacrificios. El sacrificio a Elegbará o Eshú se celebraba en los bosques, o bien detrás de una puerta, quizás porque la madera de esta simbolizara los árboles de la selva, o bien por ser el culto a tal divinidad de carácter rigurosamente oculto. En el Brasil, según Nina Rodrigues, también se observa con rigor este requisito de lugar para las ofrendas a Elegbará.✦

8

En Cuba los fetichistas catolizan á Elegbará, comúnmente llamado Aleguá ó Eleguá, asimilándolo á las Ánimas benditas del Purgatorio y generalmente al Ánima Sola. Estos tienen á Elegbará como uno de los ídolos más milagrosos, si bien es de los que con mayor frecuencia se ponen bravos. Al igual que los católicos, los fetichistas á que hago referencia conocen otros espíritus del mal además del que se atreve á rivalizar con la suprema divinidad. Creen que todas las enfermedades son ocasionadas por espíritus perversos. Bián, por ejemplo, es un demonio negro que propaga la viruela. Esta deidad es conocida también en el Brasil y llamada Saponan, Wari-warú, Afoman ú Omenolú, según dice Nina Rodrigues. Saponan debe ser voz derivada por corrupción de Shankpanna, orisha de la viruela en Yoruba. Contrasta la acción de Bián el orisha Oshanhin, dios de la medicina.

En Cuba los fetichistas catolizan a Elegbará, comúnmente llamado Aleguá o Eleguá, asimilándolo a las Ánimas Benditas del Purgatorio y generalmente al Ánima Sola. Estos tienen a Elegbará como uno de los ídolos más milagrosos, si bien es de los que con mayor frecuencia se ponen bravos. Al igual que los católicos, los fetichistas a que hago referencia conocen otros espíritus del mal además del que se atreve a rivalizar con la suprema divinidad. Creen que todas las enfermedades son ocasionadas por espíritus perversos. Bián, por ejemplo, es un demonio negro que propaga la viruela. Esta deidad es conocida también en el Brasil y llamada Saponan, Wari-warú, Afoman u Omenolú, según dice Nina Rodrigues. Saponan debe ser voz derivada por corrupción de Shankpanna, orisha de la viruela en Yoruba. Contrasta la acción de Bián el orisha Oshanhin, dios de la medicina.✦

9

Los jimaguas ó mellizos son también ídolos de gran poder para los brujos. Un brujo (Cabangas) que tuvo la desdicha de que cayeran sus jimaguas en manos de las autoridades, ofrecía á éstas más de 20 pesos oro por su adquisición. A pesar de este valor estimativo, no son sino dos muñecos toscamente construídos de madera, á veces pintados de negro (color de su raza) y con un vestido de tela roja. Ciertos brujos suelen atar á los dos jimaguas con un cordel, sin duda para expresar más gráficamente su carácter de gemelos. Los jimaguas no han sido catolizados, ni, por lo tanto, representados por imágenes católicas, sin duda porque el santoral de los blancos no les prestó dos santos mellizos; por esta razón, mientras los orishas con frecuencia son adorados bajo imágenes católicas, de los jimaguas se conservan los ídolos africanos, y en algunos altares son los únicos que se encuentran.

Los jimaguas o mellizos son también ídolos de gran poder para los brujos. Un brujo (Cabangas) que tuvo la desdicha de que cayeran sus jimaguas en manos de las autoridades, ofrecía a estas más de veinte pesos oro por su adquisición. A pesar de este valor estimativo, no son sino dos muñecos toscamente construidos de madera, a veces pintados de negro (color de su raza) y con un vestido de tela roja. Ciertos brujos suelen atar a los dos jimaguas con un cordel, sin duda para expresar más gráficamente su carácter de gemelos. Los jimaguas no han sido catolizados, ni, por lo tanto, representados por imágenes católicas, sin duda porque el santoral de los blancos no les prestó dos santos mellizos; por esta razón, mientras los orishas con frecuencia son adorados bajo imágenes católicas, de los jimaguas se conservan los ídolos africanos, y en algunos altares son los únicos que se encuentran.✦

Fuente del texto original: Texto: Fernando Ortiz, Hampa afro-cubana: Los negros brujos (Madrid, 1906; archive.org/details/hampaafrocubanal00orti); dominio público en EE. UU. La columna izquierda reproduce la ortografía de 1906 y la derecha la moderniza. Ortiz escribe con el lenguaje y los prejuicios criminológicos de su época. Es una selección de pasajes, no la obra completa. Notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).