Kohelet Rabá 7:13 · «No destruyas mi mundo»
קהלת רבה ז, יג
רְאֵה אֶת מַעֲשֵׂה הָאֱלֹהִים כִּי מִי יוּכַל לְתַקֵּן אֵת אֲשֶׁר עִוְּתוֹ, בְּשָׁעָה שֶׁבָּרָא הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא אֶת אָדָם הָרִאשׁוֹן, נְטָלוֹ וְהֶחֱזִירוֹ עַל כָּל אִילָנֵי גַּן עֵדֶן, וְאָמַר לוֹ, רְאֵה מַעֲשַׂי כַּמָּה נָאִים וּמְשֻׁבָּחִין הֵן, וְכָל מַה שֶּׁבָּרָאתִי בִּשְׁבִילְךָ בָּרָאתִי, תֵּן דַּעְתְּךָ שֶׁלֹא תְקַלְקֵל וְתַחֲרִיב אֶת עוֹלָמִי, שֶׁאִם קִלְקַלְתָּ אֵין מִי שֶׁיְתַקֵּן אַחֲרֶיךָ, וְלֹא עוֹד שֶׁאַתְּ גּוֹרֵם מִיתָה לְאוֹתוֹ צַדִּיק.
Mira la obra de Dios: ¿quién podrá enderezar lo que Él torció? Cuando el Santo, bendito sea, creó al primer hombre, lo tomó y lo hizo pasar por todos los árboles del jardín del Edén, y le dijo: «Mira mis obras, qué hermosas y dignas de alabanza son. Todo lo que he creado, para ti lo he creado. Pon atención en no estropear ni destruir mi mundo, porque si lo estropeas, no habrá nadie que lo repare después de ti. Y no solo eso, sino que causarás la muerte de aquel justo».✦
El versículo es Eclesiastés 7:13. Aquel justo es Moisés: por el pecado de Adán entró la muerte en el mundo, y hasta Moisés tuvo que morir. Este pasaje se ha vuelto un texto clásico sobre el cuidado de la creación.
מָשָׁל משֶׁה רַבֵּנוּ לְמָה הַדָּבָר דּוֹמֶה, לְאִשָּׁה עֻבָּרָה שֶׁהָיְתָה חֲבוּשָׁה בְּבֵית הָאֲסוּרִים, יָלְדָה שָׁם בֵּן, גִּדְלָה שָׁם וּמֵתָה שָׁם, לְיָמִים עָבַר הַמֶּלֶךְ עַל פֶּתַח הָאֲסוּרִים, כְּשֶׁהַמֶּלֶךְ עוֹבֵר הִתְחִיל אוֹתוֹ הַבֵּן צוֹוֵחַ וְאוֹמֵר אֲדֹנִי הַמֶּלֶךְ כָּאן נוֹלַדְתִּי, כָּאן גָּדַלְתִּי, בְּאֵיזֶה חֵטְא אֲנִי נָתוּן כָּאן אֵינִי יוֹדֵעַ. אָמַר לוֹ, בַּחֵטְא שֶׁל אִמְּךָ. כָּךְ בְּמשֶׁה, כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (בראשית ג, כב): הֵן הָאָדָם הָיָה כְּאַחַד, כְּתִיב (דברים לא, יד): הֵן קָרְבוּ יָמֶיךָ לָמוּת.
Una parábola: ¿a qué se parece Moisés, nuestro maestro? A una mujer embarazada que estaba encerrada en la cárcel. Allí dio a luz un hijo, allí lo crió y allí murió. Un día el rey pasó por la puerta de la cárcel. Mientras el rey pasaba, aquel hijo empezó a gritar: «¡Mi señor el rey, aquí nací, aquí crecí, y no sé por qué pecado estoy aquí!». Le respondió: «Por el pecado de tu madre». Así con Moisés, como está escrito: He aquí que el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros; y está escrito: He aquí que se acercan tus días de morir.✦
Las citas son Génesis 3:22 y Deuteronomio 31:14, unidas por la misma palabra hen («he aquí»).
Fuente del texto original: Texto hebreo y arameo: Midrash Rabá según la edición de Vilna (1878), transcripción vocalizada de Torat Emet (toratemetfreeware.com), del corpus digital de Sefaria (Sefaria-Export, «Midrash Rabbah -- TE»). Sefaria la marca como dominio público en Shir HaShirim, Eijá y Kohelet Rabá; en Bereshit y Shemot Rabá no declara licencia, pero es la misma transcripción de una edición de dominio público. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).