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Pueblos antiguos · Fernando Ortiz: los carabalíes y el Abakuá en Cuba (selección)

Capítulo 2 · Los cabildos, el Día de Reyes y el «diablito»

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Observando las figuras características de la antigua fiesta del día de Reyes se puede tener un concepto de lo que eran y son en parte todavía, los adornos del brujo y el gusto salvaje de sus atavíos; aunque no haya comprobación de ello, no es aventurado suponer que la mayor parte de esos pintorescos vestidos africanos, que tiempo atrás aparecían anualmente, el día 6 de Enero, eran los propios de los feticheros de los cabildos, aparte de algunos que pudieran tener un carácter guerrero ó jerárquico. La hipótesis es fundada, pues si se tiene presente el carácter parcialmente religioso de los cabildos, que en un principio se demostraba abiertamente, hasta el punto de que se llevaban los ídolos del cabildo en las bacanales, es lógico pensar que entonces el fetichero no dejaría perder la ocasión de revestirse de los sagrados atributos de su elevada condición, para lucirlos ante sus compatriotas y celebrar las ceremonias de su culto.

Observando las figuras características de la antigua fiesta del Día de Reyes se puede tener un concepto de lo que eran, y son en parte todavía, los adornos del brujo y el gusto salvaje de sus atavíos; aunque no haya comprobación de ello, no es aventurado suponer que la mayor parte de esos pintorescos vestidos africanos, que tiempo atrás aparecían anualmente el día 6 de enero, eran los propios de los feticheros de los cabildos, aparte de algunos que pudieran tener un carácter guerrero o jerárquico. La hipótesis es fundada, pues si se tiene presente el carácter parcialmente religioso de los cabildos, que en un principio se demostraba abiertamente, hasta el punto de que se llevaban los ídolos del cabildo en las bacanales, es lógico pensar que entonces el fetichero no dejaría perder la ocasión de revestirse de los sagrados atributos de su elevada condición para lucirlos ante sus compatriotas y celebrar las ceremonias de su culto.✦

2

En efecto: entre los tipos que llamaban la atención de los habaneros el día de Reyes, se destacaban los llamados diablitos. Eran éstos, según Pichardo, aquellos “negros vestidos ridículamente á modo de mamarracho ó arlequín, que el día de Reyes andaban por las calles con su cabildo, dando brincos y haciendo piruetas, algunas veces con un muñeco de la misma figura y nombre”. Generalmente son considerados los diablitos como simples bailadores de los cabildos, una especie de bufones encargados de representar pantomimas, algo así como los griots africanos.

En efecto: entre los tipos que llamaban la atención de los habaneros el Día de Reyes se destacaban los llamados diablitos. Eran estos, según Pichardo, aquellos «negros vestidos ridículamente a modo de mamarracho o arlequín, que el Día de Reyes andaban por las calles con su cabildo, dando brincos y haciendo piruetas, algunas veces con un muñeco de la misma figura y nombre». Generalmente son considerados los diablitos como simples bailadores de los cabildos, una especie de bufones encargados de representar pantomimas, algo así como los griots africanos.

3

Es de opinar, no obstante, que los diablitos eran verdaderos sacerdotes revestidos de sus abigarrados y extraños ornamentos rituales. Era común en los diablitos llevar la cara cubierta, ó, por lo menos, desfigurada con largas barbas blancas á manera de máscaras, ó una especie de careta. El uso de tales caretas no es usual en los reyezuelos ni magnates de África, y lo es, en cambio, en sus sacerdotes y en los miembros de ciertas asociaciones que participan del carácter sacerdotal. Una supervivencia de estos últimos es, sin duda, el diablito ñáñigo, tan conocido en Cuba tiempo atrás. Los hechiceros llegan en algunos países á usar máscaras de madera.

Es de opinar, no obstante, que los diablitos eran verdaderos sacerdotes revestidos de sus abigarrados y extraños ornamentos rituales. Era común en los diablitos llevar la cara cubierta o, por lo menos, desfigurada con largas barbas blancas a manera de máscaras, o una especie de careta. El uso de tales caretas no es usual en los reyezuelos ni magnates de África, y lo es, en cambio, en sus sacerdotes y en los miembros de ciertas asociaciones que participan del carácter sacerdotal. Una supervivencia de estos últimos es, sin duda, el diablito ñáñigo, tan conocido en Cuba tiempo atrás. Los hechiceros llegan en algunos países a usar máscaras de madera.✦

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Es propio de los hechiceros africanos tener vestidos especiales, y “cuando se visten con ellos son más sagrados é inviolables”. Un tipo de diablito de los más populares era el llamado groseramente por el vulgo la culona, por el aro que llevaba alrededor de su cintura, sujeto á ella y sosteniendo una especie de vestido hecho de fibras vegetales. También del empleo de estas fibras se hallan precedentes en África. Así, en una región de Angola, las fibras susodichas de corteza de palmera tienen carácter sagrado é inviolable, y con ellas se visten los niños y niñas hasta que están en aptitud de procrear. Las usan los bailadores del Congo en la misma forma que en Cuba, y tiene un carácter religioso, al decir de Ratzel. Las emplean los dus á que se refiere Binger. Los sacerdotes achangos (comarca del Congo francés) llevan asimismo vestimentas hechas de fibras vegetales. También con fibras de palma (y, además, con una máscara cornuda) se viste cierto temido fetichero de la Costa de Marfil.

Es propio de los hechiceros africanos tener vestidos especiales, y «cuando se visten con ellos son más sagrados e inviolables». Un tipo de diablito de los más populares era el llamado groseramente por el vulgo la culona, por el aro que llevaba alrededor de su cintura, sujeto a ella y sosteniendo una especie de vestido hecho de fibras vegetales. También del empleo de estas fibras se hallan precedentes en África. Así, en una región de Angola, las fibras susodichas de corteza de palmera tienen carácter sagrado e inviolable, y con ellas se visten los niños y niñas hasta que están en aptitud de procrear. Las usan los bailadores del Congo en la misma forma que en Cuba, y tiene un carácter religioso, al decir de Ratzel. Las emplean los dus a que se refiere Binger. Los sacerdotes achangos (comarca del Congo francés) llevan asimismo vestimentas hechas de fibras vegetales. También con fibras de palma (y, además, con una máscara cornuda) se viste cierto temido fetichero de la Costa de Marfil.

Fuente del texto original: Texto: Fernando Ortiz, Los negros brujos (1906), Los negros esclavos (1916; archive.org/details/hampaafrocubanal00ortiuoft) y Glosario de afronegrismos (1924; archive.org/details/glosariodeafrone00orti); dominio público en EE. UU. La columna izquierda reproduce la ortografía original y la derecha la moderniza. Es una selección de pasajes, no la obra completa. Notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).