Capítulo 18 · Tulán Zuiva, los dioses y el fuego de Tohil
Arecut vbi huyub va xebe vi Balam quiꜩe, Balam acab mahu cutah, iqui balam ruq tumub, ilocab, tulanzuiva vvcub pec, vvcubzivan vbi tinamit xeopon vi e camolre cabauil
Este es el nombre del monte adonde fueron Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam, con los de Tamub y de Ilocab: Tulán Zuiva, Siete Cuevas, Siete Barrancos es el nombre de la ciudad adonde llegaron a recibir a sus dioses.✦
Tulán Zuiva: la Tulán (Tollan) legendaria de los relatos de origen mesoamericanos; Vucub Pec, Vucub Zivan, «Siete Cuevas, Siete Barrancos».
Xeopon cut chila tulan conohel maui ahilan chivinac xoponic ꜩaꜩcut chubinic cholon cut relic vloc qui cabavil nabe ri balam quiꜩe, Balam acaab, mahucutah iqui balam quequicotic are ca ꜩu cum va mi xcarico xeqha are cut nabe xel ri tohil vbicabauil . xequel vcoc ri caxic rumal balam quiꜩe. xel chicu vloc avilix vbi cabauil xrucah Balam acab hacauiꜩ chic vbi caba vil xucamo Mahucutah. nicacahtacah vbi cabavil xucamo iqui Balam. xere cut rach queche vinac ri xucaam chicut retamub xaui xere tohil chitamub qo vbi xcamouic vmam vcahau tamub ahauab quetaan cut vacamic, roxchicut ilocab xaui tohil vbi cabavil xucamo quimam quicahau ahauab xa ui quetaam va camic
Llegaron, pues, allá a Tulán todos; no se podía contar la gente que llegó; muchísimos eran, y en orden fue la salida de sus dioses: primero los de Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam, que se alegraron: «¡Por fin hemos hallado lo que buscábamos!», dijeron. El primero que salió fue Tohil, nombre del dios; salió colgado en la carga de Balam Quitzé. Salió después Avilix, nombre del dios que cargó Balam Acab; Hacavitz, nombre del dios que recibió Mahucutah; Nicahtacah, nombre del dios que recibió Iqui Balam. Junto con la gente quiché lo recibieron también los de Tamub: Tohil es también el nombre [del dios] de los Tamub, el que recibió su abuelo y padre, [el de] los señores de Tamub que hoy se conocen. El tercero, los de Ilocab: Tohil es también el nombre del dios que recibieron sus abuelos y padres, los señores que también hoy se conocen.✦
Tohil, Avilix, Hacavitz: los dioses patronos de los linajes quichés; Tohil se asocia con el fuego y la lluvia.
Nicahtacah: dios recibido por Iqui Balam, cuyo linaje no tuvo descendencia duradera.
Quehecut vbinaam vi oxib chiquiche xma xuꜩocopih virib rumal xa hunam vbi cabauil tohil quiche, tohil chi tamub, chi ilocab xa hun vbi v cabavil que cu mavi xuhach vi rib roxichal queche oxib ri quiꜩih nimac qui qoheic to hilauilix hacaviꜩ ta xoc chicut ronohel amac rabinaleb, caechequeleb, ahq,iquina ha, ruq yaquivinac vbi vacamic. chiri cut xhalcatih v qhabal ri amac halahoh qui qhabal xuxic maui calah chic xquitao chi quibilquib ta xepetic chitulan chiri cut xquipaxih vi quib qo xbechila relebal quih, ꜩaꜩ cu ri xpe varal.
Así, pues, se llaman los tres [grupos] quichés; no se separaron, porque uno solo era el nombre del dios: Tohil de los quichés, Tohil de los Tamub, de los Ilocab; uno solo es el nombre de su dios; por eso no se dividieron los tres quichés. Tres eran, en verdad grandes en su ser: Tohil, Avilix, Hacavitz. Entraron luego todos los pueblos: los Rabinales, los Cakchiqueles, los de Tziquinahá, con los que hoy llaman yaquis. Allí se alteró la lengua de los pueblos; distintas se volvieron sus lenguas; ya no se entendían claramente entre sí cuando vinieron de Tulán. Allí se separaron: unos se fueron allá al oriente, y muchos vinieron acá.
xa cuha mahꜩuum quicu, mahabi ri vꜩilah tac cul tah quicohom xa v ‘q,umal chicop qui cauvbal emeba mahabi quech xa enaual vinac chiquiqoheic. taxepe chila tulan zu va vvcub pec vvcub zivan qha chupan oher ꜩih ꜩaꜩ chubinic xopon chitulan macu habi ꜫaꜫ xaqui e co ri tohil are curi vcabauil amac nabe xvinaquir vꜫaꜫ maui calah vvina quiric canicou chic qui ꜫaꜫ ta xquil ri Balam quiꜩe Balam a cab acaroc mahabi ca ꜫaꜫ mixuxic xcohcam rumal tu xe qha cut ta xqhau cut ritohil mixbizonic qoivech chizach ri ꜫaꜫ+ xqha cut tohil chique.
Solo pieles [vestían]; no tenían buena ropa que ponerse; solo pieles de animales eran su atavío; eran pobres, nada tenían propio, pero eran gente prodigiosa en su ser. Cuando vinieron de allá de Tulán Zuiva, Siete Cuevas, Siete Barrancos, se dice en la antigua palabra, mucho anduvieron para llegar a Tulán. No había fuego; solo lo tenían los de Tohil, que es el dios de los pueblos que primero creó el fuego. No está claro cómo fue creado, pues ya ardía su fuego cuando lo vieron Balam Quitzé y Balam Acab. «¡Ay, ya no tenemos fuego! Moriremos de frío», dijeron. Entonces habló Tohil: «No se aflijan; ustedes tendrán el fuego que se ha perdido», les dijo Tohil.✦
«Gente prodigiosa» (naual vinac): gente con poderes de nahual, es decir, capaz de prodigios.
ma quiꜩih at cabauil at caꜩucuh at pu ca coon at cacabauil xeqha chire ta xquicamovah ri xubÿh tohil. uꜩbala quiꜩih in icabauil ta chuxoc in ivahaual ta chuxoc xevqhax ri ahquixb ahcah rumal tohil arecut queꜫaꜫal ria mac quequicotic rumal qui ꜫaꜫ
«¿De veras? ¡Oh dios, tú, nuestro sustento, tú, nuestro proveedor, tú, nuestro dios!», le dijeron, agradeciendo lo que había dicho Tohil. «Está bien; en verdad soy su dios, así sea; yo soy su señor, así sea», les fue dicho a los sacerdotes y sacrificadores por Tohil. Así recibieron fuego los pueblos, y se alegraron por su fuego.
Catepuch ta xticaric nima hab are catilo vꜫaꜫ amac ꜩaꜩ cut chi zacboch xachic pa qui vi ro nohel amac ta xchup cut qui ꜫaꜫ rumal zacboch mahabi chic quiꜫaꜫ xuxic. ta xquizonoh chi cut quiꜫaꜫ ri Balamquiꜩe Balam acab, at tohil quiꜩih cohvꜩinic rumal tu xe qhacut chire tohil vꜩ mixbizonic xqha tohil. cate ta xre lezah ꜫaꜫ xubac uloc chupan v xahab cate cut xequicot ri Balam quiꜩe Balam acab, mahucutah iqui balam cate cut xe miquic are ncut chupinac chic vꜫaꜫ amac que vꜩin chic rumal teu cate pu qui petic chic eꜩonoy qui ꜫaꜫ cuq ri Balam quiꜩe Balam acab mahucu tah iqui balam macu caquichih chic rumal teu zacboch xaquelexlot chic quezizot chi puch mahabi e qaz chivi cacoycot chic cacan qui cab maui quechapon chic ta xevlic ma qui coh quix na ivq chicaꜩonoh ta vcoycaquin i ꜫaꜫ xeqha ta xe vlic.
Entonces comenzó a caer un gran aguacero, cuando ardía el fuego de los pueblos; y cayó mucho granizo sobre las cabezas de todos los pueblos. Entonces su fuego se apagó por el granizo; ya no les quedó fuego. Entonces Balam Quitzé y Balam Acab volvieron a pedir su fuego: «¡Oh Tohil, en verdad nos acaba el frío!», le dijeron a Tohil. «Está bien, no se aflijan», dijo Tohil. Entonces sacó el fuego: lo hizo brotar barrenando dentro de su sandalia. Entonces se alegraron Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam, y entonces se calentaron. Mientras tanto, el fuego de los pueblos ya se había apagado y morían de frío. Entonces vinieron a pedir su fuego a Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam. Ya no soportaban el frío ni el granizo; temblaban y les castañeteaban los dientes; ya no les quedaba vida; les temblaban las piernas y las manos; no podían asir nada cuando llegaron. «¿No nos avergüenza ante ustedes venir a pedirles un poco de su fuego?», dijeron cuando llegaron.✦
El fuego se obtiene «barrenando», como con el taladro de fuego, aquí dentro de la sandalia de Tohil.
macuhabi xeculaxic ta xcocon cu qui qux ri amac halan chic qui qhabal ribalam quiꜩe Balam acab mahucutah iquibalam acaroc a xcanah vi caqha bal hupacha xcabano mi sosachic apa xohqaxtoqax vi xa hun ca qhabal ta xohpe chila tulan xa pu hun ca ꜩuquibal ca vina quiribal: maui vꜩ xcabano xe qha cut conohel amac xeche xe caam ta xucut curib hun vinac (Demonium loquens cis) hun vinac chi quivach ri Balam quiꜩe balam acab mahucutah iqui balam xqha curi vzamahel xibal ba: quiꜩih chi are icabavil ri a re iꜩucun, are pu vquexvach na tabal re ꜩacol t ive bitol pu ive mi ia cu qui ꜫaꜫ riamac cana chiquiyao chire tohil mi vah abah chiquiya3 chive chi ꜩonoh na chirech tohil chire na chipe vi chiquiyao cambal ꜫaꜫ xqha ri xibalba qo vxic queheri vxic zoꜩ inzamahel cumal ꜩacol ive bitol ive xqha curi xibalba.
Pero no fueron recibidos. Entonces se entristeció el corazón de los pueblos. Ya era otra la lengua de Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam. «¡Ay! ¿Dónde dejamos nuestra lengua? ¿Qué hicimos? ¡Estamos perdidos! ¿Dónde fuimos engañados? Una sola era nuestra lengua cuando vinimos de allá, de Tulán; uno solo nuestro lugar de sustento, nuestro lugar de origen. No es bueno lo que hemos hecho», dijeron todos los pueblos bajo los árboles, bajo los bejucos. Entonces se mostró un hombre (Demonium loquens cis), un hombre ante Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam. Dijo el mensajero de Xibalbá: «En verdad este es su dios, este es su sustentador; él es el sustituto, el recuerdo de su Formador y de su Creador. No den, pues, su fuego a los pueblos hasta que ellos den [algo] a Tohil. No es menester que se lo den a ustedes: pídanle a Tohil qué es lo que han de venir a dar a cambio de recibir el fuego», dijo el de Xibalbá. Tenía alas como alas de murciélago. «Soy mensajero de su Formador y de su Creador», dijo el de Xibalbá.✦
Demonium loquens cis: glosa latina del copista, «el demonio que les habla».
«Bajo los árboles, bajo los bejucos» es un difrasismo k'iche' para el monte, el lugar despoblado.
El mensajero tiene alas de murciélago (sotz'), animal asociado a Xibalbá.
xequicot chicut xnimar chic chi qui qux ri tohil avilix acaviꜩ, ta xqha u ri xibalba. libah chicut xuzach rib chiqui vach, maui xmainic ta xe vl chicut ri amac quevꜩin chic ruvl chicut ri amac quevꜩin chic rumal teu ꜩaꜩ chi zacboch chiquecal hab zacbocom puch maui a22hílan teu caquiculu queluclutic que chacchot chic rumal teu ronohel amac ta xevl chiri e qo vi balam quiꜩe balam acab, mahucutah iqui balam nim vcatat qui qux chiquimah quichi chiqui mah qui vach
Entonces se alegraron, y se engrandeció el corazón de Tohil, Avilix y Hacavitz cuando habló el de Xibalbá. Al instante desapareció ante ellos, sin tardanza. Entonces llegaron los pueblos, que morían de frío. Mucho granizo, lluvia oscura y escarcha había; no tenía medida el frío. Llegaban tiritando y entumecidos por el frío todos los pueblos cuando llegaron allí donde estaban Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam. Gran angustia había en su corazón; tenían abatida la boca, abatido el rostro.
Cate puch culic chic e eloeom chiquivach balam quiꜩe, balam aeab, mahucutah iqui balam maqui chitocobah cavach chicaꜩonoh tucoc zcaquin i ꜫaꜫ maui xuculu mapu xurico, mapu xa hun cochoch, xa pu hun cahuyubal ta xix ꜩaquic, ta xixbitic chi tocobah ta cu cavach xeqha cut naqui chi yao chique chicatocobah cu ivach xevqhax cut vꜩ chicaya puvac chive xe qha curi amac maui cacah ri puvac xeqha cut ri amac balam quiꜩe balam acab naqui pa qui chivah xataba chica ꜩonoh xe qha chi cut ri amac vꜩbala caꜩonoh na chirech tohil cate cut xchicabÿh chive xevqhax chic cate puch xquiꜩonoh chire tohil naquipa chiquiya ri amac at tohil cut quiꜩonoh ri a ꜫaꜫ xeqha curi balam quiꜩe balam acab mahucutah iqui balam.
Entonces llegaron como ladrones ante Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam: «¿No tendrán piedad de nosotros, que les pedimos un poco de su fuego? ¿No se halló, no se encontró que una sola era nuestra casa, uno solo nuestro monte, cuando ustedes fueron formados, cuando fueron creados? ¡Tengan piedad de nosotros!», dijeron. «¿Qué nos darán para que tengamos piedad de ustedes?», se les dijo. «Está bien, les daremos metal», dijeron los pueblos. «No queremos metal», dijeron Balam Quitzé y Balam Acab. «¿Qué es, pues, lo que quieren? Que lo pidamos», dijeron de nuevo los pueblos. «Está bien; se lo preguntaremos a Tohil, y luego se lo diremos», se les dijo. Entonces le preguntaron a Tohil: «¿Qué han de dar los pueblos, oh Tohil, que vienen a pedir tu fuego?», dijeron Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam.✦
Puwak: metal precioso, plata o dinero.
vꜩbala machicah qui tunic xe qui toloc xe pu qui mezquel ma carah on qui qux quinquicaluh ri in tohil ta macu chirah, macu chinya qui ꜫaꜫ caqha tohil quicho chique catical na cut mana camic tah xquitunic xequitoloc qui mezquel cacha chivech quixqha xevqhaxcut balam quiꜩe balam acab mahucutah iqui balam ta xquibih cut vꜩih tohil vꜩbala chi tunic vꜩ puch chicacaluh xe qha cut taxqui chocobeh xquiculuba puch u ꜩih to hil maui xquiquiyalah chic vꜩ xa huzu xeqha ta xquicam cut ꜫaꜫ cate xemiquic xa cu huchob ri xa xrelecah vbic ꜫaꜫ pazib are ri zoꜩila ha chamalcan vbi quicabauil caechequeleb xazoꜩ vvachibal ta xeico pazib chi liblutic xe icouic ta xul vcama ꜫaꜫ maui xuꜩonoh v ꜫaꜫ ri ꜫaꜫchequeleb maui xuya rib chichaquic xere xchacatah ri amac ronohel taxuyao uxe vtoloc uxe vmezquel chi tuxic are cut vtuxic rixubÿh tohil ta xpuz ronohel amac chuvach ta xcotix vloc vqux chutoloc chumezquel maha chitihouoc vbanic ta xnic vachixic rumal tohil vcamic puch ꜫaꜫal tepeval cumal ri balam quiꜩe, balam acab, mahucutah, iqui balam.
«¡Está bien! ¿No querrán ser amamantados bajo su costado, bajo su axila? ¿No querrán en su corazón abrazarme a mí, Tohil? Si no lo quieren, tampoco yo les daré su fuego», dijo Tohil. «Díganles: “Será después; no es ahora cuando habrán de ser amamantados bajo su costado, bajo su axila”, dice él a ustedes», [les] dijo. Entonces se les dijo [esto] a Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam, y ellos transmitieron la palabra de Tohil. «Está bien, seremos amamantados; está bien, lo abrazaremos», dijeron [los pueblos]. Entonces aceptaron y recibieron la palabra de Tohil; no lo demoraron: «Está bien», dijeron al instante, y entonces tomaron el fuego. Entonces se calentaron. Pero hubo un solo grupo que robó el fuego entre el humo: los de la Casa Zotzil. Chamalcan se llamaba el dios de los Cakchiqueles; solo un murciélago era su imagen. Entonces pasaron entre el humo sigilosamente; pasaron cuando vinieron a tomar el fuego. Los Cakchiqueles no pidieron su fuego, no se entregaron para ser vencidos. Pero todos los pueblos fueron vencidos cuando dieron debajo de su costado, debajo de su axila, para ser amamantados. Ese era el amamantar del que había hablado Tohil. Entonces todos los pueblos fueron sacrificados ante él; entonces les arrancaron el corazón del costado, de la axila. Aún no se había comenzado a hacer esto cuando fue previsto por Tohil; [así fue] la toma de la gloria y la majestad por Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam.✦
«Ser amamantados bajo su costado, bajo su axila» es una expresión eufemística que se suele entender como el sacrificio por extracción del corazón, como aclara el mismo texto más abajo.
Chamalcan: dios de los Cakchiqueles, y en particular de la Casa Zotzil (sotz' es «murciélago»).
chila pe tenac vi tulan zu va macu que va tah hunelic meuahic xquibano xere qui zelavachin rivzaquiric quilavachin relic vla quih que halou quib chirilic ri nima qhumil icoquih vbi are nabe chuvach quih ta chalaxoc ri quih. raxa icoquih amaquel cu chi la co vi qui vach chirelebal quih ta xeqohe chila tulan zu va vbi xpe vi qui cabauil mana ta xata cavaral tah xquicam vi qui ꜫaꜫal cahauarem puch xavi chila xchatah vi xiocotah vi nima amac chuti amac ta xpuzic chuvach tohil xuyao vquiquel vcomahil vtoloc v mezquel ronohel vinac huzu chitulan xpe vi qui ꜫaꜫal nima etamabal qo ruq chi queeumal cut, chi acabal puch xquibano xepe chicut xebocotah chivla chila xquicanah chic relebal quih maui are cochoch va xa ho chiquil na coh tique vi xqha curi tohil quiꜩih chi qhauic chi quech balam quiꜩe, balam acab, mahucutah iqui balam quix camouan na canoc chita ha nacut v hutic i xiquin chiziza ichuc quixcahboc areicamovabal chuvach cabauil vꜩ bala xeqha cut ta xquihut qui xiquin xoc cut chupan qui bix qui petic tulan xoc qui qux taxepetic ta xcocotah canoc tulan acaroc maui varal xchiquilvi vzaquiric ta chalaxoc ri quih zac quirizai vvach vleu xeqha cut ta xpecut xacu xucanahibeh ripabe xa xcovi vinac chicanah chiri quevar vi huhun chi amac queyacatahvi vloc amaquel cut chiquil ri chumil retal quih are retal vzaquiric chiqui qux ta xepetic chila relebal quih chiqui hunam vach xeicou vla chila nim xol cabixic vacamic
Allá, en Tulán Zuiva, no comían; un ayuno continuo hacían. Solo vigilaban la aurora, solo acechaban la salida del sol. Se turnaban para ver la gran estrella llamada Icoquih, que va delante del sol cuando el sol nace: la verde Icoquih. Siempre allí estaban sus rostros, vueltos hacia el oriente, cuando estaban allá, en Tulán Zuiva, como se llama [el lugar] de donde vino su dios. No fue aquí donde recibieron su gloria y su señorío; fue también allá donde fueron vencidos y sometidos los pueblos grandes y los pueblos pequeños, cuando fueron sacrificados ante Tohil. Todos los hombres dieron su sangre, su sustancia, su costado, su axila. De Tulán, pues, les vino su gloria; gran sabiduría tenían; en la oscuridad y en la noche hicieron [sus obras]. Entonces vinieron, se arrancaron de allá y dejaron el oriente. «Esta no es nuestra casa; vámonos, veremos dónde hemos de asentarnos», dijo Tohil. En verdad le habló a Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam: «Primero den gracias; primero dispongan la perforación de sus orejas, pínchense los codos; hagan sacrificio: esa será su acción de gracias ante [su] dios». «Está bien», dijeron, y se perforaron las orejas. Y pusieron en su canto su venida de Tulán; lloró su corazón cuando vinieron, cuando se arrancaron de Tulán: «¡Ay de nosotros! No será aquí donde veamos la aurora, cuando nazca el sol y alumbre la faz de la tierra», dijeron. Entonces vinieron, pero dejaron [gente] por el camino; solo quedó gente durmiendo allí; cada pueblo se levantaba [por su cuenta]. Siempre miraban la estrella, señal del sol; esa era en su corazón la señal de la aurora cuando vinieron del oriente. Con un mismo rostro pasaron por allá, por el lugar llamado hoy la Gran Barranca.✦
Icoquih: la estrella de la mañana (Venus), que precede al sol.
Perforarse orejas y codos para ofrecer sangre era forma de autosacrificio ritual.
Taxevl puch chiri chuvi hun huyub chiri xquicuch vi quib conohel queche vinac ruq a mac chiriqu xepopon vi conohel ta xquipixabah quib vbinaam huyub vacamic chipixab vbihuyub. xe cuchu vi quib chiri cut xquicobizah vi quib. inva inqueche vinac, at curi at tamub, are abi chuxic xu qhax ri tamub. xqha chicut ilocab at ilocab are abi richuxic maui zachel oxib chi quiche xahunam caꜩih xeqhacut ta xcoh quibi
Entonces llegaron a la cumbre de un monte; allí se reunieron todos los hombres quichés con los pueblos; allí celebraron consejo todos, cuando se aconsejaron entre sí. El nombre del monte es hoy Chi Pixab. Se reunieron allí, y allí se dieron a conocer: «Yo, yo soy el hombre quiché; y tú, Tamub, este será tu nombre», se le dijo a Tamub. Y dijeron a Ilocab: «Tú, Ilocab, este será tu nombre. No se perderán estos tres quichés; una sola es nuestra palabra», dijeron, cuando se pusieron sus nombres.✦
Chi Pixab: «En el Consejo», nombre del monte donde se reunieron.
Ta xbinaah chicuri ꜫaꜫchequeleb. ꜫaꜫchequeleb vbi xuxic ruc chic rabinaleb are chicu vbi xuxic maui zachinac vacamic are chicuri ah q,iquina ha vbi vacamic are cu qui bi ri xquibÿh quichiquibil quib. chiri na xe poponvi xa chicoyobehna vzaquiric chiquila vachih relic vlachumil are nabe chuvach quih ta chalaxoc chila xohpe vi xa xoh paxin quib xecha chi quibil quib are chicatatat vi qui qux ri ni ma caxcol xe icou vi vloc maha bi va mahabi echa xa vxe qui cha mi chiquizico queheri quevaic chiquinao xma queva vi ta xe petic macu calah qui i couic vloc pa palo queheri mahabi palo xeicouvi vloc xa chuvi tac abah xeicou vi vloc colehe vla ri abah puzanaieb ta xquibinatizah cut cholochic abah bocotahinac zanaieb v bi cumal ri xeicou vi vloc chu pan palo vhachon rib ha xeicou vi vloc are cut chitat1 vi quiqux ta xe pixaban quib chi mahabi qui va hu vc chiquicumeh ri xa hunai xim chiri cut ecaal vi chuvihuiub chipixab vbi.
Entonces fueron nombrados también los cakchiqueles. Cakchiqueles es el nombre que tomaron; y también los rabinales: este es su nombre, que no se ha perdido hasta hoy; y los de Tziquinahá, ese es su nombre hoy. Estos son los nombres con que se llamaron unos a otros. Allí se reunieron en consejo; allí esperaban la aurora, aguardaban la salida de la estrella, la que va primero delante del sol cuando nace. «De allá venimos, pero nos separamos», se decían unos a otros. Afligido estaba su corazón, grande era la angustia que pasaban. No tenían comida, no tenían sustento; solo olían la punta de sus bastones, y así les parecía que comían; pero no comieron cuando vinieron. No está claro cómo cruzaron el mar; como si no hubiera mar lo cruzaron: sobre piedras lo cruzaron, piedras que había en la arena. Por eso le dieron nombre: Piedras en Hilera, Arenas Arrancadas lo llamaron los que cruzaron por en medio del mar; el agua se apartó cuando lo cruzaron. Y se dolía su corazón cuando se aconsejaban unos a otros, porque no tenían qué comer: un solo sorbo bebían, un solo [puñado de] maíz. Allí estaban reunidos, sobre la montaña llamada Chi Pixab.✦
Cakchiqueles, rabinales y los de Tziquinahá son pueblos vecinos de los quichés. «Tziquinahá» significa «agua de pájaros»; es el nombre k'iche' de los tz'utujiles de Atitlán.
La estrella que precede al sol es el lucero de la mañana (Venus), llamado Icoquih más adelante.
xauica cucaam ri tohil auilix hacaviꜩ. nima meuahic caquiban ri balam quiꜩe ruq rixoquil eahapaluna vbi rixoquil. xavi quehe cubano balam acab ruq ri xoquil chomiha vbi. ruq chic ma hucutah nima meuahic qovi ruq rixoquil ꜩununiha vbi. ruq iquibalam caquixha vbi rixoquil are cut e ah meva ri chique cumal chiaeabal nim qui biz taxe qoheic chuvi huyub chipixab vbi vacamic xqha chi cut qui cabauil chiri.
Y llevaban cargados a Tohil, Avilix y Hacavitz. Gran ayuno hacía Balam Quitzé con su mujer, Caha Paluna de nombre. Así también hacía Balam Acab con su mujer, Chomihá de nombre. Y Mahucutah hacía gran ayuno con su mujer, Tzununihá de nombre. Y con Iqui Balam [estaba] su mujer, Caquixahá de nombre. Estos son los que ayunaban allí en la oscuridad; grande era su tristeza cuando estaban sobre la montaña que hoy se llama Chi Pixab. Y allí hablaron otra vez sus dioses.✦
Los nombres de las esposas evocan el agua: Caha Paluna, «agua que cae de lo alto»; Chomihá, «agua hermosa»; Tzununihá, «agua de colibríes»; Caquixahá, «agua de guacamayas».
«Chi Pixab» significa «en el lugar del consejo».
Ta xqha cut ruq tohil aulix hacaviꜩ chiquech ri Balam quiꜩe, balam acab, mahucutah, iqui balam, xata coh bec xata pu cohyacatahic mata varal qoh qohe vi, chieualtah cohiyavi mixyopih vzaquiric ma pa tocob ivach vve coh canabixic rumal ahlabal chiꜩac va ohqo vi ivumal ixahquixb ah cahb huhuntacut cohiyavi xeqhacut ta xeqhauic. vꜩ bala xa coh bocotahic caꜩucuh tac ri quechelah xeqha cut conohel cate puch xquicam chirecaxic v cabavil huhun chiquech ta xoc cut avlix pazivan vbinaam evabal zivan chuchax cumal pa nima zivan chiquechelah pa vlix vbi vacamic chiri xcanahvi xcucanahoc pazivan rumal Balam acab.
Entonces Tohil, Avilix y Hacavitz hablaron a Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam: «Vámonos ya, levantémonos ya; no nos quedemos aquí. Escóndannos, que ya se acerca la aurora. ¿No sería una lástima para ustedes que fuéramos capturados por los enemigos, por los guerreros, en los muros donde ustedes nos tienen, ustedes, sacrificadores y ofrendadores? Pongan a cada uno de nosotros [en su lugar]», dijeron cuando hablaron. «Está bien; saldremos a buscar los bosques», dijeron todos. Y cada uno tomó a su dios y lo cargó a la espalda. Entonces Avilix entró en Pa Zivan, en el barranco llamado por ellos «Barranco del Escondite», un gran barranco en los bosques; Pa Avilix se llama hoy. Allí quedó escondido; fue dejado en Pa Zivan por Balam Acab.✦
Ahquixb, ah cahb: «los de las espinas, los de la ofrenda», difrasismo para los sacerdotes que se sangraban con espinas y ofrecían sacrificios.
«Pa Zivan» significa «en el barranco»; «Pa Avilix», «en [el lugar de] Avilix».
cholom vcanahic vnabe ri xcanah chi cut hacaviꜩ chuvi hun nima caeha hacaviꜩ vbi huyub vacamic. xquitinamit curi xaxic chiricut xqohe vi caba vil hacaviꜩ vbi. xavi, xcanah ri mahucutah ruc vcabavil vcab cut cabavil ri xevax cumal mana paqu echelah xqohe vi hacaviꜩ xa zaqui huyub xevax vi hacaviꜩ ta xpe chicut balam quiꜩe xul chiri panima quechelah xul euaxa vi tohil rumal Balam quiꜩe patohil qhuqhax vacamic vbi huyub ta xquicobizah ri euabal zivan, cunabal tohil ꜩaꜩ chi cumaꜩ, ꜩaꜩ puch chi balam, zochoh, canti chiri pa quechelah xeqohe vi xeuax vi cumal ahquixb ah cahb.
Por orden fueron dejados; el primero [fue Avilix]. Después fue dejado Hacavitz sobre una gran [montaña] roja; Hacavitz se llama hoy la montaña. Allí fundaron su ciudad, allí quedó el dios llamado Hacavitz. Así también quedó Mahucutah con su dios: el segundo dios que escondieron. No quedó Hacavitz en el bosque; en una montaña pelada fue escondido Hacavitz. Luego vino Balam Quitzé y llegó allá, al gran bosque; allí llegó a esconder a Tohil Balam Quitzé. Patohil se llama hoy la montaña. Entonces se alegraron por el barranco del escondite, el refugio de Tohil. Muchas serpientes, muchos jaguares, cascabeles y cantiles había allí en el bosque donde fueron escondidos por los sacrificadores y ofrendadores.✦
El cantil es una víbora venenosa de Mesoamérica.
Patohil significa «en [el lugar de] Tohil».
xa cuhun xeqohe vi Balam quiꜩe balam acab, mahucutah iqui balam, xa hun xcoyobeh vi vzaquiric chiri chuvi huyub hacaviꜩ vbi xa vi cu coc vxol ri xq ohe vi cabauil tamub ruq ilocab, amactan vbi ri xqohevi ri v cabavil ta mub chiri xzaquir vi amac vquin cat vbi ri xzaquiric viri ilocab chiri xqohevi v cabavil ilocab xa coc vxol huyub xavi chiri ronohel rabinaleb ꜫaꜫchequeleb ah q,iquinaha ronohel chuti amac nima amac xa hun xtacatob vi xa pa hun zaquiric vi xa hun xcoyobeh vi relic vloc nima qhumil icoquih vbi, nabe chel vloc chuvach quih ta zaquirioc xeqha xacuhun xeqohe vi balamquiꜩe, balam acab, mahucutah, iqui balam, mahabi qui varan qui yacalem.
Juntos estaban Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam; juntos esperaban la aurora allí, sobre la montaña llamada Hacavitz. Y un poco aparte estaban los dioses de los tamub y de los ilocab. Amac Tan es el nombre del lugar donde estaba el dios de los tamub; allí amaneció su pueblo. Amac Uquincat es el nombre del lugar donde amanecieron los ilocab; allí estaba el dios de los ilocab, un poco aparte en la montaña. También allí todos los rabinales, los cakchiqueles, los de Tziquinahá, todos los pueblos pequeños y los pueblos grandes, juntos se detuvieron, juntos amanecieron, juntos esperaron la salida de la gran estrella llamada Icoquih, que sale primero delante del sol cuando amanece, dicen. Juntos estaban Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam; no tenían sueño ni descanso.✦
Tamub e Ilocab son las otras dos parcialidades que, junto con los quichés, formaron la confederación quiché.
«Icoquih», «el que carga al sol», es el lucero de la mañana (Venus).
nim roqueh qui qux qui pam chire vzaquiric vpacatahic puch xavi chila xquixb vi vvach xepe vi nima biz nima moquem echicarinac rumal vqaxcol. xa e qovi vloc mavi quz mi xohpe vi aca roc ohtah xcohilouic ralaxic quih hulacha xcabano hunam cavach chicahuyubal xa xcocotah quib queqha ta quiqueqhavic chiquibil quib chuvi biz chuvi moquem, chuvi puch oqueh zic xechav vi mahacutah chicuba roc qui qux chire vzaquiric. are cut ecucuxinac vi ri cabauil patac zivan pa tac quechelah xa pa ec xa pa aꜩiiac eqovi mana paꜩalam tah xeya vi queqhau nabec ri tohil avilix hacaviꜩ nim qui quih nimpuch cabcuxlab chuvi ronohel vcabauil amac ꜩaꜩ quinaual ꜩaꜩ puch qui binibal quichacabal chi tevnic chi xibinic qui qoheic chi qux amac cubulic qui quxlal cumal ri balam quiꜩe, balam acab mahucutah, iqui balam mana chilic cayal ta qui qux chire ri cabavil cucaam quecam puch xepe chila tulan zuy va chila relebal quih xavicuchiri xeqohe vi pa quechelah are zaquiribal pa tohil paavlix, pa hacaviꜩ cuqhaxicva camic. arecut xeahauax vi xe zaquir vi camam cacahauva chi cabÿh chic vzaquiric vva chinic puch quih, ic, qhumil
Grande era el llanto de su corazón, de sus entrañas, por la aurora y la claridad. Y allí también sintieron vergüenza; gran aflicción, gran angustia les vino; estaban abrumados por el dolor. «Solo hemos venido; no es con alegría como hemos venido. ¡Ay, si al menos viéramos el nacimiento del sol! ¿Qué hemos hecho? Éramos de un solo rostro en nuestras montañas, y nos separamos», se decían cuando hablaban entre sí, en la aflicción, en la angustia, en el llanto; así hablaban, porque no hallaba sosiego su corazón esperando la aurora. Pero los dioses estaban tranquilos en los barrancos, en los bosques; entre las bromelias, entre el heno estaban; no fueron puestos sobre tablados. Primero hablaron Tohil, Avilix y Hacavitz. Grande era su día, grande su poder sobre todos los dioses de los pueblos; muchos eran sus prodigios, muchos sus caminos, sus senderos de frío y de espanto; su presencia estaba en el corazón de los pueblos. Y sosegado estaba el ánimo de Balam Quitzé, Balam Acab, Mahucutah e Iqui Balam; no se apartaba su corazón de los dioses que cargaban y traían desde que vinieron de allá, de Tulán Zuiva, allá en el oriente. Y allí estaban, en el bosque: estos son los lugares de su amanecer, Pa Tohil, Pa Avilix, Pa Hacavitz, como se les llama hoy. Allí fueron hechos señores, allí amanecieron nuestros abuelos, nuestros padres. Y ahora diremos el amanecer y la aparición del sol, de la luna y de las estrellas.✦
«Un solo rostro» expresa que eran un solo pueblo, de un mismo linaje y habla.
El heno es la planta epífita colgante (Tillandsia) de los bosques; aquí, junto con las bromelias, pinta la espesura donde quedaron los dioses.
Fuente del texto original: Manuscrito de fray Francisco Ximénez (ca. 1701–1703), Newberry Library de Chicago, Ayer MS 1515, dominio público. Transcripción de la Ohio State University Libraries en la edición digital del proyecto Multepal, https://github.com/ontoligent/popolwuj, licencia MIT. Completo: los 155 párrafos de la columna k'iche' del manuscrito, sin omitir nada (379 pasajes; los párrafos largos se dividen en pasajes). La traducción castellana del propio Ximénez se consultó como apoyo. Traducción española y notas: Biblioteca Conciencia Activa, Edición 2.0 (2026).