Aitareya Upaniṣad · 1.2
ता एता देवताः सृष्टा अस्मिन्महत्यर्णवे प्रापतंस्तमशनायापिपासाभ्यामन्ववार्जत्ता एनमब्रुवन्नायतनं नः प्रजानीहि यस्मिन्प्रतिष्ठिता अन्नमदामेति ॥
Estas divinidades, así creadas, cayeron en este gran océano. A él lo asoció con el hambre y la sed. Ellas le dijeron: «Reconócenos una morada en la cual, establecidas, comamos alimento».✦
El texto dice devatāḥ, «divinidades», las potencias que acaban de surgir (fuego, viento, sol, regiones, plantas, luna, muerte, aguas).
ताभ्यो गामानयत्ता अब्रुवन्न वै नोऽयमलमिति । ताभ्योऽश्वमानयत्ता अब्रुवन्न वै नोऽयमलमिति ॥
Les trajo una vaca; ellas dijeron: «No nos basta esta». Les trajo un caballo; ellas dijeron: «No nos basta este».
ताभ्यः पुरुषमानयत्ता अब्रुवन्सु कृतं बतेति पुरुषो वाव सुकृतम् । ता अब्रवीद्यथायतनं प्रविशतेति ॥
Les trajo un hombre; ellas dijeron: «¡Bien hecho, en verdad!». Pues el hombre es, en verdad, lo bien hecho. Él les dijo: «Entren cada una en su morada».✦
Sukṛta («bien hecho», «bien formado») es palabra con que las divinidades aprueban al hombre; el texto añade que el hombre es «lo bien hecho».
अग्निर्वाग्भूत्वा मुखं प्राविशद्वायुः प्राणो भूत्वा नासिके प्राविशदादित्यश्चक्षुर्भूत्वाक्षिणी प्राविशद्दिशः श्रोत्रं भूत्वा कर्णौ प्राविशन्नोषधिवनस्पतयो लोमानि भूत्वा त्वचं प्राविशंश्चन्द्रमा मनो भूत्वा हृदयं प्राविशन्मृत्युरपानो भूत्वा नाभिं प्राविशदापो रेतो भूत्वा शिश्नं प्राविशन् ॥
El fuego, hecho habla, entró en la boca; el viento, hecho aliento vital, entró en las fosas nasales; el sol, hecho vista, entró en los ojos; las regiones, hechas oído, entraron en los oídos; las plantas y los árboles, hechos vellos, entraron en la piel; la luna, hecha mente, entró en el corazón; la Muerte, hecha aliento descendente, entró en el ombligo; las aguas, hechas semen, entraron en el órgano genital.
तमशनायापिपासे अब्रूतामावाभ्यामभिप्रजानीहीति । ते अब्रवीदेतास्वेव वां देवतास्वाभजाम्येतासु भागिन्यौ करोमीति । तस्माद्यस्यै कस्यै च देवतायै हविर्गृह्यते भागिन्यावेवास्यामशनायापिपासे भवतः ॥
El hambre y la sed le dijeron: «Reconócenos también a nosotras dos». Él les dijo: «Las reparto entre estas mismas divinidades; las hago partícipes de ellas». Por eso, a cualquiera que sea la divinidad a la que se toma la oblación, el hambre y la sed son partícipes en ella.
Fuente del texto original: Texto sánscrito: obra antigua de dominio público; transcripción digital del proyecto Advaita Śāradā, difundida en el repositorio sanskrit/raw_etexts.